Javier González de Lara, presidente de la CEA.

Javier González de Lara, presidente de la CEA. CEA.

Economía

La CEA, ante la compra vasca de empresas: "Las políticas de arraigo tienen poco sentido si no es siendo más eficiente"

"Hubiéramos preferido que no hubiera sucedido, pero tenemos que respetarlo", sostiene González de Lara sobre la venta de Ayesa Digital.

Más información: El consorcio formado por el Gobierno vasco, Kutxabank, BBK y Teknei compra Ayesa Digital por 480 millones

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Las claves

Javier González de Lara ha sido reelegido por cuarta vez como presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA).

González de Lara considera que las políticas de arraigo empresarial, como las impulsadas en el País Vasco, solo tienen sentido si se acompañan de mayor eficiencia y simplificación administrativa.

La CEA defiende la libertad de decisión de las empresas sobre su ubicación y destaca la importancia de mantener Andalucía atractiva para la inversión.

El presidente de la CEA critica las acusaciones de 'dumping' fiscal hacia Andalucía y reclama más apoyo y ayudas directas para las empresas afectadas por recientes desastres en la región.

Han sido semanas revueltas, intensas, en Andalucía. Emocionalmente primero y económicamente después, con una tragedia que se ha llevado 46 vidas y ha dejado aislada ferroviariamente durante un mes a la comunidad; casi a la vez, han arreciado ocho borrascas que ha arrasado el 20% del campo y dejado pérdidas multimillonarias.

Pero parece que por fin la calma llega. El sol ha vuelto, incluso quemando aunque estemos apenas en el arranque de la Cuaresma, y muchas cosas que parece que siempre han sido están de vuelta, dando así a su modo algún sosiego.

Una de ellas es Javier González de Lara. De nuevo aclamado presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA)encadena su cuarto mandato– liderará a los empresarios de la comunidad en unos años que ve con prisma humanista.

Su mantra: aportar valor, riqueza, progreso... en fin, el core del empresario, asegura. Llega en volandas en un momento también de cierta convulsión mercantil: se sigue digiriendo la compra de Ayesa Digital por un consorcio liderado por el Gobierno vasco, sumido en una estrategia de retorno de sus empresas punteras, como Talgo o Ibermática, bautizada como "operación arraigo".

No es una iniciativa que guste mucho a González de Lara, que no cree que haya que "dramatizar" con la venta de Ayesa Digital. Tampoco con el hecho de que la Confederación Granadina de Empresarios, liderada por el expresidente de Cepyme Gerardo Cuerva, haya sido la única que evitara respaldar públicamente su reelección, como hicieron las restantes provincias.

En realidad, solo cambia el tono cuando habla de la necesidad de ayudas –directas y fiscales– al tejido productivo que sigue buscando la normalidad tras un arranque de año de continuo sobresalto en Andalucía.

Usted abre un cuarto mandato con un apoyo explícito de casi todas las organizaciones provinciales andaluzas. ¿Qué pasó con Granada?

Al haber solo una candidatura, el apoyo es absoluto, es decir, que no hay más que hablar, en tanto en cuanto solo ha habido una opción que toda la organización decidió por aclamación. Hay una propuesta de continuidad, que ha sido aprobada por todos los órganos de gobierno, con lo cual me siento muy honrado y muy orgulloso y obviamente no hay ningún problema con ninguna organización, ni territorial ni sectorial. Todo lo contrario.

Lo que hemos querido demostrar en este proceso electoral es que en Andalucía hay muchísima unidad, muchísimo compromiso. Y sobre todo asumir retos de futuro que son muy importantes. Son tiempos difíciles, complejos. Parece que no nos quedan más sobresaltos que vivir en este mundo geopolítico y en el ámbito institucional.

