Íñigo Artundo, CEO en VLC Photonics.
España se encuentra ante una oportunidad histórica para posicionarse en la vanguardia global de los circuitos fotónicos integrados, una tecnología estratégica que redefinirá industrias clave como las telecomunicaciones, la computación, la sensórica o la defensa.
No se trata únicamente de una evolución incremental, sino de un verdadero cambio de paradigma hacia sistemas que usan luz laser frente a la electricidad, complementando la microelectrónica para que sea más eficiente, y a veces incluso realizando funciones que los microchips electrónicos no pueden. Es el equivalente actual en fotónica a lo que supuso la revolución de la microelectrónica en el siglo XX, y todas las grandes empresas tecnológicas están apostando fuertemente por ello.
Lo diferencial ahora es la confluencia histórica de tres factores en nuestro país: una base científica de excelencia, un ecosistema industrial emergente, y un marco europeo favorable, con el recién concluido PERTE de semiconductores y la Ley de Chips, que reconocen la relevancia estratégica del sector.
España, y en particular polos regionales como Valencia, Barcelona, Madrid, Vigo o Málaga, ha desarrollado durante años capacidades sólidas en universidades y centros de investigación. Estas instituciones no solo forman a nuestros estudiantes y generan nuevo conocimiento, sino que además están muy alineadas con las necesidades reales de formación de las empresas a través de las Cátedras Chip.
Mas cercano a mercado, pero liderado todavía desde el sector académico, existen iniciativas como el centro nacional de competencias de chips PIXSpain y los nodos nacionales de la línea piloto europea PIXEurope. Estos están jugando un papel fundamental al articular esta capacidad dispersa en una red coherente a escala europea, permitiendo compartir infraestructuras, estandarizar procesos y, sobre todo, acelerar la transferencia de resultados desde el laboratorio hacia su validación preindustrial.
Y finalmente sobre esta base, ha emergido en la ultima década un tejido empresarial altamente especializado, formado principalmente por spinoffs universitarias y startups tecnológicas que han crecido fuertemente y se han afianzado como lideres mundiales en el diseño, fabricación, test y encapsulado de estos circuitos fotónicos, y sus respectivas aplicaciones.
Sus sectores principales son las telecomunicaciones ópticas (sobre todo transceptores y conmutadores fotónicos para centros de datos y comunicaciones en espacio libre), seguridad y criptografía cuántica, radar laser o LIDAR, y biosensado para diagnostico medico (alergias, sepsis, etc.).
El reto ahora no es tanto técnico como estratégico: mantener y escalar esta ventaja incipiente. Esto pasa por reforzar la inversión en investigación y desarrollo, potenciar la formación específica, fomentar la colaboración público-privada y la inversión de capital semilla y capital riesgo, y dotar de estabilidad a las estrategias de apoyo al sector a largo plazo. Si se hace correctamente, España no solo participará en la cadena de valor de la fotónica integrada a nivel global, sino que contribuirá de manera decisiva a definirla y liderarla.
***Íñigo Artundo es CEO en VLC Photonics.