El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo (i), y el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann (d).

El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo (i), y el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann (d). Matías Chiofalo / Europa Press

Macroeconomía

La OCDE eleva el crecimiento de España al 2,2% en 2026 pero avisa de que la inflación se disparará al 3,3%

El ente insiste en que el Gobierno concentre su 'escudo energético' en los colectivos vulnerables.

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Las claves

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La OCDE eleva la previsión de crecimiento del PIB español al 2,2% en 2026, pero advierte de una desaceleración a partir de ese año.

La inflación en España se disparará al 3,3% en 2026, impulsada por la crisis en el Golfo y el cierre del estrecho de Ormuz, aunque se espera que baje en 2027.

La OCDE recomienda que las medidas para contener el impacto de los precios energéticos sean temporales y más focalizadas en los colectivos vulnerables.

El crecimiento español estará apoyado en la demanda interna y la inversión, mientras que las exportaciones se verán lastradas por la debilidad de la zona euro.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) tiene nuevas previsiones económicas para España. Y, en esta ocasión, hay una de cal y otra de arena. Si bien mejora el pronóstico de PIB para este 2026, empeora (y bastante) el vaticinio de inflación.

El ente dirigido por Mathias Cormann eleva su previsión del PIB español al 2,2%, una décima más que en marzo. Una ligera mejora que no empaña una realidad: España afronta una importante desaceleración este año, después de que la economía creciera en 2025 un 2,8%.

La desaceleración se agravará en 2027, cuando el crecimiento del PIB se quedará en el 1,7%.

Sin embargo, el mayor problema vuelve a estar en la inflación. Motivada por el cierre del estrecho de Ormuz y la crisis desatada en el Golfo, se elevará hasta el 3,3% este 2026, tres décimas por encima de lo que la OCDE había pronosticado en marzo.

Para 2027, la inflación se relajará y estará por debajo del 3%.

En cualquier caso, la evolución para los precios podría ser peor. Por ahora, la OCDE juega con la previsión de que "las medidas gubernamentales para mitigar el impacto del alza de los precios de la energía amortigüen la desaceleración de la actividad y reduzcan parcialmente las presiones inflacionarias".

Unas medidas que el órgano no aprueba del todo. Al menos, no como están formuladas. "Deberían dirigirse mejor a los grupos sociales vulnerables y ser temporales para mitigar el impacto social de los precios más altos de la energía, limitando al mismo tiempo los costes fiscales", precisa la OCDE en su último informe con previsiones económicas.

El crecimiento económico será posible gracias a la demanda interna, particularmente al consumo privado, que crecerá este año un 2,6%, pero cederá hasta un 1,8% en 2027.

"El consumo privado se expandirá, respaldado por un mercado laboral sólido y el crecimiento de los salarios reales, pero se espera que el aumento de los precios de la energía lo acabe lastrando", explica el análisis del ente.

Por otro lado, "se prevé que la inversión se fortalezca a medida que se recupere la construcción residencial y se desembolsen los fondos Next Generation restantes", añade.

Mientras, tal y como viene ocurriendo desde hace meses, las ventas al extranjero se resentirán. "La debilidad de la zona euro lastrará las exportaciones y las exportaciones de servicios se moderarán".

Con todo, en el caso español, las perturbaciones energéticas (pese a su impacto en la inflación y en el crecimiento) pueden impulsar "el turismo, a medida que los viajeros se decanten por destinos considerados más seguros".

En términos de déficit público, la OCDE prevé que España cierre en el 2,2% del PIB este 2026 (una reducción de dos décimas respecto a 2025), cantidad que se mantendría en 2027. La deuda pública bajaría del 100% del PIB a partir del próximo año.

Economía mundial

La economía mundial también sufre los estragos de la guerra en Irán y la OCDE agrava su efecto en ella. El PIB global crecerá una décima menos en 2026 y se quedará en el 2,8%. Una importante desaceleración, por cierto, respecto al 3,4% de 2025.

Con todo, y pese a ello, se mantienen las previsiones para las grandes economías mundiales, como la de Estados Unidos (2%) y la zona euro (0,8%), que habían sufrido recortes.