El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, saluda al líder de la CEOE, Antonio Garamendi, en Barcelona.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, saluda al líder de la CEOE, Antonio Garamendi, en Barcelona. EP

Macroeconomía

Indignación empresarial: Garamendi apoyó los indultos sin debatirlo en la directiva de CEOE

El sentir mayoritario de la patronal es contrario a esta medida de gracia que apoya Foment. El centroderecha también expresa su malestar.

18 junio, 2021 01:56
María Vega Daniel Ramírez

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Antonio Garamendi afronta un serio problema interno después de posicionar este jueves a la CEOE en la línea de "normalizar" los indultos, una medida de gracia que defendió - en un claro guiño al Gobierno- con el argumento de que forma parte de las herramientas que tiene nuestro Estado de derecho.

Sus palabras, en un momento en el que no hay consenso en la sociedad civil sobre si se debe indultar a los presos del procés, han generado indignación entre sus asociados y malestar en el principal partido de la oposición.

Además, Garamendi ha dividido a las empresas que representa, puesto que el sector catalán al que da voz Josep Sánchez Llibre sí apoya esa idea en contra del sentir mayoritario de los miembros de la CEOE. Se oponen a los indultos que plantea el Gobierno de Pedro Sánchez, según fuentes próximas a la patronal

Tormenta

Garamendi desató una gran tormenta después de decir en una entrevista desde Barcelona que si los indultos servían para normalizar la situación, "bienvenidos sean".

El malestar de una amplia representación de empresas y sectores a los que él representa fue tal que el presidente tuvo que salir en público unas horas después para matizar su intervención.  Aclaró que la CEOE no se posiciona sobre temas políticos y puntualizó que la patronal está con la unidad de España, la Constitución, la Ley y el Estado de derecho.

Sin embargo, expresamente, evitó rectificar a pesar de que sus palabras habían generado estupor y contrariedad entre los asociados. Sobre todo porque Garamendi no respetó el procedimiento habitual al posicionar a la organización en un asunto tan trascendente para España sin debatirlo antes en su junta directiva, en la que sí se ha tratado en varias ocasiones la situación de Cataluña, según varias fuentes consultadas por Invertia.

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, en el Cercle.

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, en el Cercle. EP

La posición 'oficial' y mayoritaria de la junta directiva es la del "respeto absoluto a la Constitución, las leyes y el Estado de derecho", destacan en el entorno de la patronal. Son precisamente los elementos que Garamendi enfatizó cuando tuvo que salir a aclarar su conversación radiofónica con Gemma Nierga.

Algunas fuentes vinculan esta inesperada "salida de tono" del empresario bilbaíno, un hombre experto en medir sus palabras, a un movimiento realizado desde Cataluña tras la visita que realizó este miércoles a España la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para comunicar la aprobación del Plan de Recuperación del Gobierno.

Sin embargo, ni siquiera el hecho de que eventualmente se le hubiera pedido ese gesto para facilitar el desarrollo de la ejecución de los fondos europeos va a ayudar a Antonio Garamendi en este espinoso asunto. Una cuestión que ha dividido a las organizaciones integradas en la patronal con un sentimiento mayoritario en contra del posicionamiento del presidente.

Prueba de esa escisión fue el apoyo que en la misma línea hizo el presidente de la patronal catalana integrada en CEOE, Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, a los indultos como un paso positivo para normalizar la situación y acelerar la vuelta de empresas a Cataluña, tras años de pérdida de fuelle económico.

Todo ello después de que desde el Cercle d'Economia, Javier Faus, apoyara los indultos un día antes y pidiera "gestos de ida y vuelta" al Gobierno central y a la Generalitat en el discurso en la apertura de la Reunión Anual del Cercle.

A este evento, que se celebra en Barcelona esta semana, han acudido las grandes empresas del Ibex 35, representadas al más alto nivel. Entre los asistentes, han figurado Ana Botín, José María Álvarez-Pallete o Pablo Isla.

La exposición del Ibex 35 a un evento que se ha politizado con los indultos es otro elemento más de malestar en las empresas.

