Elma Saiz y Yolanda Díaz, tras un Consejo de Ministros.

Elma Saiz y Yolanda Díaz, tras un Consejo de Ministros. Carlos Luján Europa Press

Empleo Hoy

El gasto en subsidios para parados mayores se disparará a 26.265M en esta década tras duplicarse los beneficiarios

Un estudio de Fedea avisa, además, de la pérdida de incentivos para el retorno al empleo.

Más información: La OCDE aconseja a España reformar el subsidio de desempleo para evitar que sea "una transición a la jubilación"

Publicada
Las claves

Las claves

El número de beneficiarios del subsidio para parados mayores de 52 años casi se ha duplicado desde 2019, pasando de 262.918 a 437.817 en 2025.

El gasto total en este subsidio alcanzará los 26.265 millones de euros al finalizar la década, según Fedea.

El impacto en la Seguridad Social será de 17.935 millones de euros entre 2019 y 2030, incluyendo mayores obligaciones en pensiones y menor recaudación por cuotas sociales.

Expertos advierten que la reforma puede reducir los incentivos para reincorporarse al mercado laboral y generar problemas de equidad al no considerar la renta familiar.

En 2019, el Gobierno emprendió una importante reforma del subsidio para parados mayores, cuya edad de acceso se rebajó de los 55 a los 52 años y se estableció su duración indefinida. Unas modificaciones que están teniendo un importante impacto para las cuentas públicas.

Según un análisis de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), los perceptores del subsidio de desempleo para mayores de 52 años se han disparado. Y, con ellos, el gasto que genera esta prestación. Para cuando acabe esta década, se habrán dedicado a ella 26.265 millones de euros, en total.

Si en 2019, cuando se ejecutó la reforma, había 262.918 usuarios, esta cifra se ha disparado hasta los 437.817 en 2025. Es decir, que prácticamente se ha doblado.

Y, dado el aumento de población pero también la espiral de envejecimiento de la misma, los perceptores de este subsidio van a seguir creciendo. A finales de la presente década llegarán a los 529.880 beneficiarios.

Esto va a tener un impacto económico y presupuestario muy relevante. Según explicita Fedea, en el periodo 2019-2030, sólo por el aumento de beneficiarios, el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) va a tener que pagar 15.877 millones de euros adicionales en prestaciones.

A esto hay que sumar el impacto que el subsidio va a tener en el campo de la Seguridad Social. En su tesorería, el impacto de esta reforma entre 2019 y 2030 se eleva a los 17.935 millones de euros.

¿Por qué? El estudio tiene en cuenta que el subsidio incluye las cotizaciones de los beneficiarios. Esto eleva las obligaciones de gasto en pensiones en 9.456 millones.

A esto se suma la minoración de ingresos que sufre la Seguridad Social por cuotas sociales no cobradas. Las de los beneficiarios del subsidio, concretamente. Hablamos de 8.479 millones de euros.

Desde Fedea, avisan de que "las nuevas condiciones de acceso y percepción del subsidio están a medio camino entre una renta de sustitución (muy modesta si no hay rentas adicionales en la unidad familiar) durante los años de percepción y una prestación de carácter previsional, al incidir significativamente sobre la pensión futura del beneficiario".

Por otro lado, la reforma "puede introducir problemas de equidad al no tener en cuenta la renta de la unidad familiar" y reducir "los incentivos a la reincorporación al mercado laboral (especialmente en empleos de baja remuneración o a tiempo parcial)".

Cabe recordar que la crítica a los subsidios para parados de larga duración es habitual entre órganos internacionales como la OCDE. Avisan de que, igual que desliza Fedea, pueden provocar desincentivos para el retorno al trabajo.