El secretario general Iberoamericano, Andrés Allamand.
Andrés Allamand sitúa a Iberoamérica a las puertas de un "momento histórico estelar" por sus recursos estratégicos
"Nunca China ha dicho que quiere construir una comunidad de países", subraya.
"Somos la región que más puede crecer a la hora de alimentar al mundo", explica.
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El Secretario General Iberoamericano, Andrés Allamand, ha asegurado que la región iberoamericana se encuentra en un punto de inflexión de relevancia global.
Durante la jornada de inauguración del XI Encuentro de Empresas Multilatinas ha afirmado que "si Stefan Zweig estuviera vivo, le agregaría a su fantástico libro Momentos estelares de la humanidad un capítulo. Y diría que Iberoamérica está a las puertas de un momento histórico estelar".
Para evitar que se considere una postura sesgada por su cargo, Allamand ha querido fundamentar su diagnóstico "no con mis opiniones, sino con cuatro opiniones externas a la región", provenientes de las mayores potencias globales: Estados Unidos, China, la Unión Europea y la India.
Allamand ha detallado cómo las principales potencias han cambiado su mirada hacia la región. En primer lugar, ha citado la estrategia de seguridad de EEUU de fines de 2026, donde la potencia norteamericana ha subrayado que "hemos cometido un grave error en nuestra política exterior porque no hemos tenido prioridades.
Así, ha destacado que Estados Unidos busca "impedir que competidores no impedidos controlen activos estratégicos en la región" en una clara alusión a China.
Allamand ha explicado que China ha respondido con una propuesta inédita. En esta línea, ha recordado las palabras de Xi Jinping en el foro Celac-China de 2025: "China quiere iniciar una era histórica para la construcción de una comunidad de futuro compartido. Nunca, nunca China ha dicho que quiere construir una comunidad de países con ninguna zona del mundo. Solamente con nosotros".
En cuanto a la Unión Europea, Allamand ha remarcado el giro de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien pasó de la retórica habitual a un compromiso más firme: "Hasta ahora somos socios naturales, pero ahora queremos ser socios preferentes".
Valor ecológico
Finalmente, ha apuntado a la India, que considera a la región "como un socio clave en el marco de la gobernación global" y que se incorporará como observador de la Cumbre Iberoamericana.
Asimismo, ha recordado el valor ecológico de la zona, señalando que alberga el 23% de los bosques tropicales del mundo, el 31% del agua potable y seis de los 17 países más megadiversos del planeta.
En el plano energético, Allamand ha subrayado la importancia de contar con una matriz eléctrica limpia en dos tercios de la región, vinculándolo directamente con el desarrollo tecnológico de vanguardia.
"La inteligencia artificial no funciona con carbón. Funciona con electricidad. Y todos los técnicos que están en la vanguardia de las empresas que hoy desarrollan proyectos de inteligencia artificial dicen que el límite de la inteligencia artificial no va a estar en un modelo de lenguaje: va a estar en el acceso a la electricidad", ha destacado.
Motor alimentario
Frente al reto del crecimiento demográfico global (que según la ONU llegará a 9.700 millones de personas en 2050 y exigirá duplicar la producción de alimentos), Allamand ha posicionado a Iberoamérica como la única respuesta viable debido a su disponibilidad de tierras cultivables no explotadas.
Mientras Asia y Europa tienen ocupado entre el 80% y el 95% de su potencial, e India y África enfrentan complejidades geográficas y políticas, América Latina cuenta con un enorme margen de expansión.
"Nosotros tenemos apenas el 20% de ocupación. Es decir, somos de lejos, de lejos, la región que más puede crecer a la hora de alimentar al mundo", ha enfatizado.
En esta línea, ha explicado "la pregunta no es cómo se va a alimentar el mundo. La pregunta es cómo América Latina, España y Portugal van a contribuir a que el mundo se alimente".
A esto se suma la ventaja de contar con un mercado interno de 700 millones de personas con una población notablemente más joven que la europea, un factor que Allamand define como crucial: "Esto de decir 'mire, ustedes son más ricos, de acuerdo, pero los de acá son más jóvenes' no es un detalle, sino que importa verdaderamente mucho" debido a la sostenibilidad de los sistemas económicos.
Por último, Allamand ha destacado la potencia del español y el portugués como herramientas de cohesión y negocios que disminuyen los costos de transacción. Al sumar ambas lenguas intercomunicables, "somos la segunda lengua del mundo. Y eso vale mucha, mucha plata política, económica, social y cultural".