Ishwar Parulkar, Chief Technologist for Telecom de AWS.

Ishwar Parulkar, Chief Technologist for Telecom de AWS. AWS

Tecnológicas ENTREVISTA

La inteligencia artificial agéntica será el escalón final para las redes autónomas, según el experto en telco de AWS

Ishwar Parulkar cree que la próxima milla de la industria se juega en las tecnologías de IA y nube, pero vislumbra retos como la falta de talento técnico o la mentalidad tradicional.

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Barcelona
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Las claves

La inteligencia artificial agéntica y la nube representan el futuro para las redes autónomas en el sector de telecomunicaciones, según Ishwar Parulkar, CTO de AWS.

AWS colabora con Nokia para operar redes 5G en la nube y con G+D para migrar su plataforma eSIM, impulsando la eficiencia y personalización de servicios mediante IA agéntica.

El sector enfrenta retos como la escasez de talento técnico y trabas regulatorias, especialmente en Europa, además de la necesidad de cambiar la mentalidad hacia modelos basados en software y cloud.

La regulación europea sobre protección y soberanía de datos obliga a buscar un equilibrio entre cumplimiento normativo e innovación tecnológica, según el directivo de AWS.

La última milla en la era de las redes se juega en la convergencia entre la inteligencia artificial agéntica y la nube. Así de claro lo tiene Ishwar Parulkar, director de tecnología para el sector telecomunicaciones de Amazon Web Services (AWS). Según asevera, con estas herramientas se abre un abanico de posibilidades para que estas empresas puedan “nivelar” el campo de juego.

El ejecutivo llega al Mobile World Congress 2026 -punto de encuentro de esta conversación- con dos ejemplos en el bolsillo. El primero, el reciente acuerdo firmado con Nokia para operar su red en la nube. En sus palabras, se trata de llevar 5G a esta tecnología con un modelo de software como servicio (SaaS, de sus siglas inglesas). El proyecto también contempla la utilización de la IA agéntica para segmentarla y poder analizar múltiples eventos, como el tráfico de internet, localizaciones y posibles incidentes.

El segundo de los contratos se ha fraguado con G+D. Con características similares, el hiperescalar trasladará la plataforma de eSIM de la compañía a cloud con el objetivo de proporcionar agilidad en el aprovisionamiento de estas tarjetas móviles virtuales.

Para Parulkar, estos son dos casos de éxito que ponen de manifiesto cómo renovar una industria, que se ha caracterizado históricamente por una construcción muy tradicional de las redes, hacia un ecosistema más flexible, adaptable y con capacidad de adaptación continua.

En este sentido, añade, la inteligencia artificial agéntica habilita un escenario de valor añadido para la retención y fidelización de los clientes mediante servicios personalizados, la gestión y operación de la propia red -especialmente en cuanto a la detección y solución rápida de fallos-, además de impulsar la eficiencia interna y la evolución de la infraestructura.

Con estos ingredientes, uno de los grandes avances en los que está trabajando AWS es la gestión autónoma de redes. “Es algo que la industria ha tenido en mente durante mucho tiempo. Hace unos cinco años, desde la GSMA -empresa promotora del MWC- ya se hablaba de ello, pero solo como ambición y visión a largo plazo”.

Ahora, continúa, “con los agentes autónomos será posible. Llevará tiempo llegar a una red completamente autónoma, y no sé si veremos la ausencia de humanos, pero creo sinceramente que esa es una de las áreas más importantes en las que la IA agéntica puede cambiar a las empresas de telecomunicaciones”.

Un sector muy tradicional

Por otra parte, reconoce que “el patrón de tráfico de la inteligencia artificial es muy diferente”, señala. “Por lo tanto, las organizaciones deben cambiar el enfoque de sus redes para subirse a la nube”.

Esta afirmación revela que para alcanzar dichas cotas los retos no son pocos ni baladís. Más allá de la tecnología per sé -con algunas expectativas incumplidas desde el espectro de 5G-, la industria se enfrenta a la escasez de talento técnico y a posibles trabas regulatorias, sobre todo en Europa.

A ello se suman otras preocupaciones que rondan al sector, como una posible pérdida de control estratégico por parte de las operadoras en favor de los hiperescalares. “Nosotros tenemos claro dónde podemos aportar valor y dónde no”, responde. “No vamos a gestionar ni a construir redes, simplemente queremos ser la mejor infraestructura para su gestión”.

Y, sobre la llegada de los agentes autónomos añade: “La gente tiene que aceptar van a tomar cierto control, pero lo hacen porque obtienen valor. Tiene que haber un cambio de mentalidad en el que hay que reconocer, aceptar y adaptarse al hecho de que, en lugar de humanos será la IA quien haga las cosas. Pero siempre tendrá que haber una capa de gestión, orquestación y control que tienen que levantar las operadoras”.

En este punto de la conversación, Parulkar hace un inciso para volver a tratar el legacy que acarrean las telcos: “Pasar de construir redes de forma tradicional a una más orientada al software ha sido todo un desafío. También, empezar a pensar en términos de cloud e inteligencia artificial”.

“Creo que la mentalidad es lo que marca la diferencia. Un concepto que está relacionado con el tipo de talento que se contrata: se necesitan más científicos e ingenieros de análisis de datos. No son perfiles que abunden en este tipo de compañías”.

Datos, regulación y regiones soberanas

La última de las grandes preocupaciones del sector pasa, inexorablemente, por una regulación europea muy nutrida en los últimos años y con el foco en la protección y soberanía del dato. Términos que para el directivo no están mal por sí mismos, pero que tienen que encontrar un espacio cómodo para la innovación.

“Cuando los reguladores imponen requisitos, muchas veces no piensan en la innovación, sino en el intercambio de información”, apostilla. “Comprender una tecnología puede ayudar a definir la soberanía de una manera distinta”.

No obstante, el directivo comprende que este es un juego lleno de matices debido a que las herramientas digitales avanzan a un ritmo trepidante. Además de analizar el marco y de ajustar sus servicios a las diferentes geografías, sostiene: “Hacemos un trabajo con ellos para cumplir y también para formar”.

Por ejemplo, explica, AWS hizo efectivo el lanzamiento de su nube soberana el en el Viejo Continente el pasado mes de enero. “Y ahora, buscamos mejorarla. Hay siempre una interpretación de las normas. No todo es siempre blanco o negro”.

“Yo soy tecnólogo, pero ni siquiera sé todo lo que está sucediendo. Incluso, nosotros tenemos que ponernos al día constantemente. Lo veo como un proceso de formación continuo, la tecnología proviene de los innovadores y es necesario explicarla”, concluye.