Golfistas en la Costa del Sol.

Golfistas en la Costa del Sol. Europa Press

Economía

El golf inicia la batalla para recuperar el IVA reducido del 10% para todo el deporte español

El impacto económico de esta actividad en España es de 15.000 M€.

Rajoy subió a los campos del 8 al 21% en plena crisis económica.

Más información: La venganza de Donald Trump contra la PGA: de albergar el Championship a aliarse con Arabia Saudí

Publicada
Actualizada
LO ESENCIAL
Exclusivo suscriptores
LO ESENCIAL
Generado con IA

La Federación Española de Golf y la patronal de campos pedirán que el IVA del golf y del deporte privado baje del 21% al tipo reducido del 10%.

La propuesta, asesorada por EY, ya se ha trasladado a los grupos parlamentarios y será presentada durante el próximo Open de España.

El sector reclama revertir el cambio de 2012, cuando los servicios deportivos pasaron del 8% al 21%, con impacto en cuotas, green fees y competitividad turística.

Andalucía, con más de 100 campos, destaca el peso económico del golf: el turismo internacional del sector generó 1.757 millones de euros de gasto directo en 2024.

La Real Federación Española de Golf (RFEG) y la Asociación Española de Campos de Golf (AECG) presentarán la semana que viene su ‘Propuesta para la aplicación del tipo reducido en el IVA al golf y a la actividad deportiva en general’.

Pretenden que se les deje de aplicar el 21% de impuesto, y que se puedan acoger a un tipo reducido del 10% como servicio vinculado a la práctica deportiva.

Una reivindicación que las dos entidades, la Federación y la patronal, plantean en principio para la práctica del golf, pero que hacen extensiva, como reza el título del informe, a todo el deporte español.

La propuesta, asesorada por EY, ha sido ya trasladada a los grupos políticos con representación parlamentaria en busca de apoyos. Y tendrá también protagonismo en el próximo Open de España la semana próxima.

En la presentación en este foro está prevista la presencia de Juan Guerrero-Burgos, presidente de la Real Federación Española de Golf; Luis Nigorra, presidente de la Asociación Española de Campos de Golf; Alberto García Varela, de EY, responsable de la presentación del estudio; y José Hidalgo, presidente de la Asociación del Deporte Español (ADESP).

Hasta 2012

Hasta el 1 de septiembre de 2012, los servicios deportivos prestados a personas físicas (incluyendo el uso de campos de golf, clases y alquiler de equipamiento) tributaban al tipo reducido del IVA del 8%.

En plena crisis económica y con el Estado al borde de ser intervenido por la UE, el gobierno de Mariano Rajoy buscaba cómo aumentar la recaudación.

Una de las medidas fue subir el tipo reducido del 8 al 10%, y reclasificar la mayoría de servicios deportivos privados, haciéndolos pasar del tipo reducido directamente al tipo general, que además aumentó del 18% al 21%.

En la práctica, esto supuso un incremento fiscal del 8% al 21% (un alza de 13 puntos porcentuales de una tacada) para las cuotas, green fees y servicios de los campos de golf comerciales o no exentos.

Rajoy justificó esta subida dentro de un paquete global de consolidación fiscal (de unos 65.000 millones de euros).

El Gobierno argumentó que el tipo reducido debía limitarse estrictamente a bienes de primera necesidad (alimentos básicos, transporte público, salud), pasando el deporte privado de pago (gimnasios, golf, hípica) al tipo general.

En el caso del golf, el Gobierno jugó con el tópico de que junto a actividades como la hípica o los puertos deportivos era percibido presupuestariamente como una actividad con un perfil de usuario de mayor renta o gasto recreativo, apta para asumir el tipo general.

La Asociación Española de Campos de Golf (AECG) y la Real Federación Española de Golf denunciaron que la subida restaba competitividad a España como destino de turismo de golf frente a países que mantenían tipos para el deporte y el turismo de menor cuantía.

El sector estimó que la subida provocó caídas de facturación directa en las instalaciones de entre el 15% y el 20% en los dos años posteriores a la medida. Muchos campos absorbieron parte de la subida recortando márgenes para no perder abonados.

Se calcularon pérdidas anuales superiores a los 30 millones de euros en las cuentas operativas de los campos comerciales españoles y la pérdida acumulada de miles de empleos directos e indirectos ligados al turismo deportivo.

Y además se creó una distorsión en el sector, ya que las entidades públicas o sin ánimo de lucro mantuvieron ciertas exenciones tributarias, mientras que las instalaciones privadas comerciales (la mayoría orientadas al turismo) sufrieron íntegramente el impacto.

En Andalucía

Andalucía, con más de un centenar de campos de golf -60 de ellos en la Costa del Sol- fue una de las comunidades más afectadas.

El sector ha hecho además una fuerte apuesta por la sostenibilidad, con una inmensa mayoría de campos que se riegan con aguas regeneradas, usan vegetación autóctona o de bajo consumo de aguas, y favorece la diversidad biológica desde sus instalaciones.

El sector tiene, por otra parte, un fuerte impacto como motor económico. El golf beneficia a otros sectores como el turismo o el inmobiliario.

Sólo en Andalucía, el gasto directo generado por el turismo internacional de golf se estimó 1.757 millones de euros en 2024. Los turistas de golf gastan en promedio 352 euros diarios, de los cuales el 85% beneficia a sectores complementarios como alojamiento, restauración y transporte.

Los campos andaluces facturaron 304 millones de euros en 2024, con una media de 3,1 millones de euros por sociedad gestora.

Andalucía cuenta actualmente con 123.400 viviendas de propiedad de turistas de golf, lo que representa un valor total actualizado superior a 30.100 millones de euros.