Una persona votando, en Valladolid.

Una persona votando, en Valladolid. Claudia Alba / Europa Press

Macroeconomía

El déficit público se dispara en las CCAA, sobre todo si celebran comicios: del -0,38% de Aragón al -0,13% de Extremadura

Andalucía es la excepción que confirma la regla, aunque su superávit también se redujo en 2025.

Más información: El Gobierno batió récord de recaudación con 325.000 millones en 2025 y el déficit público bajó al 2,18% del PIB

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Las claves

El déficit público de las comunidades autónomas aumentó en 2025, pasando del 0,18% al 0,30% del PIB, duplicando prácticamente los números rojos respecto al año anterior.

Las regiones que celebraron elecciones, como Extremadura, Aragón y Castilla y León, experimentaron un empeoramiento notable en sus cuentas, pasando de superávit o equilibrio a déficit.

Andalucía fue la excepción, manteniendo superávit pese a las elecciones, aunque lo redujo considerablemente respecto a 2024.

Órganos como la AIReF y Fedea alertan de que medidas como la condonación de deuda autonómica incentivan a las regiones a relajar la disciplina fiscal.

2025 acabó con datos positivos en lo que se refiere al déficit público. Bajó al 2,18% del PIB y se quedó en los 36.780 millones de euros, 8.811 millones menos que en 2024. Un descenso que, con todo, no se observó en las comunidades autónomas.

De hecho, el déficit público de las regiones sufrió un ascenso notable. Pasó del 0,18% del PIB al 0,30%. Es decir, que los números rojos casi se doblaron en 2025. Y lo hicieron, especialmente, en las autonomías que han celebrado (y celebrarán) elecciones. Así lo indican datos al respecto que ha aportado el Ministerio de Hacienda.

Extremadura, Aragón y Castilla y León celebraron elecciones en los últimos meses. Concretamente a finales de diciembre, en febrero y en marzo, respectivamente.

Todas estas regiones pasaron de registrar superávit o estar en equilibrio presupuestario en 2024 a padecer déficit público en 2025.

Este es el caso de Extremadura, región donde, pese a haber pasado tres meses y medio desde sus comicios, sigue sin haberse formado nuevo gobierno.

Esta autonomía ha pasado de contar con un superávit del 1,48% de su PIB (394 millones de euros) en 2024 a tener un déficit del 0,16% (37 millones de euros) en 2025.

Algo parecido ha ocurrido en Aragón, cuyas elecciones ganó el popular Jorge Azcón, que necesitará a Vox para gobernar (como también ocurre en Extremadura).

Evolución del déficit público de las CCAA.

Evolución del déficit público de las CCAA. Fuente: Ministerio de Hacienda.

En su caso, se partía de un superávit del 0,23% del PIB (116 millones de euros) hace dos años para acabar en 2025 con un déficit del 0,38% (199 millones de euros).

Castilla y León, que celebró sus elecciones hace unas semanas, también experimentó algo parecido. Sus cuentas estaban en equilibrio presupuestario en 2024. Sin embargo, un año más tarde el gobierno de Alfonso Fernández Mañueco cayó en unos números rojos del 0,31% del PIB (244 millones de euros).

Andalucía es la excepción que confirma la regla. La región que preside Juanma Moreno celebra elecciones en mayo. Y, pese a ello, mantuvo en 2025 su superávit. Eso sí: lo redujo respecto al año anterior. Pasó del 0,55% del PIB (1.158 millones) al 0,14% (315 millones).

En cualquier caso, el incremento del déficit público se experimentó en más comunidades autónomas, aunque en grados diferentes. Llama la atención el caso de Castilla-La Mancha, donde también se ha pasado de superávit (del 0,06% del PIB) en 2024 a déficit (del 0,14%) en 2025.

Mientras, al igual que la media nacional, Madrid casi dobló su déficit público, que pasó del 0,18% del PIB al 0,32%.

Por otro lado, es llamativa la evolución de País Vasco, que pasó del déficit al superávit, y de Navarra, que dobló su superávit.

También el caso de Comunidad Valenciana. Pese a ser un territorio que padece infrafinanciación crónica (algo que ha reconocido el Ministerio de Hacienda), en este 2025 se redujo el déficit que pasó del 1,73% del PIB al 1,54%.

En cualquier caso, la falta de disciplina fiscal por parte de las autonomías supone un problema para el conjunto de las Administraciones Públicas, que tienen que compensarla. Sobre todo en un momento en el que las reglas fiscales europeas han vuelto a estar activas.

Órganos como la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) y casas de análisis como la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA) hace tiempo que vienen alertando de que determinadas medidas del Estado ahondan en que las regiones se salten la disciplina fiscal con cierta ligereza.

Un ejemplo es la condonación de deuda autonómica que el Gobierno tiene todavía que llevar al Congreso. "Lo de las quitas de deuda no me parece buena idea. Esto genera problemas de incentivos. Si las comunidades piensan que las van a acabar rescatando, siempre van a tener la tentación de gastar más de la cuenta", opinaba, en su momento, Ángel de la Fuente, director de Fedea.