El Ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, comparece ante la Comisión de Economía, Comercio y Empresa.

El Ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, comparece ante la Comisión de Economía, Comercio y Empresa. Europa Press

Macroeconomía

BBVA congela en el 2,4% el crecimiento de España para 2026: la guerra en Irán impide una revisión al alza

La entidad calcula que el impacto del conflicto en Oriente Medio restará alrededor de 0,2 puntos porcentuales al PIB durante este ejercicio.

Más información: Funcas prevé que la guerra en Irán reste dos décimas al PIB español y eleve la inflación por encima del 3% este verano

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Las claves

BBVA mantiene su previsión de crecimiento del PIB español en el 2,4% para 2026 debido al impacto de la guerra en Irán sobre los costes de energía y transporte.

El conflicto en Oriente Medio podría restar 0,2 puntos porcentuales al PIB de España en 2026 y elevar la inflación media en 0,3 puntos, situándola en el 2,9% este año.

BBVA recomienda ayudas focalizadas para los hogares vulnerables, en lugar de medidas generalizadas como rebajas de IVA o bonificaciones a carburantes.

El sector exterior, especialmente el turismo y los servicios digitales, podría impulsar el crecimiento español ante la inestabilidad en destinos competidores del Mediterráneo.

BBVA Research ha constatado que la economía española mantiene un ritmo de crecimiento elevado y sólido, con datos que incluso mejoran lo previsto inicialmente.

Sin embargo, en su informe Situación España publicado este lunes, el servicio de estudios de la entidad ha decidido mantener su previsión de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) en el 2,4% para 2026.

El motivo principal que impide subir aún más las estimaciones para este año es el reciente aumento en los costes de transporte y energía derivado de la guerra en Irán.

Para 2027, BBVA Research sí ha elevado su pronóstico. Lo ha hecho cuatro décimas, al 2,4%.

El informe detalla que el ataque de EEUU e Israel a Irán supone un choque geopolítico con efectos significativos. El principal canal de contagio hacia la economía será el energético, debido a las presiones al alza en los precios del gas y del petróleo.

En el caso concreto de España, BBVA calcula que el impacto de este conflicto geopolítico restará alrededor de 0,2 puntos porcentuales al crecimiento del PIB en 2026 y sumará 0,3 puntos porcentuales a la inflación media.

Así, se espera que la inflación se sitúe en el 2,9% este año y se modere al 2% en 2027.

Desaceleración puntual

Para el primer trimestre de 2026, en BBVA estiman que el crecimiento podría situarse entre un 0,6% y un 0,7%, un pulso que aún supera lo esperado hace unos meses. No obstante, la entidad prevé que el crecimiento se desacelere hasta el 0,4% en el segundo y tercer trimestre del año.

Esta ralentización se concentrará en la inversión en maquinaria y equipo, las exportaciones de bienes, los costes de transporte y los sectores más intensivos en energía, como la industria.

A pesar de este bache, los expertos de BBVA descartan que el escenario vaya a aumentar los niveles de morosidad.

A su favor juegan la creación de casi un millón de puestos de trabajo en dos años, unas tasas de ahorro que continúan en dos dígitos (frente al promedio histórico de un dígito) y la fuerte protección frente a los tipos de interés, ya que entre el 90% y el 95% de las nuevas hipotecas, así como un 40-45% de las ya existentes, están a tipo fijo.

Ormuz y el repunte de la inflación

El principal foco de tensión económica mundial se encuentra en el estrecho de Ormuz, un cuello de botella por el que transita aproximadamente el 30% del crudo marítimo y el 20% del gas natural licuado a nivel global.

El tráfico en esta zona se ha frenado drásticamente debido a la cancelación de rutas y al fuerte encarecimiento de los seguros marítimos.

A pesar de ello, el escenario central que maneja BBVA Research contempla que el conflicto se extienda tan sólo unas semanas.

Bajo esta premisa, los analistas calculan que los precios del petróleo alcancen los 74 dólares por barril en el segundo trimestre para ir descendiendo hasta un promedio de 68,8 dólares durante 2026 y de 63,3 dólares en 2027.

En la medida en que los precios bajen en el segundo semestre, se prevé una aceleración de la economía hacia finales de año.

Los economistas advierten, no obstante, que los meses de mayor tensión están por llegar. Hacia abril y mayo la inflación podría escalar al 4%.

La principal alerta reside en los efectos de segunda ronda sobre la alimentación, condicionados por el aumento en los costes de los fertilizantes necesarios para la siembra.

La alimentación sin preparación ya experimenta crecimientos del 6% y acumula un incremento del 45% respecto a 2020, lo que resulta particularmente negativo para las familias de menor renta.

Ayudas focalizadas

Ante esta situación, BBVA pide a las autoridades aplicar lo aprendido durante la guerra de Ucrania.

Dado que el choque actual es menor (los precios reales del petróleo y la subida del gas no alcanzan aquellos niveles), la entidad rechaza medidas generalizadas como bajar el IVA a todo el mundo o bonificar la gasolina, por considerarlas precipitadas y de alto coste fiscal.

El objetivo es no "anestesiar la señal de precios", para evitar que la economía siga consumiendo petróleo y gas a ritmos elevados.

Por ello, la mejor fórmula sería dejar que los precios se muevan y realizar transferencias directas de cuantía fija exclusivamente a los hogares más vulnerables, definiendo de forma muy clara los niveles temporales para imponer y retirar estas ayudas.

El salvavidas exterior

Como efecto colateral de la crisis en Oriente Medio, la economía española podría encontrar un inesperado impulso en su sector exterior.

Por un lado, la inestabilidad podría desincentivar los viajes a destinos competidores en el este del Mediterráneo, atrayendo más turismo hacia España.

Por otro lado, al margen de los visitantes extranjeros, las exportaciones de servicios no turísticos se consolidan como el gran baluarte dinámico del sector exterior.

Apoyadas fuertemente en los servicios digitales y de conocimiento, BBVA Research prevé que crezcan un 4,9% en 2026 y un 4,4% en 2027.

Pese a este vigoroso avance, su peso en el PIB español todavía se sitúa 6 puntos por debajo del promedio de la Unión Europea, lo que evidencia que España aún tiene un amplio margen de convergencia en este ámbito durante los próximos años.