Economía

España deberá invertir 55.000 millones en redes hasta 2030, según Deloitte

31 mayo, 2019 13:24

Madrid, 31 may (EFECOM).- La transición energética en España implicará unas inversiones en redes de entre 46.000 y 55.000 millones de euros hasta 2030, año en el que se prevé se comercialicen entre 25.000 y 32.000 millones de euros en equipos derivados de estas inversiones y de renovables, según un estudio de Deloitte.

"Tanto en España como en el resto del mundo, el mercado de equipos eléctricos crecerá debido al mayor acceso a la electricidad, la descarbonización y la modernización y digitalización de las redes", ha afirmado este viernes el ingeniero industrial y socio de Monitor Deloitte Alberto Amores durante la presentación del estudio en el Club Español de la Energía.

Amores ha explicado que la transición energética supone una "gran oportunidad" para España, tanto nacional como internacional, ya que la transición "se va a dar en todos los países del mundo", con unas inversiones en el mundo hasta 2040 de 7 billones de euros en redes y en renovables, respectivamente.

El experto ve que el sector "puede doblar la actividad actual", con unas ventas en España de más 25.000 millones de euros de equipos y unas exportaciones de más de 20.000 millones hasta 2030.

Amores ha recordado que el sector de fabricación de material y equipo eléctrico fabrica ocho categorías de productos, con una facturación anual que alcanzó aproximadamente 3 millones de euros en 2018 y que le permite ser competitivo en mercados internacionales y exportar aproximadamente el 50 % de su producción.

El estudio afirma además que los desarrolladores renovables españoles tienen planeado invertir aproximadamente 35.000 millones en los próximos 3-5 años y unos 3.800 millones en equipos eléctricos, por lo que el tamaño de la actividad para los fabricantes de equipos eléctricos podría duplicarse hasta 2030 y generar un 25 % más de empleo en el sector.

Además, apunta a nuevos productos basados en tecnologías digitales, como las subestaciones digitales, necesarias para la gestión óptima de los recursos renovables y distribuidos; centros de transformación digitales, que incluyen aparatos y telecontrol para mejorar la calidad de suministro y reducir el tiempo de reposición ante una falta; y recargas inteligentes para vehículos eléctricos, que requerirán nuevos equipos con capacidades digitales.