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Empresas

Gestamp, CIE, Antolín: La industria de la automoción española acelera su expansión en Marruecos

Firmas de componentes como Gestamp o Ficosa han anunciado recientemente la apertura de plantas de producción en el país, mientras que otras como Antolín han estrenado nuevas fábricas.

31 marzo, 2018 08:20

Por Juan Vargas.

El potencial de la industria del automóvil de Marruecos, uno de los treinta mayores productores de vehículos del mundo, está ejerciendo un 'efecto llamada' que se ha traducido en el desembarco en el país magrebí de un creciente número de fabricantes españoles de componentes de automoción.

En el último semestre, las multinacionales españolas Ficosa y Gestamp han anunciado la apertura de sendas plantas de producción en Marruecos, mientras que otras dos grandes compañías que ya están presentes, Teknia y Antolín, han estrenado nuevas fábricas.

Según la versión más actualizada del directorio recopilado por el ICEX España (de) Exportación e Inversiones, 16 empresas españolas del sector de la automoción trabajan en Marruecos, a las que se sumará próximamente Gestamp, que prevé poner en marcha su factoría en 2019.

Se trata de una respuesta natural al desarrollo de la industria automovilística marroquí: en 2017, Marruecos fabricó 376.826 vehículos y se colocó como el vigésimo séptimo mayor productor del mundo, según datos de la Organización Internacional de Constructores de Automóviles (OICA).

Desde 2015, el automovilístico es el primer sector exportador del país, por delante de los fosfatos, que tradicionalmente han representado el principal producto de exportación.

Hasta ahora, el peso de la producción lo ha llevado Renault con su fábrica ubicada en el puerto de Tanger Med, el mayor de África en tráfico de mercancías, cuya zona franca es el centro neurálgico de la industria automovilística marroquí.

Pronto se le unirá el grupo francés PSA (que integra las marcas Peugeot, Citroen, Opel, DS y Vauxhall), que pretende iniciar la producción en serie en su nueva planta de Kenitra (a unos 50 kilómetros al norte de Rabat) a principios de 2019, con vistas a fabricar 90.000 vehículos ese mismo año.

Las expectativas de producción para los años venideros superan el millón de unidades anuales, según aseguró a Efe el consejero delegado de Ficosa, Javier Pujol, cuya compañía producirá conjuntos de cableado y sistemas de visión, entre otros productos, en su nueva planta de Rabat.

"Poco a poco se ha ido desplazando toda la cadena de suministro" a Marruecos, añadió el gerente de la fábrica de Teknia en Tánger, Adnane Mukhlis, que está a cargo de esta factoría especializada en piezas técnicas para los sistemas de combustible, los interiores, los asientos, el exterior y el cableado.

En el mismo sentido, fuentes de la Oficina Comercial de España en Rabat explicaron a Efe que se ha establecido "una misma cadena de valor global a ambos lados del Estrecho" y que las compañías industriales usan sus factorías marroquíes para incorporar "una parte del valor añadido" a sus productos.

Marruecos se ha convertido no sólo en una base de producción, sino también en un destacado cliente; según estas mismas fuentes, en 2017 España exportó componentes de automoción al país magrebí por valor de 1.070 millones de euros.

Para Mukhlis, las fábricas de Renault y PSA no tienen por qué representar el único foco de demanda de componentes de automoción en Marruecos, que por su situación geográfica puede servir como plataforma para "exportar a mercados internacionales".

Pujol enumeró otros rasgos que hacen de Marruecos un enclave apetitoso para la expansión del sector de la automoción: la cercanía a España, la existencia de una mano de obra "muy competitiva" y de personal cualificado, las "buenas comunicaciones internas" y los acuerdos comerciales que el país magrebí tiene firmados con la Unión Europea o con Estados Unidos.

Y subrayó, asimismo, que la Administración marroquí "da muchas facilidades" y tiene una visión "muy emprendedora".

El gerente de la fábrica tangerina de CIE Automotive, Iñaki Ruiz, también destacó la cercanía "tanto física como cultural" entre Marruecos y España, así como la flexibilidad y menor coste de la mano de obra marroquí, como elementos que alientan la instalación de las empresas hispanas en el país.

El responsable de CIE Automotive, que fabrica en Tánger piezas de plástico mediante sistema de inyección, declaró que todos estos factores, unidos al propio desarrollo "del mercado interior de Marruecos y del norte de África", conforman una previsión de "crecimiento sostenido" del sector para los próximos años.

Lógicamente, la competencia industrial en el escenario marroquí, en el que operan numerosas empresas de Francia, Alemania, Estados Unidos o Japón, es cada vez mayor, pero Mukhlis sostiene que, al menos por el momento, "hay trabajo para todos".