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Billetes de euros. Europa Press

Economía

El pago por intereses de deuda en España crecerá un 50% hasta 2030 y superará 60.000 millones de euros

Funcas urgen aprovechar el ciclo expansivo para generar margen de maniobra.

La preocupación más inmediata radica en la subida del IPC.

Más información: La deuda pública española sube un 4,2% y marca un nuevo máximo de 1,76 billones

L. Broche
Publicada
Las claves

Las claves

El pago por intereses de la deuda pública en España aumentará un 50% hasta 2030, superando los 60.000 millones de euros.

La subida de los tipos de interés y la refinanciación de la deuda incrementarán la factura en 17.000 millones de euros respecto a 2025.

El conflicto en Oriente Medio y la inflación elevan los costes financieros y reducen el margen de maniobra de la política fiscal española.

El incremento de los intereses dificultará que el déficit público baje del 3% en los próximos años, incluso si la economía sigue creciendo.

La factura por intereses de deuda en España se incrementará casi un 50% hasta 2030, superando los 60.000 millones de euros ese año, "a falta de nuevos Presupuestos que permitan adaptar las prioridades a los grandes desafíos", según se desprende de un informe publicado este miércoles por Funcas.

En el estudio se advierte de que la persistencia del conflicto en Oriente Medio, con su impacto en la inflación, y la reticencia de los mercados a financiar el volumen de deuda pública contribuirán a moderar el crecimiento de la economía española, pero sobre todo estrecharán el margen de maniobra de la política fiscal por el aumento de los costes financieros.

Los expertos de Funcas han calculado que, en caso de mantenerse los tipos en los mismos niveles que en 2025 (es decir, en torno al 3,2% los de largo plazo y el 2,2% los de corto plazo), los pagos por intereses se situarían en 2030 en unos 57.000 millones de euros, es decir, 17.000 millones más que en 2025.

En torno a la mitad de ese incremento, algo más de 8.000 millones, serían los intereses de la nueva deuda que se emitirá, como consecuencia de los déficits esperados para los próximos años, y la otra mitad sería consecuencia de la refinanciación de la deuda que vencerá a tipos de interés superiores a los que fue emitida.

Si a ello se suma la subida de los tipos de interés --en torno a medio punto en relación con 2025, mantenido a lo largo de todo el periodo--, la factura por intereses se elevaría en otros 3.600 millones en 2030, hasta situarse algo por encima de los 60.000 millones.

Para Funcas, los desarrollos más recientes en el conflicto en Oriente Medio apuntan a un impacto más duradero de lo previsto y un estrechamiento del margen de maniobra de la política macroeconómica.

La preocupación más inmediata radica en la subida del IPC, con un incremento interanual del 4,3% en agosto y un diferencial con la eurozona que ha tendido a ampliarse.

Subida de los tipos de interés

Ante esta evolución y la mejora de las perspectivas económicas en Alemania, el BCE podría decidir una nueva subida de un cuarto de punto en su reunión de mañana, hasta el 2,5%, tras la acordada en julio.

Además, en el informe se apunta que los mercados anticipan otra en los próximos meses, a tenor de la evolución del euríbor a un año, si bien Funcas prevé que la facilidad de depósitos podría permanecer en el 2,5% hasta finales de año por la estabilización de la inflación subyacente en la eurozona y la débil reacción de los salarios ante el brote de inflación energética, lo que de momento aleja los efectos de segunda ronda.

La nota también advierte de que el repunte de la inflación y la subida de los tipos de interés plantean varios desafíos para la sostenibilidad del ciclo expansivo de la economía española.

En primer lugar, como los salarios pactados en convenios colectivos crecen un 3% en promedio, un punto menos que los precios, la sensación de pérdida de poder adquisitivo tenderá a extenderse y a frenar el consumo de las familias.

Por otra parte, las subidas de tipos del BCE y su reflejo en el euríbor endurecen el acceso a la financiación de los hogares y las empresas, con un encarecimiento de las hipotecas y los préstamos al sector privado.

Además, a políticas constantes, el incremento de la factura por intereses impedirá que el déficit de las administraciones baje del 3% en los próximos años, incluso si el ciclo expansivo se prolonga.

"Más allá de estos efectos, lo que está en juego es un cambio de paradigma de la política macroeconómica, por el estrechamiento de margen de maniobra de los Estados, una situación que, además, coincide con necesidades crecientes de inversión y de respuesta a todo tipo de shocks. La implicación para España es que urge aprovechar el ciclo expansivo para generar margen de maniobra y así reducir la vulnerabilidad ante futuros shocks", han instado los expertos.