Y en ese contexto, es el tiempo también de cambio para las organizaciones empresariales. El mandato explícito que me trasladan los órganos de gobierno es que debemos contar nuestra propia evolución y adaptar nuestras fórmulas y modos y contribuir a aportar valor y a generar confianza, a dotar de sentido y construir en Andalucía una sociedad más justa, basada en el humanismo.

Ese es el mensaje que yo intento trasladar, pero es fruto del esfuerzo de todos y de una organización muy amplia, con un equipo extraordinario, un comité ejecutivo renovado, muy potente, solvente y con un equipo técnico también muy riguroso. Creo que avanzamos con ilusión en esta nueva etapa y me quedo en que fue una reelección por aclamación. Todo lo demás forma parte un poco del imaginario colectivo, si me lo permite.

O sea, que usted no le da importancia al hecho de que la organización de Granada evitara respaldarle públicamente como hicieron el resto de provincias en apoyo a su candidatura.

Eso es una cuestión menor, en tanto en cuanto el presidente de Granada, Gerardo Cuerva, a quien me une una gran amistad, estuvo presente en la toma de posesión y representando a la magnífica organización granadina. Es decir, que yo creo que a veces nos quedamos en detalles.  

Sin problema en absoluto, y precisamente estuve yo en la toma de posesión de Gerardo Cuerva hace un par de semanas en Granada y encantado de apoyarle, de estar con él y de desearle mucha suerte en este nuevo mandato.

Teniendo en cuenta que este va a ser su cuarto mandato ¿Qué le falta por conseguir al frente de los empresarios andaluces y cuáles van a ser sus prioridades en estos años?

Seguir defendiendo los valores que representamos los empresarios, que son valores muy importantes. Hemos vivido tiempos de enorme inquietud en estos últimos meses en Andalucía y de incertidumbre con el accidente de Adamuz y este tren de borrascas y creo que las empresas han sabido estar a la altura.

Frente a la adversidad ha vuelto a emerger una red poderosa de solidaridad. Nosotros intentamos en esta etapa mostrar de nuevo cuál es el modo de actuar de las empresas, que es sumar, generar confianza, ayudar a la sociedad, crear empleo, riqueza, progreso.

Y lógicamente, en base a unos valores que contemplan la protección del derecho a la propiedad privada, que está reconocida en la Constitución, la libre iniciativa empresarial, la libertad para generar un proyecto vital, bien seas autónomo, que seas una sociedad mercantil.

Es decir, que nosotros lo que queremos es defender una sociedad más libre, una sociedad más abierta y sobre todo, que crea más en la vocación y en la iniciativa empresarial. Y por supuesto, seguir trabajando en hacer una organización cada vez más grande, cada vez más sólida, cada vez más con mayor influencia que creo que la tenemos, con gran reputación y transparente y participativa. 

Déjeme que le pregunte por un par de cuestiones de actualidad. El primero es el revuelo que ha causado en el mundo mercantil andaluz la venta de Ayesa Digital a un consorcio liderado por el Gobierno vasco. ¿Cómo lo ven desde CEA?

Hay que ser muy respetuoso. La libertad de empresa significa también la libertad de decidir dónde te ubicas o dónde te trasladas. Igual que en el procés tuvimos muchísimas empresas catalanas que se trasladaron a Andalucía porque buscaban un espacio de confianza, de estabilidad, etcétera, –no digo que esto sea comparable– pues la libertad de decisión de las empresas es algo que trasciende a cualquier tipo de opinión.

CEA es muy respetuosa con las decisiones que adoptan las empresas. Evidentemente hubiéramos preferido que no hubiera sucedido, pero tenemos que respetarlo. Son decisiones que no son arbitrarias, son de consejo de administración, de decidir en un momento determinado por qué marcharse.

También hay muchas empresas de fuera que se están instalando en Andalucía y en este caso nos viene bien y lo vemos como algo positivo. Yo creo que es un tema que no hay que dramatizar, que hay que valorarlo como el libre juego de las decisiones empresariales. Y ojo, con un mensaje subliminal, si me lo permite, es que los territorios compiten entre sí.

