Carlos Cuerpo, vicepresidente primero y ministro de Economía.

Carlos Cuerpo, vicepresidente primero y ministro de Economía. Eduardo Parra / Europa Press

Macroeconomía

Las ventas de las empresas sufren un frenazo en verano y anticipan una desaceleración de la economía española

Su crecimiento interanual baja prácticamente a la mitad, según la Agencia Tributaria.

El deterioro se produce tanto en las ventas interiores como en las exportaciones.

Más información: El aumento de los precios amenaza con frenar el crecimiento de la economía en el segundo semestre del año

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Las claves

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Las ventas de las empresas españolas se desaceleraron en verano, pasando de un crecimiento del 10,5% en junio al 6% en julio.

Las exportaciones experimentaron una fuerte caída en su crecimiento, del 10,3% en junio al 2,7% en julio.

El consumo interno muestra señales de agotamiento, con una caída del 0,9% en las ventas minoristas en julio.

El aumento de los precios, que supera la media de la eurozona, está reduciendo el poder adquisitivo de los hogares y afectando a sectores como la automoción y la industria manufacturera.

El último dato de producto interior bruto (PIB) proporcionado por el INE indica que la economía española volvió a crecer en el segundo trimestre de este año. Sin embargo, la información que destilan los indicadores económicos más inmediatos apuntan a que este crecimiento se está frenando, y mucho, este verano.

La estadística de ventas diarias de la Agencia Tributaria recoge un progresivo descenso de las ventas de las empresas, tanto en el interior como en el exterior.

Es decir, que su facturación sigue creciendo. Pero menos que en el primer semestre del año.

De esta manera, si las ventas de las empresas crecieron un 10,5% en junio, en julio dicho aumento se desaceleró al 6%. Es decir, que el incremento ha bajado casi a la mitad.

El fenómeno es especialmente llamativo en el caso de las exportaciones. Si en junio registraban un aumento del 10,3%, un mes más tarde dicho crecimiento se atenuaba al 2,7%.

En el caso de las ventas interiores, la evolución a la baja es menos acusada y pasa de un 10,5% a un 7%.

Sin embargo, esto siembra de desazón el crecimiento económico. La debilidad de las exportaciones era esperada en un contexto en el que la guerra comercial entre la Unión Europea, Estados Unidos y China y los aranceles son habituales.

Consumo interno

En cambio, la desaceleración de las ventas interiores apunta, también, a una ralentización del consumo interno.

No se trata de un detalle menor. Tal y como apunta el Instituto Nacional de Estadística (INE) en su última medición del PIB, en torno a la mitad del crecimiento de la economía española depende del consumo interno.

Un consumo interno, que con estos datos, manda señales de agotamiento en julio. Sobre todo porque las ventas de comercio al por menor cayeron en julio un 0,9%,

Un dato preocupante que no es casualidad. Como contó este periódico esta misma semana, los precios subieron un 3,6% interanual, el mayor aumento desde mediados de 2024.

Una inflación que está prácticamente un punto por encima de la media de la eurozona, si se toma como referencia el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), que es el que permite comparar la inflación entre países y que está en el 3,9%.

El aumento de precios está pasando factura al poder adquisitivo de las familias. De hecho, los salarios están creciendo por debajo de los precios. Y eso hace que consuman menos.

¿Qué sectores están sufriendo con mayor intensidad este frenazo de las ventas, además del comercio al por menor? Por un lado, el ámbito de la venta y reparación de vehículos y motocicletas, que pasa de un 10,5% en junio a un 2,5% en julio.

También llama la atención el caso de la industria manufacturera, que baja de un 9% a un 3,2%, casi tres veces.