Valdis Dombrovskis, en Brussels Economic Forum.

Valdis Dombrovskis, en Brussels Economic Forum.

Europa

Valdis Dombrovskis, comisario de Economía europeo, reconoce incertidumbre con la IA y la necesidad de agarrarse a ella

El también vicepresidente de la Comisión Europea está convencido de que servirá "para cerrar algunas de las brechas abiertas con las grandes economías" que han "dejado atrás" la competitividad de Europa.

Más información: Philippe Aghion, Nobel de Economía 2025: “Europa sigue ‘clavada’ en una tecnología de medio nivel”.

Bruselas (Bélgica)
Publicada
Las claves

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Valdis Dombrovskis reconoce la incertidumbre que genera la inteligencia artificial y la necesidad de una respuesta política estructurada en la UE.

La Unión Europea impulsa un plan para desplegar hasta 19 gigafactorías de IA, con una inversión inicial de 20.000 millones de euros y el objetivo de movilizar hasta 200.000 millones.

Dombrovskis destaca el reto de gestionar la transición laboral ante la automatización, promoviendo la capacitación y adaptación de los trabajadores.

La UE produce el 22% de los artículos mundiales sobre IA y considera clave acelerar la electrificación y reforzar el suministro energético para afrontar el auge tecnológico.

Como vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Economía y Productividad (quizás uno de los cargos de la CE con menos florituras en el nombre), al letón Valdis Dombrovskis (graduado en física y matemáticas) no le toca hablar de la inteligencia artificial desde un punto de vista tecnológico. Para él es una herramienta que debería ayudarle a mejorar cosas que le ayuden a cumplir con la segunda parte de la etiqueta de su cargo. Pero, claro, también es un endiablado desafío.

“Este año el Foro [de Bruselas] versa sobre la inteligencia artificial, su impacto en la economía y nuestra respuesta a su rapidísimo desarrollo. Por eso es importante tener estas discusiones entre legisladores, académicos y partes interesadas, sobre cómo estructurar adecuadamente nuestra respuesta política”, declara el comisario, a modo de introducción para una charla con un reducido grupo internacional de periodistas en la que participa DISRUPTORES - EL ESPAÑOL.

“En la Unión Europea hemos avanzado ya algunos pasos, incluyendo la AI Act. Y también quiero subrayar, para el desarrollo de la inteligencia artificial, un plan de acción con el que pretendemos facilitar al mismo tiempo el despliegue, incluyendo la ayuda a gigafactorías IA y su consumo por empresas e instituciones, para ganar productividad y cerrar algunas de las brechas que, en este aspecto, se han abierto con otras grandes economías en décadas recientes”, completa su posicionamiento Dombrovskis.

Como quiera que nos hallamos en el inicio de un cambio radical de era, y eso siempre produce enormes desajustes y resistencias (recuérdese el caso de los luditas y su empeño en destruir las máquinas, al comienzo de la revolución industrial), DISRUPTORES - EL ESPAÑOL inicia la conversación preguntando por el impacto social y lo que esa ganancia en productividad puede significar para un amplio sector de trabajadores que, tras 20 o 30 años de ejercer tareas rutinarias, se vean desplazados por la IA y difícilmente se van a convertir ahora en empleados ‘con mayor creatividad’.

“Menciona usted a los luditas y no es precisamente un problema nuevo, Desde la revolución industrial, con la invención de la máquina de vapor, y también con otros grandes desarrollos tecnológicos, como la electrificación, los ordenadores, internet… siempre ha estado presente la cuestión de cómo afectan al mercado laboral esas máquinas industriales que van a reemplazar el trabajo humano. Pero hemos visto que ese no ha sido el caso…”, responde.

Valdis Dombrovskis, vicepresidente de la CE y comisario de Economía y Competitividad.

Valdis Dombrovskis, vicepresidente de la CE y comisario de Economía y Competitividad.

“La economía fue creciendo, la prosperidad también y los empleos estaban ahí. Pero, con cada una de las revoluciones tecnológicas se han creado también ciertas rupturas con las que lidiar. En su ponencia, el profesor Aghion [Nobel de Economía 2025] ha hablado de la ‘destrucción creativa schumpeteriana’ y, sí, eso es lo que tenemos que afrontar en el caso de la inteligencia artificial”.

“Por un lado, tenemos un envejecimiento de la población que causa falta de mano de obra. Por otro lado, tememos que la inteligencia artificial reemplace al menos una parte del trabajo”, prosigue Dombrovskis. “Así que lo primero que necesitamos ver es hasta qué punto ambas cuestiones se superponen, las posiciones en las que tenemos carencias [de trabajadores] y las que son ocupadas por la IA, para ajustar ambas”.

“Por otra parte, tenemos que ver dónde no se superponen. De modo que, una cuestión es cómo gestionamos esta transición. Y cómo nos aseguramos de que la gente, durante esta transición, adquiere las habilidades necesarias para cambiar rápidamente de actividad. Pero, también, cómo organizar el trabajo con la IA. Hasta qué punto podemos mejorar la productividad de un trabajo en vez de reemplazarlo”.

