Ursula von der Leyen y Donald Trump, durante la firma del acuerdo comercial en julio en Escocia
Bruselas propone rebajar a cero los aranceles a los productos industriales de EEUU como exige Trump
La iniciativa forma parte del acuerdo comercial alcanzado en julio y es la condición previa para que Washington reduzca del 25% al 15% los recargos a los coches europeos.
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La Comisión de Ursula von der Leyen ha adoptado este jueves la propuesta legislativa para rebajar a cero los aranceles que la UE aplica a todos los productos industriales estadounidenses, tal y como ha exigido el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La rebaja se aplicará a mercancías como maquinaria, coches y piezas de automóviles, productos de madera, papel y cartón, cerámica o cuero procedentes de EEUU.
La iniciativa forma parte del acuerdo comercial de mínimos que la propia Von der Leyen firmó con Trump a finales de julio en Escocia, y que ha sido objeto de críticas masivas por las enormes cesiones de Bruselas frente a Washington.
Allí, la presidenta de la Comisión se comprometió a rebajar los aranceles aplicados a los productos estadounidenses y al mismo tiempo aceptó que EEUU aplique un arancel general del 15% a los productos comunitarios, creando una situación de desequilibrio entre los dos bloques.
El arancel cero a sus productos industriales es además una de las condiciones de la administración Trump para aplicar la rebaja del 25% al 15% del recargo a los coches europeos, que también se pactó en Escocia.
Esta rebaja se aplicará con efecto retroactivo desde el 1 de agosto una vez que la UE cumpla su parte del trato. Y ahorrará a los fabricantes de automóviles más de 500 millones en aranceles, que de otro modo habrían tenido que pagar por las exportaciones en un solo mes, según los cálculos de Bruselas.
La propuesta legislativa de Bruselas todavía tiene que ser aprobada tanto por los Gobiernos de los Veintisiete como por la Eurocámara.
Aparte de los productos industriales, la Comisión también propone rebajar a cero los aranceles para una serie de productos del mar, semillas, frutas y verduras frescas y procesadas y carne de cerdo y bisonte, que estarán sujetos a un sistema de cuotas limitadas. Quedan fuera productos agrícolas sensibles, como carne de vacuno, aves, arroz o etanol.
Finalmente, Bruselas prorroga el tratamiento libre de aranceles para la langosta estadounidense, que entró en vigor en diciembre de 2020 y caducaba el 31 de julio de 2025.
Von der Leyen ha admitido que el acuerdo con Trump "no es perfecto, pero es un acuerdo sólido". La alternativa hubiera sido "desencadenar una costosa guerra comercial que tendría consecuencias negativas para nuestros trabajadores, nuestros consumidores y nuestras industrias".
A juicio de la presidenta de la Comisión, lo más importante del pacto es que "aporta claridad y estabilidad a los millones de europeos cuya economía depende del comercio con los Estados Unidos".
Sin embargo, esta misma semana el presidente de EEUU ha vuelto a la carga amenazando a la UE con nuevos aranceles si no deroga la Ley de Servicios Digitales y la Ley de Mercados Digitales, así como las tasas digitales que tienen varios Estados miembros, entre ellos España.
El Ejecutivo comunitario ha reaccionado defendiendo el derecho soberano de la UE a aprobar sus propias leyes.
"Es derecho soberano de la UE y de sus Estados miembros regular las actividades económicas en nuestro territorio, siempre que sean coherentes con nuestros valores democráticos", dijo el martes la portavoz de la Comisión, Paula Pinho.
Pero la última andanada de Trump demuestra que el acuerdo de Escocia no resuelve por completo las tensiones comerciales entre la UE y EEUU.