Economía

El BID: 60 años después del primer préstamo de alcantarillado en Perú

26 septiembre, 2019 23:06

Alfonso Fernández

Washington, 26 sep (EFECOM).- Sesenta años después de su fundación y de su primer préstamo para un pequeño proyecto de agua en Perú, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) instó hoy a América Latina a prepararse para "una nueva era" marcada por la innovación, la asociación con el sector privado y la modernización.

"Estamos en vísperas de una nueva era", dijo el presidente de la institución, Luis Alberto Moreno, en el arranque del sexagésimo aniversario del BID.

Durante dos días de eventos en Washington, sede del organismo, buena parte de los ministros de Economía y Hacienda de la región; los presidentes de Colombia, Iván Duque, y de Honduras, Juan Orlando Hernández; y la primera ministra de Barbados, Mia Mottley, además de destacados líderes empresariales, conversarán sobre el futuro de Latinoamérica.

Moreno recordó el primer préstamo, de apenas 3,9 millones de dólares, en Arequipa (Perú) para el servicio de agua y alcantarillado en 1961, que fue seguido de proyectos similares en Brasil y Bolivia.

"Hoy -subrayó-, el desarrollo significa construir infraestructura y modernizar los servicios públicos, pero también ocuparse de la investigación, forjar asociaciones con el sector privado y promover proyectos innovadores para impulsar el crecimiento".

Sobre la necesidad de poner más énfasis en la investigación, conversó con el venezolano-estadounidense Rafael Reif, presidente del prestigioso Massachusetts Institute of Technology (MIT) de Boston.

"Es crucial para todos los países, pero especialmente para Latinoamérica, abrirse a la innovación. Si no, el riesgo es quedarse atrás", afirmó Reif.

En concreto, el docente apuntó que es fundamental "educar a la gente con una mentalidad de solucionar problemas", ya que "es entonces cuando las ideas aparecen".

Por eso, señaló que una de las causas del éxito del MIT, considerado uno de los principales centros de investigación de todo el mundo, es colaborar con el sector privado.

"Necesitamos compañías que trabajen con los centros educativos. Tenerlas cerca para que haya un diálogo más estrecho. Ellas nos presentan los problemas y nosotros buscamos soluciones", sostuvo.

Moreno, por su parte, echó de nuevo la vista atrás para recalcar el progreso vivido en la región al asegurar que cuando se fundó el banco "uno de cada tres latinoamericanos no sabía leer".

La implicación del sector privado es uno de los temas clave si se quiere dar un salto cualitativo, sobre todo, ante la enorme brecha en infraestructura de la región.

Latinoamérica apenas invierte el 3,5 % de su PIB en proyectos de infraestructura, cuando los cálculos del banco multilateral estiman que para alcanzar el nivel de desarrollo adecuado se deberían invertir entre el 5 % y el 6%, lo que supone un déficit de 150.000 millones de dólares a lo largo de los próximos años.

Moreno, quien lleva al frente de la institución desde hace 14 años y dejará el cargo el próximo año, sostuvo que el futuro estará además marcado por uno los grandes retos contemporáneos: el cambio climático.

Aunque apuntó que la meta del BID es que el 30 % de sus préstamos anuales tengan un componente de adaptación y mitigación del calentamiento global, dejó claro que todas las caras de los negocios, tanto públicas como privadas, deberán incorporar un componente de sostenibilidad.

La institución no es nueva a la hora de asistir ante desastres naturales.

En 1963, reventó el volcán Irazú, en Costa Rica, y durante 700 días cayó ceniza, como nieve negra, y los únicos contentos en la capital San José eran los vendedores de escobas.

Así, el BID llegó a preparar su primer proyecto ligado a un desastre natural: un préstamo de 5,2 millones de dólares para recuperar las fincas afectadas.

Seis décadas después, es la principal institución de desarrollo regional, con más de 14.000 millones de dólares en préstamos solo el años pasado que cubren todas las categorías del desarrollo desde las energías verdes, el turismo, infraestructura, educación y transición digital.

Mañana viernes, las jornadas estarán centradas en cuestiones de desarrollo, con un panel dedicado al empoderamiento femenino en el que participará Michelle Bachelet, expresidenta chilena y actual alta comisaria para Derechos Humanos de la ONU.