La presidenta del BCE, Christine Lagarde

La presidenta del BCE, Christine Lagarde Parlamento Europe

Macroeconomía

El BCE ralentiza la subida de tipos a 0,5 puntos, hasta el 2,5%, pero avisa de más aumentos en 2023

La institución dirigida por Christine Lagarde reducirá su balance en 15.000 euros al mes a partir de marzo.

15 diciembre, 2022 14:15
Bruselas

El Banco Central Europeo (BCE) ralentiza su ofensiva para enfriar la economía tras constatar que la inflación empieza a aflojar y la eurozona entra en recesión. La institución dirigida por Christine Lagarde ha aprobado este jueves una subida de tipos de 0,5 puntos (hasta el 2,5%), lo que supone una desaceleración tras dos masivos incrementos consecutivos de 0,75 puntos en septiembre y octubre. Sigue así la estela de la Reserva Federal de Estados Unidos y el Banco de Inglaterra. No obstante, Lagarde avisa de más subidas en 2023.

"En particular, el Consejo de Gobierno estima que los tipos de interés tendrán que incrementarse aún significativamente a un ritmo sostenido hasta alcanzar niveles suficientemente restrictivos para asegurar que (las perspectivas de inflación) vuelvan a situarse de forma oportuna en el objetivo del 2 % a medio plazo", reza el comunicado hecho público al término de la reunión.

Con esta decisión, el tipo de interés general sube del 2% al 2,5%, su nivel más alto desde 2008. La facilidad marginal de crédito (lo que pagan los bancos por la financiación a un día) aumenta al 2,75%; mientras que la facilidad de depósito (la remuneración de las entidades por aparcar su dinero en Fráncfort) se incrementa del 1,5% al 2%. El impacto más inmediato de este encarecimiento del precio del dinero será un encarecimiento de hipotecas y créditos.

[La Fed reduce el ritmo de subidas de tipos a 50 puntos básicos pero prevé elevarlos por encima del 5% en 2023]

El BCE reduce el ritmo de subidas tras constatar que la inflación ha dado un primer respiro en Europa, tras año y medio de escalada constante. El índice de precios de consumo armonizado (IPC) se moderó al 10% en noviembre en la eurozona (frente al 10,6% registrado en octubre) debido a que el impacto de la crisis energética empieza a aflojar. España es el país de la UE con una inflación más baja (6,6%).

Pese a ello, el Consejo de Gobierno ha revisado al alza sus perspectivas de inflación para los próximos años, lo que justifica su anuncio de que habrá más subidas de tipos. El IPC se situará en promedio en el 8,4% en 2022 y disminuirá hasta el 6,3% en 2023, el 3,4% en 2024 y el 2,3% en 2025, todavía por encima del objetivo del 2%.

Por su parte, la inflación subyacente (excluidos la energía y los alimentos) se situará de promedio en el 3,9 % en 2022, aumentará hasta el 4,2 % en 2023 y bajará hasta el 2,8% en 2024 y el 2,4% en 2025.

Recesión corta y poco profunda

El BCE también rebaja sus previsiones de crecimiento para 2023 y pronostica una recesión "relativamente corta y poco profunda" en la eurozona este invierno. Una caída que se explica por la crisis de la energía, la elevada incertidumbre, el debilitamiento de la actividad económica mundial y el endurecimiento de las condiciones de financiación.

En conjunto, las proyecciones de los expertos del BCE calculan ahora un crecimiento de la economía del 3,4% en 2022, del 0,5% en 2023, del 1,9% en 2024 y del 1,8% en 2025.

El BCE ha desvelado además este jueves su estrategia para empezar a reducir su balance, que ha engordado a cotas sin precedentes por la compra masiva de deuda durante la pandemia. La retirada de liquidez del sistema financiero comenzará a partir de marzo por la cartera de 5 billones de euros de bonos comprados en el marco del programa de compras de activos (APP, por sus siglas en inglés), a un ritmo de 15.000 millones de euros mensuales.

"A partir de principios de marzo de 2023, el tamaño de la cartera del APP descenderá a un ritmo mesurado y predecible, dado que el Eurosistema no reinvertirá íntegramente el principal de los valores que vayan venciendo. El descenso será, en promedio, de 15.000 millones de euros mensuales hasta el final del segundo trimestre de 2023 y, a partir de entonces, su ritmo se determinará más adelante", dice el comunicado.

Para una segunda fase (todavía por determinar) queda el programa de compras de emergencia frente a la pandemia (PEPP), que el BCE se guarda como solución de último recurso por si vuelven a descontrolarse las primas de riesgo de países altamente endeudados como Italia o España.