Por eso Andalucía tiene que seguir siendo atractiva para la inversión, y para evitar que sucedan estas cosas en general tenemos que tener buenas infraestructuras, estar bien dotados con la mejor de la gestión administrativa para que las empresas instalen y permanezcan aquí.

¿Hace falta una 'operación arraigo' a la andaluza?

Yo no soy muy partidario de ese tipo de iniciativa, honestamente. Quizá el País Vasco por distintas razones tiene esa visión. A lo mejor la política interfiere más. No olvidemos que el País Vasco es una comunidad muy próspera, pero pequeña territorialmente. Entonces, quizá el nivel de influencia sea mayor que en otros territorios.

Yo soy partidario de que las políticas de arraigo tienen poco sentido si no es siendo más eficiente. La administración pública, la Junta Andalucía, los ayuntamientos –que tienen tanto que decir–, las diputaciones... Hay que hacer mucho más en el sentido de ayudar a que se instalen las empresas con facilidad.

Lo que ha hecho la Junta en los últimos años es muy positivo. Estamos ya en el cuarto decreto de simplificación administrativa. Todo lo que sea reducción de trabas es muy bueno, tener una política industrial también definida, una política de comercio pactada con los empresarios y dentro del diálogo social con las entidades sindicales...

Creo que el camino es ése. Se está haciendo bien y se está haciendo un buen trabajo. Pero de ahí a interferir, como en otros territorios, en la toma de decisiones yo no lo no lo tengo tan claro, se me escapa bajo qué criterios se puede hacer esa visión de arraigo, como pudo ocurrir en Cataluña en su momento.

Otra cuestión que está generando muchísimo ruido tiene que ver con la nueva financiación autonómica y también en ese contexto se han lanzado desde el Gobierno de España acusaciones veladas contra Andalucía por presunto 'dumping' fiscal. Hablaba antes de la competencia entre territorios. ¿Los colegas de otras comunidades le transmiten que Andalucía hace 'dumping'?

Para nada. Lo del 'dumping' creo que es una fantasía, o sea, una fantasía de alguien que no tiene muy claro lo que significa el concepto 'dumping'.

Andalucía está intentando ser más competitiva y tiene escasos recursos, digamos, financieros y presupuestarios para hacerlo, por no hablar de regulación fiscal. Bonificar el 99% del impuesto de sucesiones no es que sea 'dumping', es que es una decisión acertada. Es darle dinero los bolsillos a muchas familias, a muchas empresas, para que se puedan instalar. Es hacer una política amable.

Tenemos una fiscalidad insoportable en nuestro país. Hablaba de que competimos en territorios y yo creo que, como hace la Comunidad de Madrid o hacen otras comunidades, si tú tienes una fiscalidad más favorable pues se van a instalar más empresas. Es de sentido común.

Eso del dumping yo creo que es una ironía que lo digan quienes más penalizan a los bolsillos de los ciudadanos, de los propios trabajadores con sus sueldos, de las empresas, de las pymes, de los autónomos, que es brutal. Estamos hablando de una brecha fiscal que roza en el IRPF de cualquier salario de un trabajador el 48%. Te están drenando casi el 50% de tus ingresos.

Es Andalucía la que exige que no se le discrimine. Andalucía no quiere privilegios, pero tampoco quiere agravios. Pedimos que el talento, que la inversión, que el esfuerzo, tengan el mismo reconocimiento, las mismas oportunidades aquí que en cualquier otro punto del país. Creo que  a Andalucía no se le está tratando bien. Lo estamos viendo en las inversiones.

Yo estoy esperando todavía un plan de choque en materia de ayuda a las empresas que hemos vivido en este último mes y medio, tantísimos daños por el tren de borrascas y tantísimos daños por la desconexión del AVE.

