Economía

Pekín considera la creación de empleo su "prioridad" ante la guerra comercial

15 mayo, 2019 10:49

Pekín, 15 may (EFECOM).- El primer ministro chino, Li Keqiang, instó a los funcionarios del Partido Comunista chino (PCCh) a que hagan de la creación de empleo su "máxima prioridad" después de la prolongación de la disputa comercial con Estados Unidos, informó hoy el diario independiente South China Morning Post.

"Apoyar el empleo y el emprendimiento, especialmente para los graduados universitarios, es una garantía importante de cara a conseguir un desarrollo sostenible y sano de la economía", aseveró Li, en una conferencia sobre empleo celebrada en Pekín.

El primer ministro del gigante asiático pidió movilizar "todos los recursos" disponibles para estabilizar el mercado de trabajo, especialmente en lo que concierne a los recién graduados, personal militar retirado y trabajadores migrantes.

Li ya advirtió durante la última reunión de la Asamblea Popular Nacional (Legislativo) que China afrontaba una compleja situación laboral este año, con 15 millones de personas esperando a entrar en el mercado de trabajo.

En respuesta, el mandatario chino afirmó que el Gobierno espera crear 13 millones de nuevos puestos de trabajo a lo largo de 2019.

Para Alfred Wu, profesor asociado de la Escuela Lee Kuan Yew de Singapur, Pekín ha fijado su atención en aquellos grupos de desfavorecidos que serían más propensos a "desestabilizar" la sociedad.

"La clave para el Gobierno chino está en proteger el empleo de las rentas bajas", afirmó Wu al rotativo hongkonés, y subrayó que tener un trabajo "significa todo para las personas de pocos ingresos, especialmente en el caso de los trabajadores migrantes".

Las declaraciones de Li se producen pocos días después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, incrementase los aranceles a productos chinos del 10 al 25 %, debido al "lento avance" de las negociaciones comerciales con China.

En respuesta, el país asiático anunció este lunes que aplicaría a su vez una subida del 10 al 25 % de los impuestos a las importaciones estadounidenses, valoradas en 60.000 millones de dólares (frente a los 200.000 millones de dólares de las chinas).