Varios asistentes al Snowflake Summit disparan sus cámaras en diferentes direcciones.

Varios asistentes al Snowflake Summit disparan sus cámaras en diferentes direcciones.

Tecnológicas

IA-'data cloud' y pymes: una quimera convertida en opción real gracias a la seguridad y la gobernanza

La evolución de las soluciones de compañías como Snowflake y el contexto tecnológico actual acercan a las empresas de menor tamaño a un ámbito inhóspito hasta ahora: el de la gestión inteligente de los datos en la nube.

Más información: Mejor entrenados y más controlados: Snowflake afianza el ascenso al poder de los agentes de IA en el 'data cloud'

San Francisco (EEUU)
Publicada
Las claves

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La inteligencia artificial y la gestión de datos en la nube se están volviendo accesibles para las pymes, gracias a plataformas como Snowflake.

Snowflake apuesta por el código abierto, la facilidad de uso y la flexibilidad, permitiendo a empresas pequeñas y medianas gestionar datos de forma inteligente y segura.

La seguridad y la gobernanza de los datos son pilares clave para que las pymes adopten la IA en la nube sin perder el control ni la confianza.

Clientes de Snowflake destacan beneficios tangibles, como reducción de costes, aumento de calidad y mejoras en la toma de decisiones basadas en datos.

A veces los humanos somos como una pequeña empresa: amontonamos, desordenada, mucha información en las nubes y eso hace que rara vez tengamos los pies en el suelo.

Hoy, esa pequeña empresa con forma de humano está aquí esperando en la acera, a la altura del 825 de Mission Street de San Francisco. Está nerviosa, intranquila. Está a punto de dar un paso importante. Está a punto de descubrir que puede conseguir mantener viva la llama de la ilusión, pero revestida con la solidez y perfección necesaria para que todo tenga sentido y sea real.

Ahí llega motorizada la metáfora sobre su futuro. Es un vehículo blanco, inmaculado. Raro. Es la propia empresa la que ha elegido atreverse a realizar un trayecto en este coche que parece una nave espacial. Pero aun así sigue con un cosquilleo en el estómago. Normal.

Sube a bordo y respira hondo. No hay conductor. Ni lo va a haber. La pequeña empresa ha confiado su viaje a un agente autónomo al que no puede ver porque no existe. El volante se mueve solo. Al menos puede elegir música. Opta por '180 grados' de Sidecars, Escuchen la canción y entenderán por qué.

Al llegar a su destino, reflexiona. No estamos en '2502', como diría Second -perdón por esta nueva referencia musical-. Hoy es hoy. Y hoy ha aprendido esta empresa que ese trayecto -que ha incluido un movimiento ágil para esquivar un obstáculo imprevisto en plena calle- ha sido más seguro, más eficiente, más inteligente, más cómodo y más entretenido que cualquiera de los que suele realizar.

La inteligencia artificial ha evolucionado tanto que lo que siempre fue una quimera, hoy es una opción real para casi todos. La moraleja del coche autónomo de San Francisco tiene varias aristas: que ya nada debe asustar a una pequeña y mediana empresa; que, por complicada que parezca a veces una tecnología, ya no solo está al alcance de los que más dinero manejan; que los resultados son tangibles.

En el mundo de la IA aplicada a la gestión de datos en la nube es eso precisamente lo que está pasando. Cada vez es más accesible para aquellos que creen que la cosa no va con ellos. Pero cuando confían en empresas como Snowflake, comienzan a encajar todas las piezas y comienzan a darse cuenta de que poner a trabajar de forma inteligente sus datos puede darles muchas alegrías.

La multinacional norteamericana -que esta semana ha celebrado su congreso anual en la ciudad californiana- e incluso algunos de sus competidores están poniendo bastante de su parte. Su cada vez más notable apuesta por el código abierto, su compromiso con la gobernanza de los datos, sus soluciones agénticas para los menos avezados tecnológicamente y su cintura para adaptar sus productos a todo tipo de tamaños empresariales convierten a Snowflake en un actor cada vez más amable para las pymes.

Las voces más autorizadas de la compañía no esconden esa evolución y el papel que ocupa la compañía en este contexto. "Honestamente, creemos que debemos dar a los clientes la experiencia más fácil y mejor y darles capacidad de elección", explica a DISRUPTORES Prasanna Krishnan, vicepresidenta de Snowflake Horizon.

"Lo que antes requería un especialista en tu equipo, ahora solo requiere una idea", remarca el CEO de Snowflake, Sridhar Ramaswamy. Y el vicepresidente ejecutivo de Producto, Christian Kleinerman, remacha: "Cuando construir con IA se vuelve tan simple como describir el resultado que deseas, el número de personas que pueden contribuir aumenta en órdenes de magnitud".

Son tres maneras de decir lo mismo: que Snowflake es ahora mucho más flexible y que las empresas con menos tamaño y menos recursos pueden empezar a ganar peso dentro de la masa de clientes de la multinacional.

"Lo que antes requería un especialista en tu equipo, ahora solo requiere una idea"

Sridhar Ramaswamy, CEO en Snowflake.

Las empresas, sobre todo las pequeñas y medianas, tienen varios caminos a seguir cuando se enfrentan a la posibilidad de gestionar sus datosde manera inteligente para mejorar procesos internos o prestar mejores servicios.

Una de ellas -lamentablemente muy socorrida en pequeñas empresas- es no hacer nada. Como con el coche autónomo: quizá por miedo, quizá por el potencial estrés que uno cree que puede sufrir.