Dombrovskis, no oculta que, más que tener claras respuestas bien definidas, el gobierno europeo trata de navegar cautelosamente por las incertidumbres: “Todas estas cuestiones que vienen, obviamente hemos empezado a afrontarlas. Dado que, esta nueva tecnología se está desarrollando velozmente, no sabemos todos los efectos que traerá consigo, así que tenemos que ajustar constantemente nuestra aproximación para la gestión de esta transición”.

Una transición llena de implicaciones, como la de replantear el panorama de la energía, que las nuevas capacidades de computación exigen con voracidad: “Ciertamente, es un problema. Por eso he mencionado el plan de acción sobre la IA y el despliegue de sus nuevas factorías, lo que también requiere montones de energía. La capacidad de los centros de datos se mide en gigavatios, no en gigabytes”.

“Necesitamos reforzar nuestro suministro de energía. Y no sólo por la IA. Estamos moviéndonos en general hacia una electrificación de la economía. La electromovilidad y todo eso apuntan en la misma dirección. Por eso hemos acelerado en dar respuesta a los desabastecimientos relacionados con la guerra en Irán”, señala Dombrovskis.

“Una de las respuestas es que necesitamos acelerar esa electrificación de la economía, reduciendo nuestra dependencia de combustibles fósiles importados. Eso requiere inversiones adicionales, algunas de ellas ya desplegadas en el contexto del plan Repower EU, lanzado tras la agresión de Rusia en Ucrania”, afirma.

“La crisis energética y algunos de esos proyectos están todavía en maduración, en términos de producción”, remarca el vicepresidente de la CE. “Así es, notablemente, en el caso de las renovables. Pero también hay un nuevo impulso, e investigación intensiva, en energía nuclear, en las interconexiones eléctricas y en eficiencia de la red”.

19 gigafactorías IA en la UE

Sobre el plan para instalar hasta 19 gigafactorías IA a lo largo de toda la Unión Europea, Dombrovskis detalla que la UE le destina una inversión de “20.000 millones de euros”. Pero, añade: “En el conjunto de la iniciativa sobre la IA intentamos movilizar hasta 200.000 millones en inversiones. Como en otros casos, tratamos de apalancar esa inversión con una cantidad limitada de inversión pública y sustancialmente grandes cantidades de inversión privada, como vemos que ocurre en Estados Unidos”.

En su presentación previa en el Foro, Dombrovskis aportó los siguientes datos, calificándolos él mismo de sorprendentes: “La Unión Europea produce el 22% de los artículos mundiales sobre investigaciones de IA, en comparación con el 17% de Estados Unidos, mientras que todos los fabricantes de chips del mundo dependen de los sistemas ultravioleta de ASML”, empresa holandesa que produce las máquinas de litografía ultravioleta extrema necesarias (EUV), imprescindibles para fabricar los procesadores de última generación.

Dombrovskis en otro momento de su intervención en el foro.

Dombrovskis en otro momento de su intervención en el foro.

Un colega le pregunta por el caso específico de Irlanda, cuyo modelo económico acoge a grandes multinacionales tecnológicas, generando muchísimo empleo en el área de soporte, que ahora se ve en el riesgo de ser reemplazado por la IA.

“Es una cuestión muy de matiz y no me consta que tengamos todavía una respuesta tan detallada para asuntos tan específicos”, replica Dombrovskis. “Dependerá en gran medida de qué tipo de empleos sean más afectados por la IA, cuáles serán asumidos por ella. No tenemos todas las respuestas todavía. En las grandes economías con una fuerte base industrial hay obvias tendencias a la automatización con robots y la IA, lo que significa también menos empleos del tipo industrial clásico”.

Dombrovskis, en el evento celebrado en Bruselas.

Dombrovskis, en el evento celebrado en Bruselas.

“Es verdad que un cierto número de los llamados empleos de ‘cuello blanco’ pueden ser afectados. Pero en este momento no sabemos… Por eso digo que necesitamos gestionar esta transición. Estamos estableciendo ciertos ‘guardarraíles’, con arreglo a lo que pensamos sobre qué podría depender de la IA. Adoptamos iniciativas que considero relevantes para nuestra agenda de competitividad, incluyendo las capacidades [profesionales] para conservar una fuerza laboral con las habilidades adecuadas, puesto que el mercado de trabajo parece que va a cambiar”.

Con todas las incertidumbres que reconoce, lo que Dombrovskis no da por sentado es que Europa haya perdido ya el tren de la inteligencia artificial.

"No creo que hayamos perdido nada. Muchos de nuestros investigadores avanzados son líderes [en este campo]. Pero es cierto que debemos enfocarnos en esto, porque sí nos perdimos de alguna manera los plenos beneficios de la revolución de internet, como también ha dicho el profesor Aghion”, asevera.

“En Estados Unidos tienen los gigantes de internet GAFA [Google, Amazon, Facebook y Apple] y nosotros no tenemos nada que se les aproxime ni remotamente”, confiesa el vicepresidente europeo.

“No aprovechamos aquellas oportunidades y por eso tenemos que estar muy concentrados en que no nos ocurra lo mismo ahora. Vemos que es un camino que nos ayudará a mejorar el crecimiento de nuestra productividad, algo en lo que nos hemos quedado atrás. Por eso estamos adoptando todas esas iniciativas y poniendo sustanciales recursos para hacerlo con velocidad”, concluye Valdis Dombrovskis.