Economía

Mediaset se fortalece a nivel europeo y diluye a Vivendi con su fusión

10 junio, 2019 18:27

Laura Serrano-Conde

Roma, 10 jun (EFECOM).- El grupo Mediaset, de la familia Berlusconi, reforzará su presencia a nivel europeo con la fusión que ha planteado con su filial en España y al mismo tiempo diluirá notablemente la influencia del grupo francés Vivendi, con quien lleva litigando en los tribunales desde 2016.

"Es una de tantas operaciones que se hacen entre sociedades hermanas, que trabajan en el mismo sector aunque en países diferentes. Se benefician de ventajas, por ejemplo, de que las autoridades antimonopolio no intervengan en casos como éstos, porque no creen que sean operaciones de concentración", explica a Efe la economista Mariateresa Bianchi.

La intención, ha explicado el grupo italiano, es que Mediaset Italia y España se fusionen para crear MediaForEurope (MFE), un gigante audiovisual paneuropeo, capaz de competir con sus pares en Europa y plantar cara a nivel global a titanes como la plataforma estadounidense Netflix.

La fusión supondrá sinergias de entre 100 y 110 millones de euros para 2023, y MFE tendrá sede legal en Holanda, pero cotizará tanto en las Bolsas de Madrid y Milán.

Una de las características de la nueva empresa holandesa será que premiará a los actuales accionistas de ambas sociedades con unas acciones especiales, que han llamado de lealtad, que en la práctica les permitirán ejercer un poder reforzado.

Estos accionistas tendrán tres derechos de voto por cada acción ordinaria de MFE que posean y con el tiempo podrán disponer de diez votos.

La medida beneficia sobre todo a la familia Berlusconi y penaliza al grupo francés Vivendi, con quien Mediaset Italia ha tenido una relación complicada en los últimos tiempos.

Ya el pasado viernes, el director ejecutivo de Mediaset, Pier Silvio Berlusconi, afirmó que Fininvest, socio mayoritario del grupo italiano, "tendrá más del 50 % de los derechos de voto".

Tras la reorganización, Fininvest tendrá el 35,43 % de MFE, Simon Fiduciaria -fideicomiso que tiene los derechos de voto de Vivendi- el 15,39 %; Vivendi el 7,71 % y el 41,47 % restante cotizará libremente en el mercado.

El investigador del Instituto italiano Bruno Leoni, uno de los laboratorios de ideas más reputados del país, Massimiliano Trovato, subraya en declaraciones a Efe que "la presencia de Vivendi en Mediaset era incomoda", y opina que el grupo puede haber diseñado esta estrategia con el fin de "reducir interferencia en el futuro".

Pero, matiza, "sería equivocado reducir la fusión a esta preocupación", porque esta "ambiciosa operación no es sólo una medida defensiva contra Vivendi sino también una ofensiva para hacer que Mediaset compita a escala global".

Trovato argumenta que Mediaset "aún está lejos en términos de dimensión" de poder competir con plataformas como Netflix o HBO, pero vaticina que "va por el buen camino", después de que Mediaset Italia comprara en mayo el 9,6 % del grupo alemán ProSiebenSat.1 y ahora tenga intención de fusionarse con su filial española.

Mediaset Italia dará a los accionistas que no se adhieran a la fusión 2,770 euros por cada acción que posean, y los de Mediaset España recibirán 6,544 euros.

El grupo además ha puesto como condición: para que se concrete la operación las solicitudes de retirada de los accionistas no podrán superan el monto máximo de 180 millones de euros.

Un límite que da a Vivendi una posición privilegiada, pues tiene el 28,8 % del capital de Mediaset Italia, aunque solo el 9,9 % de los derechos de voto, y si abandonara el proyecto podría obligar al grupo a pagarle hasta 900 millones de euros, lo que haría fracasar la fusión y obligaría a Mediaset Italia a buscar otro socio.

La economista Bianchi justifica que Vivendi puede jugar un papel importante en esta operación porque "si quisiera, podría ponerla en peligro", aunque argumenta que la fusión aporta valor al grupo y a sus accionistas, por tanto, también a lo franceses.

Mediaset y Vivendi han vivido en los últimos tiempos una batalla legal en Italia, después de que el grupo francés se retirara de un acuerdo de compra del canal privado Mediaset Premium en 2016.

Vivendi se hizo entonces con casi el 30 % del capital de Mediaset, lo que la italiana percibió como un intento de ser controlada de forma hostil, y comenzó un cruce de acusaciones entre ambas que derivó en los tribunales italianos.