Palmas Altas, sede de Abengoa en Sevilla.

Palmas Altas, sede de Abengoa en Sevilla. Abengoa.

Empresas

Abengoa afronta su oscuro destino: el desguace llega a su fase final

La multinacional sevillana encara la recta final de su liquidación mientras los jueces siguen investigando si hubo manipulación contable. 

12 febrero, 2023 03:41

El desguace en el que lleva sumido Abengoa prácticamente los últimos ocho años llega a su fase final, con ofertas controvertidas por las sociedades de la que fuera la primera multinacional andaluza, hoy en liquidación. Mientras, la Audiencia Nacional sigue investigando si las cuentas del grupo entre los años 2014 y 2016 fueron falseadas. 

Los fondos y compañías que han presentado ofertas por las 27 sociedades en concurso de la antigua Abengoa se acusan unas a otras de haberse copiado, y los principales acreedores del grupo energético recelan de las mismas.

Así, los últimos días de los más de ochenta años de historia de la compañía energética sevillana se presentan tan borrascosos y procelosos como lo han sido sus últimos tiempos, desde que en septiembre de 2015 el hijo del fundador del grupo, presidente y primer accionista, Felipe Benjumea, abandonara la compañía.

Ofertas y acreedores

El Juzgado Mercantil número tres de Sevilla, a cargo del proceso de liquidación de Abengoa, tendrá que decidir en los próximos días si opta por vender el conjunto de activos a un mismo interesado, o si permite la venta de activos particulares -trocear Abengoa- opción que aparentemente parece contar con mayor respaldo entre los acreedores.

La constructora Urbas, la energética Cox, la mexicana Ultramar, la portuguesa RCP y la estadounidense Terramar han presentado ofertas por todos los activos de las sociedades de Abengoa en concurso de acreedores. Otros inversores han mostrado interés por activos individuales.

Algunos de los grupos ya han requerido al Juzgado que se vigile si se está copiando el contenido de las ofertas. El pasado mes de diciembre la española Urbas advirtió que se opondrá "a la simple admisión a trámite de las propuestas alternativas que intenten aprovechar la unidad productiva única" definida por la constructora en su oferta.

Los grandes acreedores de las sociedades de Abengoa han expresado por su parte las lagunas que en su opinión contienen la mayoría de las ofertas presentadas. Santander, HSBC, CaixaBank, o el banco para la importación estadounidense Exim, son algunos de los acreedores que han enviado escritos al Juzgado poniendo en duda la viabilidad de las ofertas.

Concentración de trabajadores de Abengoa, el pasado mes de junio.

Concentración de trabajadores de Abengoa, el pasado mes de junio. Europa Press.

La "parquedad y generalidad" de las ofertas presentadas "no nos permite hacer ni una correcta valoración ni una comparación entre ellas", lamenta al Juzgado en un escrito CaixaBank. Las ofertas de Urbas, Ultramar y RCP "inciden negativamente en los derechos de los acreedores", advierte HSBC. La oferta de Urbas "es totalmente imprecisa", considera la estadounidense Exim.

Frente al interés de ciertos acreedores de proceder a una venta troceada de Abengoa, la oferta de la estadounidense Terramar, que ya participó en un plan de refinanciación anterior con la compañía, podría contar con mayor credibilidad para el administrador concursal, EY.

La aprobación de la disposición de ley que ha declarado inhábiles a efectos procesales el periodo navideño, entre el 24 de diciembre y el 6 de enero, y la huelga de los letrados de la Administración de Justicia, así como la complejidad del proceso, han retrasado más de lo previsto la decisión del juez sobre el punto y final de Abengoa.

Abengoa lleva prácticamente ocho años sumida en un proceso de desguace, de venta de activos y de refinanciaciones, de reducciones de plantilla, que se inició con la salida de Felipe Benjumea como presidente del grupo.

El expresidente de Abengoa, Felipe Benjumea, en una imagen de archivo.

El expresidente de Abengoa, Felipe Benjumea, en una imagen de archivo. Europa Press.

En septiembre de 2015 Felipe Benjumea abandonó la presidencia de la compañía, presionado por los principales acreedores. Santander y HSBC rehusaron participar en una ampliación de capital propuesta por Abengoa de 650 millones de euros, y condicionaron en todo caso el apoyo financiero a la empresa a la salida de Benjumea como presidente.

La multinacional española había incurrido en un endeudamiento multimillonario, a base de emisiones de bonos de cientos de millones de euros que se fueron sucediendo uno tras otro, en una arriesgada estrategia de financiación. En 2016 Abengoa registró las mayores pérdidas anuales de una compañía española no financiera en la historia, 7.630 millones de euros.

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Desde entonces, Abengoa ha vivido un interminable periodo de negociaciones con acreedores de medio mundo, de venta de sus mejores proyectos, en México y en Estados Unidos, de refinanciaciones, de reducción de plantilla. 

El grupo se encomendó al rescate de la SEPI, solicitando 249 millones de euros al Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas, con apoyo financiero condicionado a ese rescate por parte de la estadounidense Terramar.

Investigación de la Audiencia Nacional

La SEPI denegó a mediados del pasado año el rescate a Abengoa, aludiendo entre otras razones al complejo entramado societario del grupo o los cerca de 1.000 millones de euros que afrontaría en litigios. A continuación, Abenewco1, la sociedad que había aglutinado las filiales de la antigua Abengoa, solicitó la entrada en concurso de acreedores, ya en fase de liquidación.

A la complicada situación financiera de Abengoa se suman las investigaciones judiciales en curso, que han convulsionado la actividad del grupo. 

Medios de comunicación en la sede de Abengoa, en Sevilla, durante el registro de la Guardia Civil, en abril de 2021.

Medios de comunicación en la sede de Abengoa, en Sevilla, durante el registro de la Guardia Civil, en abril de 2021. Europa Press.

El Juzgado Central de Instrucción número dos de la Audiencia Nacional investiga desde hace años si Abengoa manipuló sus cuentas entre 2014 y 2016. En el marco de esa investigación, la sede de la compañía en Sevilla, el complejo de Palmas Altas, fue registrada por la Guardia Civil en abril de 2021. La Audiencia Nacional ha prorrogado recientemente las investigaciones durante seis meses más, según ha publicado Cinco Días.

Las sospechas sobre la contabilidad de Abengoa fueron puestas de manifiesto por el expresidente de Santander España, Rodrigo Echenique, en 2017, durante el juicio celebrado en la Audiencia Nacional por la indemnización de 11,5 que recibió Felipe Benjumea tras su salida del grupo. "Las cuentas no estaban claras", declaró.