Eso está generando enormes pérdidas a las empresas. Todavía estoy esperando que el Gobierno de la Nación hable de medidas, por ejemplo, que ayuden a los autónomos, que ayuden a las pymes, por ejemplo, moratorias fiscales inmediata para todos aquellos impuestos que afectan a la actividad económica. 

O sea, el plan que anunció el Gobierno de 7.000 millones le parece insuficiente.

Desconozco en qué consiste. Los 7.000 millones no sé dónde están. Lo ignoro. Me gustaría conocerlo, sobre todo porque estamos hablando de nuestra tierra. 

Sí conozco el importe que la Junta de Andalucía quiere poner y el desglose intentaremos conocerlo en los próximos días. Pero sabemos que estamos hablando de 1.780 millones en los que va a ir no sólo apoyo los ayuntamientos, a la actividad productiva, el sector primario, el sector agrario, arreglo de caminos, de viales... es decir, hay un desglose.

Pero vamos a ver, independiente de las ayudas que se puedan o no dar, que las ignoro, las que sean, ¿se ha hablado de moratorias fiscales? ¿Se ha hablado de beneficios que puedan apoyar la actividad productiva de las empresas que se han visto perjudicadas, que son muchísimas?

Creo que las circunstancias hubieran requerido generosidad, altura de miras, consenso, algún tipo de reunión interministerial donde se abordara con rigor qué se puede hacer en Andalucía. Sentar a la Junta de Andalucía, a los ministerios correspondientes, a los agentes económicos sociales y valorar qué se puede hacer. Y repartir tareas. Y, por supuesto, distribuir los recursos públicos que todos sufragamos. Pero eso por desgracia en este país cuesta mucho.

Pasando a otros asuntos. Este año hay elecciones en la CEOE, donde usted es vicepresidente. Hay rumores de que Gerardo Cuerva valora si presentar candidatura frente a Antonio Garamendi. ¿Le ve opciones si da el paso?

No tengo ni idea. No sería yo quien diera ningún tipo de opinión al respecto porque además desconozco si tiene voluntad o no de presentarse.

Yo creo que este tipo de cosas son más afanes de personas que pueden estar interesadas en que se adopten o no decisiones. Creo que Gerardo Cuerva tiene unos retos muy importantes en Granada en los próximos años, yambién es presidente de la Cámara de Comercio. Y bueno, la decisión que quiera adoptar siempre será respetable.

Pero lo que sí quiero decir algo muy importante: los empresarios queremos algo que es lo que tiene mayor valor, que es la unidad, la unidad empresarial. Siempre intentaremos que esa unidad perdure y que, obviamente con distintas opciones que puedan existir en cada caso, intentaremos que esa unidad no se rompa. Que se mantenga ese criterio de respeto interno y de, por supuesto, conciliar todas las alternativas que puedan surgir. Pero ignoro ahora mismo cuál pudiera ser la voluntad.

También hay elecciones en Andalucía. ¿Qué se pide desde la patronal a candidatos?

Lo importante es que hagan propuestas serias, solventes, y que miren a la empresa como motor de desarrollo y progreso.

El sector público no crea empleo, el sector público vive de los recursos que todos los ciudadanos aportamos. Entonces lo que sí pedimos es afinidad, proximidad al mundo empresarial y estoy convencido que va a ser así. De hecho, en el programa político se habla mucho de la pyme, de la micro pyme, de la gran empresa no tanto.

Pero a los responsables políticos lo que les pedimos es que sean conscientes del momento que Andalucía está viviendo. Andalucía está en un momento de crecimiento, de desarrollo muy importante. Nos hemos quitado muchísimos complejos del pasado, muchísimo sambenitos, muchísimos adjetivos equivocados, falsos, estereotipos. Y creo que Andalucía está creciendo en sí misma.

Por lo tanto, tenemos que generar un marco de confianza y de estabilidad que sirva para que Andalucía siga creciendo.