Un barco en el puerto Sultan Qaboos, de Omán.

Un barco en el puerto Sultan Qaboos, de Omán. Reuters

Macroeconomía

Fletar un barco para transportar mercancías cuesta ya un 36% más que antes de la guerra en Irán y disparará los precios

Temor al efecto dominó que este fenómeno, que ya sucedió con la irrupción de Covid, puede tener en el comercio mundial.

Más información: BBVA congela en el 2,4% el crecimiento de España para 2026: la guerra en Irán impide una revisión al alza

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Las claves

El coste de fletar un barco para transportar mercancías ha subido un 36,6% respecto a antes del conflicto en Irán, según el índice SCFI.

El aumento del precio del transporte marítimo está elevando los costes de las empresas y amenaza con disparar los precios al consumidor final en España.

BBVA Research prevé que el conflicto en Irán subirá al menos tres décimas la inflación media en España y reducirá dos décimas el crecimiento del PIB en 2026.

El principal impacto del conflicto se espera en la energía, con subidas en los precios del petróleo y gas y riesgos de disrupciones en las cadenas globales de producción.

Poco a poco, se van cumpliendo los peores augurios que analistas y economistas hacían de la guerra en Irán. El conflicto está afectando a toda la circulación marítima del estrecho de Ormuz, atascando el suministro de petróleo de los países del Golfo. Y ello, a su vez, está disparando el coste del transporte marítimo, que amenaza con disparar los precios a escala global. Un fenómeno del que no escapará España.

El coste de fletar un barco (o, más bien, sitio en un barco) para transportar mercancías se ha disparado un 36,6% respecto a mediados de febrero, antes de que Estados Unidos e Israel atacaran Irán.

Así lo indica el índice de fletes de contenedores de Shanghái, más conocido por su denominación en inglés: Shanghai Containerized Freight Index o SCFI.

Se trata de un indicador que muestra las tarifas semanales que cuesta mover un contenedor desde Shanghái a alguno de los principales puertos globales, estén en Europa, en el continente americano u Oriente Próximo.

En estos momentos, el SCFI ha subido un 36,6% mensual por la guerra en Irán. El incremento respecto a las mismas fechas de 2025 es también destacable: sube un 29,6%.

Pese a que no es inmediato, aumentos tan abruptos del coste del comercio marítimo tienen un efecto dominó sobre toda la cadena de suministros. Afectando tanto a las empresas que necesitan materias primas para funcionar como a los consumidores finales.

Se trata de un fenómeno que ya se dio en varias ocasiones con la irrupción de la Covid y los sucesivos brotes que sufrió China hace unos años. Ello provocó cuellos de botella en la red de transporte marítima que disparó el precio de enviar contenedores a través del océano.

El resultado, en el caso de guerra de Irán, es un factor que contribuirá a subir la inflación y elevar el precio de la compra de los españoles.

De hecho, fuentes de la industria nacional avisan de que el aumento del coste del comercio marítimo ya se está notando en determinados suministros de material auxiliar.

Con todo, algunas compañías han aprendido de la crisis de la Covid. Una multinacional en particular apunta a este periódico que cuenta con una tarifa plana de fletes marítimos para sus contenedores cargados de suministros. Así que no sufrirá el susodicho incremento de costes.

En cualquier caso, la guerra en Irán ya está cambiando los pronósticos económicos. Este mismo lunes, el BBVA Research lanzaba unas previsiones con novedades. Entre ellas, que el conflicto elevará al menos tres décimas la inflación media de España.

Además, la casa de análisis ha restado dos décimas a la previsión de incremento del PIB español de 2026, que ha dejado en el 2,4%.

"El reciente aumento en los costes de transporte y de la energía relacionado con la guerra en Irán, junto con el incremento en la incertidumbre sobre la política comercial de Estados Unidos (aranceles), impide subir la previsión de crecimiento para 2026", subraya desde el servicio de estudios de BBVA.

"Lo que la economía nos da a través de mejores datos de actividad, política fiscal expansiva y desviaciones de los flujos turísticos, que se comportan mejor de lo esperado, la geopolítica nos lo quita a través de precios de la energía mayores y de la incertidumbre en la política económica", subrayaba Rafael Doménech, responsable de análisis económico de BBVA Research.

BBVA Research incide en que el principal impacto del conflicto será el energético, con alzas en los precios del petróleo y del gas.

No obstante, avisa de que habrá que vigilar muy de cerca las "disrupciones" en las cadenas mundiales de producción y el canal financiero global. "El impacto será tanto mayor cuanto más se extienda el conflicto en el tiempo y destruya más infraestructuras", señala.