Una organización grande

La CEOE es una organización compleja en la que conviven distintas almas. De hecho, su poder reside en la representatividad que ejerce del tejido productivo al defender los intereses de las grandes empresas españolas y también de las pymes. De hecho, la patronal aglutina a 4.500 asociaciones de base, integradas en 225 federaciones y confederaciones, a las que se suman otras 200 organizaciones territoriales y sectoriales.

Esto da idea de la complejidad de fijar una postura en un tema como el de los indultos, sobre el que no hay consenso en España.

Uno de los pocos integrantes que salió en público a enfatizar los matices que Garamendi hizo a medio día, con la polémica ya desatada, fue el presidente de ATA, Lorenzo Amor.

"Como institución que representa a autónomos y empresas, no vamos a posicionarnos ni a favor ni en contra de asuntos de índole política. Estabilidad, Ley y Constitución, son nuestros principios", escribió Amor desde su cuenta de Twitter.

Aire para el Gobierno

Las palabras de Garamendi son un balón de oxígeno para Pedro Sánchez y aíslan a Pablo Casado después de la manifestación del pasado domingo en Madrid en contra de los indultos.

Su posicionamiento causó sorpresa e indignación a partes iguales en los partidos que van del centro al extremo derecho del tablero. Casado no pudo camuflar la estupefacción al conocer el apoyo a los indultos del presidente de la patronal.
Tras el "no" rotundo del líder del PP, en el mismo desayuno informativo, Garamendi se abrió a la medida de gracia "si sirve para normalizar". Y acto seguido, salieron en tromba distintos portavoces de la formación conservadora para discrepar. Desde José Luis Martínez-Almeida a Cayetana Álvarez de Toledo.
Algunos empresarios catalanes, en el mismo encuentro, aprovecharon la presencia de Casado para pedirle directamente que no tachara los indultos de "concesiones vergonzosas".
Santiago Abascal, con un tono más elevado, calificó las palabras de Garamendi de "lamentables" y lo acusó de compartir opinión con Otegi, Sánchez y Echenique: "Qué indigna manera de representar a tantos empresarios honrados". Por último, las fuentes de Ciudadanos consultadas por este medio confiesan su "incredulidad" y esperan que Garamendi dé un paso atrás.
La líder del partido naranja, Inés Arrimadas, recordó en público al presidente de la CEOE que "la situación en Cataluña nunca se ha normalizado".

Defensa de la Corona

Más allá de alinear a la CEOE con el Gobierno del PSOE y Unidas Podemos en un momento en el que sobre la mesa de la negociación colectiva están la reforma laboral y de las pensiones o la posible subida del salario mínimo interprofesional (SMI), el posicionamiento supone un giro en el discurso que Garamendi venía realizando sobre el respeto a la Constitución y la férrea defensa de la Corona.

Porque los indultos que prepara el Gobierno son para presos que no han vuelto al marco constitucional, ni han normalizado las relaciones con la Casa Real. Algo que hace que la mayoría de las empresas españolas consideren que no se dan las condiciones para conceder esta medida de gracia.

El Rey Felipe VI, junto al presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, en la cena inaugural de la XXXVI reunión anual del Cercle D'Economía.

El Rey Felipe VI, junto al presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, en la cena inaugural de la XXXVI reunión anual del Cercle D'Economía. EP

El saludo sin foto oficial del presidente de la Generalitat, Pere Aragonés, al Rey este miércoles fue interpretado por algunos sectores como el "deshielo" de sus relaciones, pero en otro momento habría sido claramente insuficiente para la CEOE.

No hay que olvidar que Garamendi ha sido uno de los más férreos defensores del papel de Felipe VI, la unidad de España y la Constitución en los últimos tiempos. Hay que tener en cuenta que el buen funcionamiento de las instituciones es vital para la marcha de la economía.

La CEOE y su presidente siguen defendiendo ese marco, pero los presos del procés no. Por eso, pesos pesados de la patronal ya han pedido a Garamendi que "arregle" el roto que ha causado con lo que consideran una "metedura de pata" del presidente.