La vicepresidenta primera de la Comisión y responsable de Competencia, Teresa Ribera

La vicepresidenta primera de la Comisión y responsable de Competencia, Teresa Ribera Parlamento Europeo

Macroeconomía

Bruselas permite subvencionar hasta el 70% de los sobrecostes en agricultura, pesca y transporte por la guerra de Irán

Los Estados miembros también podrán elevar las ayudas a la industria intensiva en energía, con un límite del 50% del consumo total.

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Las claves

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Bruselas autoriza a los Estados miembros a subvencionar hasta el 70% de los sobrecostes en agricultura, pesca y transporte causados por la guerra de Irán.

El marco temporal de ayudas estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2026, con revisiones según la evolución de la crisis en Oriente Próximo.

Las ayudas podrán llegar al 100% si se otorgan mediante préstamos blandos, pero excluyen a las compañías aéreas, limitándose a carretera, ferrocarril y transporte marítimo de corta distancia.

Las industrias intensivas en energía podrán recibir subvenciones de hasta el 70% del coste eléctrico subvencionable, sin exigir medidas adicionales de descarbonización.

La Comisión de Ursula von der Leyen ha aprobado este miércoles un nuevo marco temporal de ayudas públicas cuyo objetivo es permitir a los Estados miembros salir al rescate de los sectores más expuestos al estallido de precios de los carburantes provocado por la guerra de Irán: la agricultura, la pesca, el transporte y las industrias intensivas en energía.

"Lograr una economía limpia es lo que nos protegerá de las crisis energéticas del futuro. La transición energética sigue siendo la estrategia más eficaz para la autonomía, el crecimiento y la resiliencia de Europa", ha destacado la vicepresidenta primera de la Comisión y responsable de Transición Ecológica, Teresa Ribera.

"No obstante, los recientes picos en los precios de la energía exigen una respuesta inmediata. El marco temporal de ayudas permite aplicar soluciones de fácil puesta en marcha que sostendrán el desarrollo continuo de sectores clave de la UE como la agricultura, la pesca y el transporte, amortiguando los efectos de la crisis", sostiene Ribera.

En esta fase del conflicto, Bruselas mantiene que se trata de una crisis grave, pero circunscrita a determinados sectores y sin impacto generalizado en la economía. Por ello descarta abrir la mano al gasto público y opta, en cambio, por autorizar ayudas muy selectivas, específicas y temporales para las empresas más afectadas.

De hecho, el marco estará en vigor únicamente hasta el 31 de diciembre de 2026. Durante ese periodo, la Comisión revisará su contenido, alcance y duración en función de la evolución de la situación en Oriente Próximo y de la coyuntura económica general.

En agricultura, pesca y transporte, los Estados miembros podrán compensar los costes adicionales derivados del encarecimiento del combustible y los fertilizantes por la guerra de Irán. La ayuda podrá alcanzar hasta el 70% si se concede en forma de subvenciones a fondo perdido, y hasta el 100% en el caso de préstamos blandos.

En el caso del transporte, las ayudas se limitan a la carretera, el ferrocarril, las vías navegables interiores y el transporte marítimo de corta distancia dentro de la UE. De momento, Bruselas deja fuera a las compañías aéreas con el argumento de que "las normas vigentes en el sector de la aviación son suficientes para hacer frente a la situación actual".

El incremento de precios se determinará comparando el precio de mercado con un precio histórico de referencia. Los costes adicionales totales se calcularán en función del consumo actual o del último consumo previo a la crisis.

Los Estados miembros podrán recurrir a un sistema simplificado para calcular las ayudas en función de factores como el tamaño y tipo de actividad, estimaciones generales de consumo o indicadores equivalentes, sin necesidad de acreditar el consumo real de forma detallada. Bajo este esquema, cada beneficiario podrá recibir un máximo de 50.000 euros.

Para las industrias intensivas en energía, las ayudas podrán elevarse del 50% al 70% del coste eléctrico subvencionable dentro de los esquemas temporales de alivio de precios. Estas subvenciones podrán cubrir hasta la mitad del consumo total de la empresa, sin exigir esfuerzos adicionales de descarbonización. Además, podrán combinarse con otras subvenciones del sistema de comercio de emisiones (ETS), hasta un máximo del 50% del importe concedido en estos programas.

Los Estados que adopten planes de ayuda basados en este marco temporal deberán notificarlos a la Comisión, que prevé un proceso de aprobación rápido. Bruselas también está preparada para evaluar, caso por caso y bajo ciertas condiciones, medidas temporales adicionales, como la subvención del coste del combustible para la generación eléctrica con gas, con el fin de reducir el coste global de la electricidad.