José Luis Escrivá, gobernador del Banco de España.
Calidad institucional: por qué es clave para la economía española y por qué su deterioro lastra la productividad
El Banco de España ha puesto el foco en esta cuestión que, según José Luis Escrivá, tiene fuertes impactos en el PIB.
Más información: Escrivá: "España tiene mucho margen para mejorar en calidad institucional, hay que aspirar a la excelencia"
José Luis Escrivá comenzó su mandato al frente del Banco de España en septiembre de 2024. Desde entonces, ha buscado darle una vuelta a la labor de la entidad y a enfocar sus investigaciones en nuevas áreas.
En esta línea, se ha creado la nueva Oficina de Tendencias Globales y Análisis de Instituciones. Y, durante su intervención en el VI Observatorio de las Finanzas, organizado por EL ESPAÑOL e Invertia, abordaba los análisis de este departamento.
"España tiene mucho margen para mejorar en calidad institucional, hay que aspirar a la excelencia", indicaba el gobernador.
José Luis Escrivá, gobernador del Banco de España
Escrivá defendía que "la calidad del funcionamiento de las Administraciones Públicas es un determinante importantísimo para el desenvolvimiento público y la prosperidad de un país".
Así lo recogen otros textos del Banco de España. Precisamente, uno de los informes lanzados por la institución en 2025 aborda en profundidad estas cuestiones.
"Existe consenso en la literatura económica sobre la asociación positiva entre la calidad institucional y los niveles y tasas de crecimiento de la productividad", indica el análisis, publicado en mayo.
El Banco de España razona que unas "mejores instituciones" generan más confianza inversora y menos corrupción. Y, con ello, una asignación más eficiente de los recursos públicos y privados, entre otras cuestiones. De ahí que sea clave en el aumento (o descenso) de la productividad y en el avance del PIB en las economías desarrolladas.
Su medición es compleja. Sin embargo, el ente alerta de que la calidad institucional española ha sufrido un importante retroceso en el siglo XXI. De hecho, España está entre los cinco países de la OCDE en donde más se ha deteriorado.
¿Qué posición ocupa la calidad institucional española en los estándares comunitarios? Según las mediciones del Banco de España, ligeramente por debajo del promedio europeo y estados como República Checa o Portugal.
Evolucionar en estas cuestiones tendría un importante impacto en el PIB español. "Las ganancias de productividad derivadas de la mejora de la calidad institucional podrían ser considerables", recoge el texto.
De ahí que Escrivá, durante su intervención en el VI Observatorio de las Finanzas, pusiera ejemplos a seguir dentro de España.
Concretamente, la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), la Institución Catalana de Investigación y Estudios Avanzados (Icrea) y el Teatro Real.
"Estas son referencias a las que tenemos que mirar en primera instancia. El reto es extender sus prácticas para que sean generalizadas en las Administraciones Públicas", añadía.
Estas tres instituciones tienen unas características únicas y deberían ser trasladadas al resto del sector público. Por un lado, cuentan con una "dirección profesional y estable, completamente aislada de los ciclos electorales".
Además, tienen "autonomía operativa, pero con buena coordinación con las administraciones" a las que están ligadas.
Objetivos
También cuentan con una "fijación de objetivos" a medio plazo y una "evaluación continua para alcanzarlos, sin fijarse en los procedimientos de los procesos que hay que aplicar para el bienestar de los ciudadanos".
Por otro lado, estas tres instituciones comparten que los procesos de selección de los funcionarios y de los dirigentes "son rigurosos pero no rígidos. Están abiertos al talento nacional e internacional, que a veces nos cuesta percibirlo en las Administraciones Públicas".