Arcadi España, ministro de Hacienda.

Arcadi España, ministro de Hacienda. Eduardo Parra / Europa Press.

Macroeconomía

España quita importancia a la renuncia de la directora de la Agencia Tributaria: "No veo más que normalidad"

El Consejo de Ministros aprueba el nombramiento del sucesor, o sucesora, de Soledad Fernández, este martes.

Más información: La marcha de la directora de la AEAT inquieta a los inspectores de Hacienda

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Las claves

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La renuncia de Soledad Fernández como directora de la Agencia Tributaria ha sido calificada como un proceso normal por Arcadi España.

Según España, Fernández ya había manifestado su deseo de dejar el cargo tras varios años en el puesto, y se mantuvo hasta después de la Campaña de la Renta.

El Consejo de Ministros anunciará próximamente al nuevo director o directora de la Agencia Tributaria.

La salida de Fernández ha avivado tensiones internas en la AEAT, especialmente por las cesiones fiscales a Cataluña, generando escepticismo entre inspectores y técnicos de Hacienda.

La renuncia de Soledad Fernández como directora general de la Agencia Tributaria (AEAT) sorprendió a propios y extraños la semana pasada. Con todo, Arcadi España, enmarca este movimiento dentro de la "normalidad. No veo más que normalidad en esto".

España explica que, cuando tomó posesión del cargo a finales de marzo, Soledad Fernández "me manifestó que quería que la releváramos tras varios años en el puesto. Con toda normalidad".

En esa reunión, España, según ha explicado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Política Fiscal y Financiera de este lunes, le sugirió a Álvarez que se mantuviera en el cargo hasta después de la Campaña de la Renta.

Como así ha ocurrido, por cierto. De hecho, España ha anunciado que el Consejo de Ministros de este martes aprobará el nombramiento del nuevo director o directora de la AEAT.

Respecto a las otras personas de la cúpula de la Agencia que podrían dejar el ente, ha recordado que "ya habían optado a nuevos destinos". También introduce estos movimiento dentro de la "absoluta normalidad".

Pese a las palabras de España, la renuncia de Fernández ha destapado una guerra interna en la AEAT, en particular por las cesiones fiscales a Cataluña.

El conflicto es de tal calibre que ni los inspectores ni los técnicos de Hacienda se creen las explicaciones que ha venido dando el Gobierno.