Digitalización de las pymes.

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España

La inteligencia artificial llega a la pyme española antes que la nube: 76% frente al 22%

Las pymes españolas adoptan la inteligencia artificial antes de completar su transformación digital, mientras aumentan la externalización de servicios.

Más información: Nuria Ávalos (IndesIA): "Tenemos dos velocidades en IA: las grandes están listas, las pymes no saben cómo empezar"

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Las claves

El 76% de las pymes españolas utiliza herramientas de inteligencia artificial a diario, superando ampliamente a la adopción de la nube, que solo alcanza al 22%.

Más de la mitad de las empresas prevé ampliar el uso de IA en los próximos 12 meses, y el 80% planea aumentar la inversión en tecnología digital.

El 54% de las pymes ha reforzado su ciberseguridad en los últimos tres años, aunque el 29% no tiene previsto mejorarla próximamente.

La externalización de servicios crece: el 40% de las pymes delega servicios jurídicos, el 36% la gestión de nóminas y el 26% la contabilidad.

Tres de cada cuatro pymes españolas utilizan ya herramientas de inteligencia artificial a diario. Una cifra que refleja cómo la IA ha dejado de ser accesoria para convertirse en una herramienta habitual para la gestión de pequeñas y medianas empresas.

Este paso adelante se produce en un momento en el que las nuevas regulaciones aprietan y crece la complejidad en la que estas compañías desarrollan su actividad. De ahí que la adopción de tecnologías y la externalización de determinados trámites ya formen parte de la hoja de ruta de muchas de ellas.

Detrás de estos cambios hay un deseo de modernización y reorganización. El objetivo no es otro que liberarse de aquellas tareas rutinarias y que ocupan un tiempo excesivo, para dedicarse a aquello que puede aportar más valor al negocio.

Esta es la respuesta de las pymes europeas al actual contexto económico, normativo y de aceleración de transformación digital, según el estudio Future Ready Business elaborado por Wolters Kluwer.

En el caso español, el informe apunta a una combinación creciente de implantación tecnológica y asesoramiento externo como fórmula para afrontar el escenario económico actual, y que todavía no contemplaba el reciente contexto geopolítico con un nuevo conflicto activo entre Irán y EEUU-Israel.

La urgencia de la digitalización

De hecho, las empresas españolas destacan dentro de Europa por la digitalización y automatización de sus procesos. Una de cada cuatro sitúa ambos factores entre sus principales retos para el próximo año, por delante de países como Bélgica, Alemania, Reino Unido y Suecia.

Dentro de este proceso, hay una tecnología que empieza a ganar peso por encima del resto. Los datos apuntan a una adopción real, no a un uso puntual o experimental. El 76% ya utiliza herramientas de inteligencia artificial semanal o diariamente, lo que indica que esta tecnología ya está generando valor tangible en la empresa”, explica Bas Kniphorst, EVP y Managing Director de Wolters Kluwer Tax & Accounting Europe, a DISRUPTORES - EL ESPAÑOL.

Las previsiones, además, reflejan que esta tendencia seguirá en aumento. Más de la mitad de las empresas (55%) prevé ampliar el uso de herramientas basadas en IA en los próximos 12 meses, mientras que el 80% espera incrementar su inversión en los próximos años.

Según Kniphorst, esto responde a criterios principalmente prácticos. “Se concentra allí donde aporta mejoras rápidas de eficiencia, como la automatización de flujos de trabajo, el procesamiento de documentos, el apoyo a las interacciones con los clientes o la ayuda a la toma de decisiones”.

Sin embargo, este avance contrasta con una digitalización todavía incompleta: actualmente sólo el 22% de las pymes españolas opera completamente en la nube, mientras que la mayoría (59%) trabaja en entornos híbridos. Y la mayoría están dando prioridad a aquellas operaciones con impacto inmediato, como la recopilación de documentos digitales (45%).

El portavoz señala que este nivel de adopción refleja cautela más que rechazo a la tecnología. “Las pymes están priorizando la estabilidad y el control por encima de la velocidad, especialmente cuando manejan datos financieros o de nóminas sensibles”.

Ciberseguridad y talento, retos pendientes

El avance de esta digitalización va unida al incremento de la protección digital. En los últimos tres años, más de la mitad (54%) de las pymes españolas ha mejorado sus medidas de ciberseguridad y privacidad de datos. Sin embargo, el estudio también pone de manifiesto que todavía existen carencias: casi un tercio de las empresas (29%) no tiene previsto mejorar sus sistemas de ciberseguridad.

“Existe una brecha creciente entre las pymes en materia de ciberseguridad. Mientras muchas han reforzado sus defensas, otras dudan en avanzar por limitaciones presupuestarias o porque consideran que sus protecciones actuales son suficientes”, apunta Kniphorst.

A ello se suma el desafío de la búsqueda de talento: el 26% afirma tener dificultades para atraer y retener profesionales cualificados. Un dato preocupante que, aún así, está por debajo de otros países como Bélgica (48%) y Alemania (45%).

Pese a estas dificultades, el tejido empresarial español es optimista. El 81% de las pymes confía en la evolución positiva de su negocio, incluso en un entorno económico marcado por la incertidumbre y el aumento de los costes, aunque únicamente el 36% se siente completamente preparada.

El smart outsourcing gana peso

Uno de los cambios más relevantes en las pymes españolas es el aumento de la externalización de determinados servicios empresariales. Concretamente, el 40% externaliza los servicios jurídicos, el 36% la gestión de nóminas y el 26% la contabilidad. Unas tasas que sitúan a nuestro país entre los mercados europeos donde la externalización está más extendida.

“En España, el smart outsourcing no es una solución temporal, sino una parte fundamental de cómo gestionan sus negocios”, explica Kniphorst.

“En lugar de ampliar sus equipos internos, muchas empresas se apoyan en expertos de confianza para gestionar tareas especializadas y con un alto componente de cumplimiento normativo”, especifica.

El informe define esta estrategia como smart outsourcing, un modelo que permite delegar tareas con una elevada complejidad, mientras concentran sus recursos internos en áreas como el crecimiento del negocio o la relación con los clientes.

La transformación de las pymes no responde, por tanto, únicamente al factor tecnológico. La nueva regulación también les está impulsando a un cambio que se apoya en herramientas digitales como la IA y la externalización de servicios para convertirse en compañías más ágiles y competitivas.