Trabajo en un invernadero de Almería.

Trabajo en un invernadero de Almería. EEM

Economía

La economía andaluza crecerá este año un 2,7%, por encima de la media nacional, pero con riesgo de frenar en 2027

El incremento del PIB podría moderarse al 1,9% el año próximo.

El OEA alerta del poco valor añadido en el mercado de trabajo.

Más información: El PIB crece un 0,7% en el segundo trimestre pero los precios se disparan un 3,5% en julio por los combustibles

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Las claves
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La economía andaluza crecerá un 2,7% en 2026, superando la media nacional, impulsada por el sector servicios y la demanda interna.

El mercado laboral es el principal soporte, con récord de afiliados y una tasa de paro del 14,6%, aunque la productividad sigue siendo baja.

Se prevé una desaceleración del crecimiento del PIB andaluz al 1,9% en 2027, con riesgos derivados de la concentración en empleos de baja cualificación.

La inflación elevada y la dependencia de exportaciones a Europa son amenazas, recomendándose diversificar mercados y mejorar la productividad.

La economía andaluza crece de forma “robusta”. Según el Observatorio Económico de Andalucía, este año acabará con un incremento del PIB del 2,7% (por un 2,3 en España). Son cuatro décimas más de lo pronosticado en mayo por el mismo organismo, en el que colaboran la Cámara de Comercio de Sevilla y Fundación Unicaja.

En el primer semestre del año, el Producto Interior Bruto (PIB) regional creció un 0,8% intertrimestral y aceleró su avance hasta el 3,0% interanual, situándose por encima de la media nacional (+2,7%) y superando ampliamente el débil desempeño de la Zona Euro (+0,8%).

Para 2027, sin embargo, las perspectivas se enfrían, con un incremento previsto del PIB del 1,9%.

El crecimiento se basa en el “sólido empuje del sector servicios y la tracción de los motores internos de demanda”, han explicado en la presentación del informe sobre el Segundo trimestre de 2026 los profesores Antonio Ferraro y Manuel Hidalgo.

La industria también está teniendo un comportamiento positivo (+3,4 en el IPI), y la construcción afianza su resurrección con cifras positivas.

La internacionalización de las empresas andaluzas está en niveles récord y con perspectivas de ir a más.

Y aún se espera el efecto de los fondos Next Generation que quedan por desplegar sobre el terreno.

Mercado de trabajo, la clave

El mercado de trabajo se erige como el principal pilar de soporte económico”, dice el estudio señalando el récord de 3,5 millones de afiliados (+3,4% interanual y 116.800 nuevos empleos”, asegura el estudio.

El aumento del empleo (la tasa de paro EPA es ahora del 14,6% cuando hace unos años superaba el 20) y la paulatina mayor estabilidad han contribuido a sostener la masa salarial y dar soporte al consumo de los hogares, mitigando parte del repunte de la inflación”, sostienen.

Pero para 2027 el crecimiento previsto del PIB en la comunidad se modera al 1,7%.

Ahí, precisamente, está la principal amenaza detectada por el Observatorio. La economía andaluza se apoya en actividades intensivas en mano de obra (en referencia a turismo y agricultura) pero de poco valor añadido.

El OEA señala que el empleo crece en Andalucía y lo hace por encima del PIB, con lo que la productividad decrece, algo que introduce «riesgos graves a medio plazo» de crecimiento, de la misma que forma que ha ocurrido «en otros muchos momentos» que han impedido que la economía andaluza converja con la economía española, según Ferraro.

«Por tanto, un crecimiento basado en un empleo de baja cualificación, de bajos ingresos y con baja productividad, termina dándonos la cara en nuestra capacidad de crecimiento futuro», ha advertido el economista.

En ciclos expansivos, este sistema permite crecer rápido. Más que la media. En ciclos de poco crecimiento, como el que se prevé en 2027 (y sin que los autores del estudio descarten a medio plazo tiempos de decrecimiento) ese modelo destruye empleo con mucha facilidad.

Otro de los riesgos es que las exportaciones andaluzas estén muy concentradas en Europa cuandolos socios europeos tienen una capacidad de absorción de esas exportaciones "relativamente menguante", motivo por el que el OEA recomienda diversificación hacia economías emergentes en América o en Asia, especialmente India.

De hecho, lexportación de bienes está disminuyendo y la importación supera ampliamente a las exportaciones, aunque está en parte compensado por la balanza de servicios, tanto turísticos como de servicios no turísticos, según ha explicado Francisco Ferraro.

El principal «enemigo» sigue siendo la creciente inflación, que ha sido de 4,3 % en agosto y cuyo tipo medio para el conjunto del año se estima en el 3,6 %, y cuya motivación en el «shock energético» provocado, sobre todo, por el conflicto en Oriente Medio y su traslación a la producción de bienes y de servicios.

Como consecuencia de la inflación los salarios están perdiendo ya capacidad adquisitiva y el crecimiento del consumo dependerá no ya de los asalariados que están instalados, sino del empleo nuevo y de las rentas de capital, que están subiendo en España.

Aun así, el mensaje del Observatorio es optimista: “Las favorables inercias del ciclo económico nacional» otorgan a Andalucía un punto de partida óptimo para consolidar su expansión a corto y medio plazo”, aseguran.