Personas mayores en clase.

Personas mayores en clase. Europa Press

Macroeconomía

España perderá 1,8 millones de personas en edad de trabajar para 2050 y sumará 4,8 millones de mayores de 64 años

La población en edad laboral alcanzará su máximo en 2033.

Luego vendrá el descenso y habrá déficit de profesionales.

Más información: El empleo extranjero marca un nuevo récord con 3,51 millones de ocupados en julio por la regularización de inmigrantes

J. de la Rosa
Publicada
Las claves

Las claves

España perderá 1,8 millones de personas en edad de trabajar entre 2030 y 2050, mientras la población mayor de 64 años aumentará en 4,8 millones.

La población laboral alcanzará su máximo en 2033 y luego descenderá, debido al envejecimiento y la baja natalidad.

La Fundación Adecco advierte de dificultades para cubrir vacantes y defiende la inclusión, formación y migración como respuestas al déficit de profesionales.

El talento sénior será clave: en 2030, las personas de 50 a 64 años representarán el 35,2% de la población laboral, superando a los jóvenes de 20 a 34 años.

España perderá cerca de 1,8 millones de personas de entre 16 y 64 años entre 2030 y 2050, hasta situarse en torno a 31,6 millones. Así lo calcula el Instituto Nacional de Estadística (INE) en sus últimas proyecciones, recogidas en el análisis Inclusión y Empleo ante el reto demográfico de la Fundación Adecco.

En las mismas, el INE estima que la población mayor de 64 años aumentará en 4,8 millones, hasta los 16,3 millones, cuando España llegue a mitad del siglo.

Asimismo, el cálculo expone que la población en edad laboral alcanzará su máximo en 2033, con unos 33,7 millones de personas, y posteriormente iniciará un descenso.

En este sentido, la Fundación Adecco advierte de que esta transformación supondrá una menor disponibilidad de profesionales, mayores dificultades para cubrir vacantes y un riesgo creciente de pérdida de conocimiento y experiencia a medida que se jubilen las generaciones más numerosas.

La reducción de la población en edad laboral se explica, en gran medida, por el tránsito hacia la jubilación de las generaciones numerosas nacidas desde la segunda mitad de los años sesenta y durante los setenta. Mientras ocurre dicha transición, las generaciones que se incorporen a los 16 años serán menos numerosas debido a la baja natalidad.

En este escenario, la Fundación Adecco considera que la inclusión será una herramienta imprescindible para responder al déficit de profesionales y reducir la desigualdad.

Así, la Fundación Adecco reclama reforzar la empleabilidad mediante orientación, formación, acompañamiento, accesibilidad, conciliación y adaptación de puestos, además de combatir los prejuicios y la discriminación que afectan a ciertos colectivos como las personas con discapacidad, cuya tasa de actividad se sitúa en el 35,4%, las mujeres en riesgo de exclusión social o los desempleados de larga duración.

El peso sénior

El análisis también destaca el peso que mantendrá el talento sénior. Las personas de 50 a 64 años representarán el 35,2% de la población en edad laboral en 2030 y el 32,7% en 2050, y seguirán siendo más numerosas que las de 20 a 34 años durante todo el periodo proyectado.

Por ello, la entidad considera fundamental combatir el edadismo, actualizar las competencias y facilitar que quienes quieran y puedan seguir trabajando encuentren oportunidades reales.

El director general de la Fundación Adecco y de sostenibilidad de The Adecco Group, Francisco Mesonero, señala que "el desafío demográfico exige ampliar la base de talento disponible y situar la inclusión en el centro de la respuesta" y defiende invertir en empleabilidad, orientación, formación, accesibilidad y acompañamiento, así como retener y actualizar el talento sénior, reducir el desajuste de competencias y articular una migración ordenada y conectada con las necesidades del mercado laboral.

La Fundación Adecco considera también que la migración será una "necesidad estructural" para amortiguar la reducción de la población en edad laboral y que será necesario cualificar y recualificar a la población activa para reducir el desajuste entre las competencias disponibles y las demandadas por las empresas.

Por otro lado, señala que la digitalización, la inteligencia artificial y la automatización de tareas repetitivas pueden elevar la productividad y mejorar la eficiencia, siempre acompañadas de formación, adaptación de puestos y criterios de uso responsable.

Además, apunta que en 2025 la tasa media de absentismo alcanzó el 7,6% de las horas pactadas, su máximo histórico, según un informe de The Adecco Institute.