Gente paseando y haciendo deporte en el Paseo Marítimo de Barcelona.

Gente paseando y haciendo deporte en el Paseo Marítimo de Barcelona. Toni Albir Efe

Economía

Barcelona, Madrid, Valencia y Sevilla, las ciudades con la mayor presión fiscal

La alta presión fiscal municipal es uno de los factores que lastran la posición de las grandes ciudades.

17 junio, 2020 13:24

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Las ciudades de Barcelona, Madrid, Valencia y Bilbao son las que presentan mayor presión fiscal entre las grandes urbes, lo que les lleva a suspender también en materia de libertad económica, al tiempo que entre las ciudades medianas destacan por su elevada presión fiscal Lleida, Tarragona, Huelva, L'Hospitalet de Llobregat, Salamanca y especialmente Marbella.

Así se desprende de la tercera edición del índice de Libertad Económica de las ciudades españolas (Ilece), elaborado por la Fundación para el Avance de la Libertad, que avisa de que la alta presión fiscal municipal es uno de los factores que lastran la posición de las grandes ciudades.

Entre las grandes ciudades, el estudio arroja datos "preocupantes" para la ciudad de Barcelona, al obtener 7,35 puntos de los 30 posibles en materia de tributos locales, lo que indica una presión fiscal municipal "extraordinariamente elevada", seguida por Madrid, que obtiene 9,61 puntos. De igual forma, otras grandes urbes con puntuaciones similares de presión fiscal son Sevilla (11,7 puntos), Valencia (11,3), Bilbao (14,2) o Zaragoza (14,3).

Suspenso general

En todos estos casos las ciudades suspenden tanto en presión fiscal como en el índice general, quedando por debajo de los 50 puntos totales sobre 100 en la categoría de "insuficiente libertad económica".

Entre las ciudades medianas, destacan también por su altísima presión fiscal Lleida, Tarragona, Huelva, L'Hospitalet de Llobregat, Salamanca y, de manera muy especial, la ciudad de Marbella, que se queda en 5,58 puntos sobre los treinta posibles en materia de fiscalidad municipal.

Por su parte, las ciudades donde mayor alivio fiscal tienen los ciudadanos por parte de sus ayuntamientos son Pamplona (con 16,18 puntos), San Sebastián (15,75), Santa Cruz de Tenerife (15,59) y Leganés (15,38).

Estas cuatro ciudades son las únicas, de las cincuenta analizadas, que aprueban específicamente en materia tributaria.

Libertad económica

No obstante, en el conjunto del índice de libertad económica, y una vez computados los demás factores (desempeño económico del municipio, magnitud de la plantilla municipal y externalización de los servicios) quedan Alicante, Almería y Vigo, por ese orden, como las ciudades con mayor libertad económica general en el índice de 2020. En el otro extremo, las ciudades con menor libertad económica son Marbella, Jerez de la Frontera, Granada, Barcelona, Tarragona y Lleida.

Concretamente entre las mayores ciudades, Barcelona figura en el puesto 47 de 50, ante un "altísimo coste y endeudamiento" del ayuntamiento que "están fuera de toda lógica", sus subvenciones "desproporcionadas" y una carga fiscal en IBI e IAE "altísima", mientras que Madrid ocupa el puesto 41, con un coste del ayuntamiento "excesivo" y el "serio problema de la deuda".

Asimismo, Valencia se encuentra en la posición 42, Sevilla en la 38, Bilbao en la 36 y Zaragoza en la 34.

El secretario general de la Fundación para el Avance de la Libertad, Juan Pina, ha señalado que "la presión fiscal que ejercen los municipios es en general excesiva y perjudicial para los ciudadanos", puesto que de los 17 millones de habitantes de las 50 mayores ciudades españoles, más de 16 millones soportan una carga fiscal "elevadísima" por parte de sus ayuntamientos, mediante tributos como el IBI, el IVTM de los vehículos o el IAE que pagan las empresas domiciliadas, junto a multas y sanciones.

Por ello, añade, "la recaudación total municipal partida por la población de las ciudades indica en general una voracidad fiscal que urge corregir".

Entre otras propuestas, la fundación insta a amortizar con la mayor celeridad toda la deuda pública municipal posible, reducir sustancialmente el gasto público municipal y reducir o eliminar todas las partidas de subvenciones, así como aprovechar en su totalidad el margen legal disponible y promover la cesión de tributos autonómicos y centrales a la administración local.