La vicepresidenta primera, Nadia Calviño, durante el Ecofin informal de Santiago de Compostela

La vicepresidenta primera, Nadia Calviño, durante el Ecofin informal de Santiago de Compostela Unión Europea

Macroeconomía

Se complica la carrera de Calviño por el BEI: el puesto podría acabar en la subasta de altos cargos de la UE

El proceso de elección de la presidencia está bloqueado porque ningún candidato se retira y ni Francia ni Alemania enseñan sus cartas.

2 octubre, 2023 02:29
Bruselas

"El proceso de elección se encuentra completamente bloqueado", explica un diplomático europeo próximo a las negociaciones. "Está totalmente en el aire", coincide un segundo eurofuncionario. A la vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital en funciones, Nadia Calviño, se le complica la carrera por la presidencia del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y el puesto podría acabar en la subasta de altos cargos de la Unión Europea (UE) de 2024.

El Gobierno de Pedro Sánchez quería forzar una decisión ya en el Ecofin informal de Santiago de Compostela a mediados de septiembre, pero fracasó. El próximo intento está previsto en la reunión del 17 de octubre en Luxemburgo, pero las fuentes consultadas son muy pesimistas.

El ministro de Finanzas de Bélgica, Vincent Van Peteghem, que dirige el proceso en su calidad de presidente del Consejo de Gobernadores del BEI, se pasa los días colgado al teléfono haciendo rondas con todos sus homólogos.

[Calviño lidera por la mínima la carrera por la Presidencia del Banco Europeo de Inversiones]

Pero aunque sólo hay dos candidatas con posibilidades reales (la propia Calviño y Margrethe Vestager, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión y azote de los gigantes digitales estadounidenses), Peteghem ni siquiera ha conseguido que se retire alguno del resto de los aspirantes. En la carrera continúan además el italiano Daniele Franco; la polaca Teresa Czerwinska; y el sueco Thomas Östros. 

Con tantos candidatos en liza, es imposible alcanzar la exigente mayoría cualificada requerida: la ganadora debe lograr el apoyo del 68% del capital del banco y de al menos 18 Estados miembros. El otro gran escollo que impide avanzar en las negociaciones es que los grandes accionistas del BEI (Alemania y Francia, con el 18,8% del capital cada uno) "no enseñan sus cartas"

Efecto dominó

A su vez, el resto de países esperan a ver lo que hagan París y Berlín antes de posicionarse, lo que provoca un "efecto dominó" de bloqueo total en el procedimiento. El único que ha respaldado públicamente a Calviño es el portugués Fernando Medina"Tiene todas las cualidades para ser muy buena presidenta del BEI. Tiene nuestro apoyo con convicción y entusiasmo", dijo en Santiago de Compostela. Sin embargo, Lisboa apenas controla el 0,9% del capital del BEI.

La principal rival de Calviño viajó a París el pasado 20 de septiembre para presentar su candidatura al ministro francés de Finanzas, Bruno Le Maire. Un encuentro "bueno y abierto" en el que no hubo tensiones, según ha declarado Vestager.

Precisamente, el principal lastre que complica la candidatura de la danesa es su choque con Francia en cuestiones como su veto a la fusión ferroviaria entre Alstom y Siemens. O su intento de nombrar a una estadounidense para el puesto clave de economista jefe de Competencia, que fracasó por la intervención del propio Emmanuel Macron. Incluso así, París ha eludido hasta ahora apoyar públicamente a Calviño.

Por lo que se refiere a Alemania, el problema está en la división interna en el Gobierno de coalición semáforo. El canciller Olaf Scholz respalda a la vicepresidenta primera en funciones, con la que coincidió en su etapa de ministro de Finanzas y que pertenece a su misma familia política.

Cuota de capital de los países de la UE en el Banco Europeo de Inversiones

Cuota de capital de los países de la UE en el Banco Europeo de Inversiones

El responsable de Finanzas, Christian Lindner, aunque es liberal como Vestager, se inclina más por Calviño. Pero el vicecanciller y responsable de los Verdes, Robert Habeck, sí apuesta claramente por la vicepresidenta de la Comisión, según explican a EL ESPAÑOL-Invertia fuentes europeas.

En Bruselas se considera que la elección de la alemana Claudia Buch como máxima responsable de supervisión del Banco Central Europeo (BCE), derrotando a la española Margarita Delgado, despeja el camino para que Berlín acabe apoyando a Calviño. Un intercambio de cromos típico de las negociaciones comunitarias.

Aunque la Eurocámara prefería inicialmente a Delgado, el comité de Asuntos Económicos aprobó el pasado 20 de septiembre el nombramiento de Buch por 29 votos a favor, 23 en contra y 2 abstenciones, despejando el último escollo para la alemana.

En el Ministerio de Economía se resta importancia al actual bloqueo. "Estamos atentos a los tiempos que marca el presidente del Consejo del BEI. Hasta diciembre hay tiempo", señalan fuentes del departamento de Calviño. El mandato del actual presidente, Werner Hoyer, expira efectivamente el 31 de diciembre de 2023, pero no se descarta que sea necesaria una prórroga.

Subasta de altos cargos

Lo cierto es que la carrera por el BEI ha alcanzado "un perfil político tan alto" que en la capital comunitaria se plantea ya la posibilidad de que la elección se aplace muchos meses más. Y que el puesto acabe en la subasta de altos cargos de la UE, que tendrá lugar tras las elecciones a la Eurocámara de junio de 2024, según señalan las fuentes consultadas.

En ese momento se tendrá que decidir además la presidencia de la Comisión, del Consejo Europeo y de la Eurocámara, el reparto de puestos dentro del Ejecutivo comunitario y posiblemente también la sucesión de Jens Stoltenberg al frente de la OTAN.

[El futuro de Calviño, en el aire: el Ecofin aplaza la elección de la presidencia del BEI por falta de consenso]

De confirmarse, este retraso perjudicaría considerablemente las opciones de Calviño, que ahora sigue siendo favorita en la carrera por la presidencia del BEI. Para empezar, tendría que seguir de vicepresidenta primera al menos hasta mediados de 2024.

Además, si el puesto del BEI se mete en el mismo paquete que el resto de altos cargos de la UE, entrarían en juego toda una serie de equilibrios geográficos, de familias políticas, de países grandes y pequeños o de género, que podrían volverse en contra de la vicepresidenta primera.

De momento, el bloqueo ha provocado que en Bruselas proliferen los rumores sobre posibles nuevos candidatos. El boletín matutino de Politico, el más leído entre los eurofuncionarios, ha publicado que el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, cuyo mandato se acaba el año que viene, le habría pedido a Macron que retrasara la elección del BEI para poderse presentar él, algo que su portavoz niega. También estaría interesado en el cargo el vicepresidente económico de la Comisión, el letón Valdis Dombrovskis, que cumple ya siete años en el Ejecutivo comunitario.