Empresas

La junta de Gamesa escenifica las discrepancias entre Siemens e Iberdrola

La junta de accionistas de Siemens Gamesa ha escenificado hoy las discrepancias entre sus dos principales accionistas, Siemens e Iberdrola, rechazando la primera las dos peticiones que ha hecho hoy la eléctrica vasca sobre la sede social y los proveedores, porque "carecen de todo fundamento".

23 marzo, 2018 15:30

Tras la fusión de Siemens renovables y Gamesa el accionista principal es Siemens, con el 59 por ciento, mientras que Iberdrola controla el 8 por ciento, pero las relaciones son más delicadas porque la eléctrica vasca es también uno de los principales clientes de Siemens Gamesa.

La junta de accionistas se ha celebrado en su sede de Zamudio (Vizcaya). Precisamente la primera de las cuestiones que ha planteado Iberdrola ha sido para garantizar que la sede de la firma se quedará en la localidad vizcaína y otra para que las compras que se realicen al grupo Siemens cuenten con el respaldo del consejo de administración y de un consejero independiente, con el objetivo de "fiscalizar" las mismas y que no salgan perjudicados los proveedores españoles.

La primera frase del discurso del consejero delegado, Marcus Tacke, ha sido una respuesta a la cuestión de la sede, y al dar la bienvenida a los accionistas ha dicho: "Me agrada especialmente hacerlo aquí, en Zamudio, en el País Vasco, la sede de nuestra compañía".

"Estamos orgullosos de nuestras raíces vascas y valoramos enormemente el favorable entorno industrial al que estamos encantados de contribuir", ha agregado. "No hay debate" sobre el cambio de sede, ha subrayado posteriormente.

Rosa García, presidenta de Siemens España, ha recordado los compromisos del acuerdo de fusión, por el que la sede está en Zamudio: "no hay ninguna decisión ni planteamiento alguno que ponga en duda el mantenimiento de la sede social en España. Aquí viven sus principales directivos, incluyendo el consejero delegado Marcus Tacke".

Sobre la aprobación de las compras, ha sido la presidenta de la comisión de auditoría la que ha defendido la transparencia y el rigor de las adjudicaciones, subrayando que en el negocio eólico es esencial que las compras "se realicen en condiciones de mercado y evitando que cualquier parte vinculada pueda aprovechase de su influencia".

Además de recordar que todas las operaciones han sido aprobadas por el consejo de administración, la presidenta de auditoría ha rechazado la posibilidad de la intervención de un experto por el simple hecho de que una compra supere una cuantía económica, ya que "podría ocasionar un retraso en la operación".

El abogado representante de Iberdrola, Iñigo Elorriaga, ha defendido las dos propuestas de la eléctrica vasca asegurando que con ellas buscaba apoyar a los administradores porque "al actual consejo le faltan herramientas de gestión" y conservar los principios en los que se basó la fusión, "un proyecto industrial fuerte en nuestro país".

El abogado representante de Siemens ha contestado que las dos peticiones de Iberdrola "carecen de todo fundamento. Tanto la ley como la normativa interna establece que la comisión de auditoría se encargue de las operaciones". El letrado se ha llegado a preguntar "¿Qué aportan los representantes de Iberdrola en el consejo?", tras asegurar que estos consejeros nunca han puesto reparos a las compras.

Los dos puntos propuestos por Iberdrola han sido rechazados por la Junta, dada la mayoría absoluta de Siemens, pero también se ha introducido un matiz: se ha decidido que la consultora PwC actuará como experto externo que determine si las operaciones de compras son correctas y responden solo a las condiciones del mercado, algo que se ha interpretado como una pequeña "cesión" a Iberdrola en su petición de más control.

Los accionistas minoritarios que han tomado la palabra han recordado que cuando se produjo la fusión la acción estaba a 21 euros y ahora a 13, y han pedido a Siemens e Iberdrola que "se dejen de peleas y remen en la misma dirección".

Rosa García y Marcus Tacke, han centrado sus discursos en el análisis de 2017, un año "muy duro", y las perspectivas, aunque el plan de negocio de la compañía ya fue adelantado el 15 de febrero, por lo que hoy no ha habido novedades en las cifras.

Ambos han reconocido la dificultad del 2017 para todo el sector eólico -por ejemplo, India uno de los principales mercados, no realizó ninguna adjudicación de megawatios en ocho meses-, y en concreto para Siemens Gamesa, con recortes de empleo y una evolución de la acción "decepcionante".

En este entorno los dos han destacado que la firma ha reaccionado con una integración "ejemplar". "Durante 2018 vamos a completar la integración, estabilizar la empresa, ahondar en el control de costes y lanzar nuevos productos para generar oportunidades de negocio. En 2019 nos concentraremos además en acelerar el crecimiento, y en 2020 seremos capaces de asegurar una rentabilidad sostenible", ha avanzado García.

Tacke ha asegurando que la fusión de Siemens Gamesa aportará sinergias estimadas en 400 millones para el 2020, casi duplicando el objetivo inicialmente establecido de 230 millones.

En cifras, las metas de Siemens Gamesa son crecer a mayor ritmo que el mercado, implantar una reducción de costes de 2.000 millones hasta el 2020 -de los que 400 son las citadas sinergias y los restantes 1.600 de mejoras de productividad- y mantener una política de reparto de dividendo del 25 por ciento del beneficio neto.

Por último, UGT ha pedido en la junta garantías para el mantenimiento del empleo en España, a lo que Tacke ha contestado que España ha sido el país que menos bajas ha sufrido, con 231 despidos, frente a los seis mil en todo el mundo, y que también se están produciendo nuevas contrataciones. EFECOM

rc/maf/son

(foto)