Golfistas en la Costa del Sol.

Golfistas en la Costa del Sol. Europa Press

Economía

El golf inicia la batalla para recuperar el IVA reducido del 10% para todo el deporte español

El impacto económico de esta actividad en España es de 15.000 M€.

Rajoy subió a los campos del 8 al 21% en plena crisis económica.

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La Federación Española de Golf y la patronal de campos presentarán una propuesta para rebajar del 21% al 10% el IVA del golf y extender la medida a toda la actividad deportiva.

Las entidades ya han trasladado la iniciativa a los grupos parlamentarios y buscarán darle visibilidad durante el próximo Open de España.

El sector reclama revertir el cambio de 2012, cuando los servicios deportivos privados pasaron del IVA reducido del 8% al tipo general del 21%.

El golf defiende que la rebaja impulsaría turismo, empleo y gasto asociado; España recibe 1,4 millones de turistas de golf al año y otros países europeos aplican tipos de entre el 5% y el 10%.

La Real Federación Española de Golf (RFEG) y la Asociación Española de Campos de Golf (AECG) presentarán la semana que viene su ‘Propuesta para la aplicación del tipo reducido en el IVA al golf y a la actividad deportiva en general’.

Pretenden que se les deje de aplicar el 21% de impuesto, y que se puedan acoger a un tipo reducido del 10 como servicio vinculado a la práctica deportiva.

Una reivindicación que las dos entidades, la Federación y la patronal, plantean en principio para la práctica del golf, pero que hacen extensiva, como reza el título del informe, a todo el deporte español.

La propuesta ha sido ya trasladada a los grupos políticos con representación parlamentaria en busca de apoyos. Y tendrá también protagonismo en el próximo Open de España la semana próxima.

Hasta 2012

Hasta el 1 de septiembre de 2012, los servicios deportivos prestados a personas físicas (incluyendo el uso de campos de golf, clases y alquiler de equipamiento) tributaban al tipo reducido del IVA del 8%.

En plena crisis económica y con el Estado al borde de ser intervenido por la UE, el gobierno de Mariano Rajoy buscaba cómo aumentar la recaudación.

Una de las medidas fue subir el tipo reducido del 8 al 10%, y reclasificar la mayoría de servicios deportivos privados, haciéndolos pasar del tipo reducido directamente al tipo general, que además aumentó del 18% al 21%.

En la práctica, esto supuso un incremento fiscal del 8% al 21% (un alza de 13 puntos porcentuales de una tacada) para las cuotas, green fees y servicios de los campos de golf comerciales o no exentos.

Rajoy justificó esta subida dentro de un paquete global de consolidación fiscal (de unos 65.000 millones de euros).

El Gobierno argumentó que el tipo reducido debía limitarse estrictamente a bienes de primera necesidad (alimentos básicos, transporte público, salud), pasando el deporte privado de pago (gimnasios, golf, hípica) al tipo general.

En el caso del golf, el Gobierno jugó con el tópico de que junto a actividades como la hípica o los puertos deportivos era percibido presupuestariamente como una actividad con un perfil de usuario de mayor renta o gasto recreativo, apta para asumir el tipo general.

La Asociación Española de Campos de Golf (AECG) y la Real Federación Española de Golf denunciaron que la subida restaba competitividad a España como destino de turismo de golf frente a países que mantenían tipos para el deporte y el turismo de menor cuantía.

El sector estimó que la subida provocó caídas de facturación directa en las instalaciones de entre el 15% y el 20% en los dos años posteriores a la medida. Muchos campos absorbieron parte de la subida recortando márgenes para no perder abonados.

Se calcularon pérdidas anuales superiores a los 30 millones de euros en las cuentas operativas de los campos comerciales españoles y la pérdida acumulada de miles de empleos directos e indirectos ligados al turismo deportivo.

Y además se creó una distorsión en el sector, ya que las entidades públicas o sin ánimo de lucro mantuvieron ciertas exenciones tributarias, mientras que las instalaciones privadas comerciales (la mayoría orientadas al turismo) sufrieron íntegramente el impacto.

Andalucía, con más de un centenar de campos de golf -60 de ellos en la Costa del Sol- fue una de las comunidades más afectadas.

Nueva situación

¿Qué ha cambiado desde entonces?

El Congreso de los Diputados declaró en 2021 la práctica deportiva como Actividad Esencial, por su capacidad para mejorar la salud pública, prevenir enfermedades y generar importantes retornos económicos y sociales.

Cada euro invertido en actividad física puede generar hasta 15 euros de ahorro sanitario.

El impacto económico total del golf en España asciende a 15.937 millones de euros, de los cuales un 89 % beneficia a sectores distintos del propio campo de golf.

En Turismo, España recibe anualmente 1,4 millones de turistas de golf, un visitante con estancias superiores a la media. Y mayoritariamente en los meses de primavera y otoño, un factor de desestacionalización.

El sector genera 132.994 empleos directos e indirectos, con una proporción muy elevada de contratos indefinidos y a jornada completa.

Y favorece la inversión inmobiliaria extranjera, con más de 382.000 viviendas en propiedad adquiridas por turistas de golf, valoradas en 82.342 millones de euros.

Otros países de la UE aplican tipos reducidos de IVA al deporte y al golf de entre el 5 y el 10%. Con lo que parten con ventaja a la hora de captar a este tipo de turista tan cotizado.

El cambio, esgrimen desde el sector del golf, podría hacerse sin perjuicio para las arcas del Estado además, ya que bajar el IVA incentivaría la recaudación por otras vías, como el mayor uso de los campos y el aumento del gasto en sectores turísticos.