Parque solar Castaño Solar en España. Omicrono
Bruselas corta la financiación a los proyectos de renovables con convertidores de China por el riesgo de apagones deliberados
El Banco Europeo de Inversiones (BEI) destina alrededor de 17.000 millones de euros a plantas solares y eólicas en territorio comunitario
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La Comisión de Ursula von der Leyen ha decidido cortar totalmente la financiación europea para los proyectos de energías renovables que utilicen convertidores fabricados en China por considerar que existe el riesgo de que estos equipos sean intervenidos de forma remota con el fin de provocar apagones.
"Nuestra evaluación de riesgos ha confirmado esas amenazas, incluidas la manipulación de los parámetros de producción eléctrica, las interrupciones de la generación de electricidad e incluso el acceso no autorizado a datos operativos. En la práctica, esto podría traducirse en el cierre remoto de las redes de los Estados miembros, lo que provocaría apagones a escala nacional", ha explicado la portavoz del Ejecutivo comunitario, Siobhan McGarry.
En la actualidad, el Banco Europeo de Inversiones (BEI), presidido por Nadia Calviño, moviliza en torno a 17.000 millones de euros para la construcción de plantas solares y eólicas en la Unión Europea. Esta financiación respalda aproximadamente el 20% de la capacidad solar instalada, el 30% de la eólica terrestre y prácticamente la totalidad de la eólica marítima.
Los convertidores (o inversores) actúan como el “cerebro” de los sistemas solares y eólicos, ya que convierten y adaptan la electricidad para que pueda integrarse y fluir de forma estable en la red eléctrica.
Tras un análisis en profundidad, Bruselas ha concluido que depender de China para este tipo de tecnología supone un doble riesgo grave para la seguridad económica. En primer lugar, la Comisión afirma contar con indicios suficientes -procedentes de los servicios de inteligencia nacionales y de sus propias evaluaciones de riesgo- de que estos dispositivos pueden ser utilizados por terceros países para lanzar ciberataques e incluso provocar apagones.
En segundo lugar, el Ejecutivo comunitario advierte de la elevada dependencia de la UE respecto a China en este ámbito, lo que, en su opinión, abre la puerta a que el suministro pueda convertirse en un instrumento de presión geopolítica y ser interrumpido en caso de conflicto. Los otros proveedores de riesgo identificados por Bruselas son Rusia, Corea del Norte e Irán, pero China controla alrededor del 80% del mercado mundial.
La prohibición de convertidores 'made in China' en proyectos de renovables financiados por la UE se aplicará con un periodo de transición hasta noviembre. La Comisión recomienda, además, que los gobiernos nacionales extiendan medidas similares a los proyectos que no reciban financiación comunitaria, con el fin de reducir los riesgos lo máximo posible.
Los convertidores representan en torno al 5% del coste total de las instalaciones solares y un porcentaje aún menor en el caso de la eólica. Según los cálculos de Bruselas, la sustitución de proveedores chinos por alternativas europeas o de otros países tendría un impacto limitado, con un encarecimiento inferior al 2% del coste global de los proyectos.
El Consejo Europeo de Fabricación Solar (ESMC) -la patronal del sector- ha celebrado el veto a los fabricantes chinos, que considera un primer paso necesario para proteger la seguridad energética europea.
"Los fabricantes de Europa y de otros países occidentales ya disponen de capacidad de producción suficiente para cubrir la demanda en todos los segmentos del mercado, a precios competitivos", asegura el ESMC en un comunicado.