Aparte de esa, hay dos alternativas de acción. La primera es la de recurrir a tecnológicas propietarias, algo que asegura una implantación rápida aunque más cara y en la que, dicen sus críticos, la empresa se vuelve demasiado dependiente de su proveedor.

La segunda opción es la del código abierto, la de recurrir a plataformas libres en constante evolución y en las que los datos siempre son propiedad de quien los genera. Hay tecnológicas que se dedican precisamente a gestionar de esta forma el manejo inteligente de datos.

El CEO de Snowflake, durante el Snowflake Summit de 2026.

El CEO de Snowflake, durante el Snowflake Summit de 2026.

Snowflake, en este sentido, se ha convertido con el tiempo en un caso especial, ya que se adapta a las necesidades de sus clientes, tanto si necesitan una opción u otra.

Con respecto al viraje de empresas como Snowflake para acercarse a las empresas con menos recursos, las tres reflexiones del principio no han sido las únicas. Las más de 500 sesiones han dado para mucho y hay más pistas de que esta tendencia va a asentarse.

El código abierto, lo decíamos, es una de esas alternativas que hace que las pymes puedan perder el miedo a poner a trabajar de forma inteligente sus datos. Snowflake ya no se esconde y brinda su ayuda.

"Los clientes quieren la capacidad de elegir el mejor motor para un trabajo determinado, especialmente en un mundo de IA donde las innovaciones ocurren rápido", concede Prasanna Krishnan.

Por su parte, Sridhar Ramaswamy, admite que "si hay innovaciones con modelos de código abierto, estamos mejor posicionados para usarlos y bajar los costes a los clientes en un abrir y cerrar de ojos, frente a negocios que dependen de vender modelos cerrados premium". Concluye sobre esto Christian Kleinerman: "Nuestro compromiso con Apache Iceberg -una de las principales referencias del código abierto- como formato de tabla de elección es indiscutible".

La facilidad de uso de plataformas de compañías como Snowflake también juega a favor de las pymes. "Nos propusimos enfocarnos en hacer fácil lo complejo. Queremos que nuestros clientes se centren en añadir valor, no en luchar contra la tecnología", explica Kleinerman.

"Cuando la inteligencia se vuelve autónoma, la confianza ya no es algo secundario: se vuelve fundamental"

Christian Kleinerman, EVP de Producto en Snowflake.

Algunos de los productos presentados esta semana por la compañía, como Adaptative Compute, confirman esta tendencia: "Ya no es necesario que los clientes decidan qué tamaño de clúster necesitan... Solo se ejecutarán en los recursos de computación que realmente necesiten".

El tercer pilar que afianza los puentes que puede haber entre compañías como Snowflake y pequeñas o medianas empresas es el de la seguridad y la gobernanza de los datos, algo que, en caso de que esas empresas lo tengan en cuenta y no lo obvien, es algo capital.

Aun así, la llegada de los agentes quizá haya complicado un poco la visión favorable de las pymes. Pero eso Snowflake lo sabe y trabaja para dar esa tranquilidad.

Kleinerman admite que "cuando la inteligencia se vuelve autónoma, la confianza ya no es algo secundario, se vuelve fundamental y nuestra misión es ayudar a las organizaciones, pero hacerlo pudiendo dormir bien por la noche gracias a la seguridad, el cumplimiento y la gobernanza general".

Gobernanza siempre activa

Añade la vicepresidenta de Snowflake Horizon, Prasanna Krishnan, que, en este sentido, "la gobernanza en un mundo agéntico debe estar siempre activa; si es manual y un humano tiene que definir las políticas, simplemente no escala".

La voz autorizada en Snowflake Summit para hablar de seguridad es Mayank Upadhyay, CSO de la compañía: "No puedes simplemente rogarle a un agente que se mantenga en el camino correcto. Tienes que poner restricciones de hierro a su alrededor para limitar lo que es capaz de hacer". Estas restricciones de hierro son las que se han presentado en el Summit de 2026.

En los pasillos del Moscone Center es relativamente fácil preguntar a algún cliente sobre su experiencia con Snowflake. Es el caso de Emmanuel Frenehard, CDO de Sanofi: "Confiamos en Snowflake porque vimos que traer la cohesión o el continuo de los datos era una necesidad para nosotros".

Te dirá una empresa que aún está asustada por dar el salto a la gestión inteligente de datos que sí, que todo eso está muy bien, pero… ¿obtengo beneficios de ello? Quiere hablar en plata, vamos.

Baris Gultekin, vicepresidente de IA en Snowflake recalca que con las nuevas soluciones para empresas "la calidad aumenta sustancialmente como el coste se reduce sustancialmente".

Y uno de los clientes de la multinacional, la empresa Whoop, dice haber visto impactos positivos. Su vicepresidente de Analytics, Matt Luizzi, recalca que "hemos visto impactos reales en los ingresos gracias a poder identificar cosas de forma proactiva, encontrar la causa raíz con la IA, solucionar problemas y tomar medidas mucho más rápido".

Así pues, la evolución de compañías como Snowflake hacia soluciones flexibles de todo tipo para empresas de todo tipo -incluidas las más pequeñas- habla de una realidad que no se puede esconder. Tarde o temprano, toda organización -dará igual el tamaño- tendrá que fijar la gestión inteligente de sus datos como una prioridad estratégica. De la misma forma, aviso a navegantes, tarde o temprano, todo ser humano -dará igual el cosquilleo en el estómago- tendrá que acostumbrarse a que no haya nadie al volante.