Entrada del MWC 2026, en su primera jornada.
"Todo es IA": el MWC trata de sortear sus malas sensaciones con la tecnología de moda
La segunda jornada de la feria no logra quitar el amargo sabor de la ausencia de grandes anuncios y de multitudes inabarcables.
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La segunda jornada del Mobile World Congress 2026 deja un sabor agridulce. Por una parte, la ausencia de visitantes con respecto a ediciones anteriores es palpable, y no parece que se deba únicamente al conflicto que se ha abierto en Oriente Próximo en los últimos días, aunque fuentes consultadas por DISRUPTORES – EL ESPAÑOL cifran la afectación en un 10% solo a causa de esta escalada bélica.
Por otro lado, no ha habido anuncios de relumbrón. Quizás, la medalla de oro se la lleva el Gobierno tras elegir la Fira de Barcelona como altavoz para dar eco al acuerdo alcanzado con AWS. El hiperescalar elevará su inversión en España hasta 33.700 millones de euros para su región de centros de datos.
En cualquier caso, desde las salas ejecutivas de los pabellones deslizan un ambiente de normalidad: no ha habido bajón en el trajín de reuniones, y el interés por todo lo que concierne a la inteligencia artificial y a su sabor generativo sigue repuntando.
Desde la organización del evento, la GSMA, no se ha hecho mención alguna al contexto que envuelve a la feria -y al mundo entero-. Es más, en su debut como director general, Vivek Badrinath ha expuesto simplemente los vectores digitales que marcarán el paso de la industria.
A saber; culminar el despliegue del 5G, estar a la altura de la IA y redoblar los esfuerzos en ciberseguridad. “Son desafíos enormes, pero las oportunidades también son apasionantes… El camino que tenemos no será fácil”, ha dicho.
Esta última frase bien podría servir para definir lo que se juega en el futuro el congreso internacional de tecnología por antonomasia que, además, ha cumplido dos décadas en Barcelona. Un hito que, sin embargo, apenas se ha remarcado ni en cartelería ni ponencias.
En los próximos ejercicios se decidirá si el Mobile sigue siendo el punto de encuentro más decisivo de la tecnología o si, por el contrario, las sensaciones de este año se convierten en norma.
“Todo es inteligencia artificial”
Prácticamente todos los expertos consultados por esta publicación, entre fabricantes, ponentes y visitantes coinciden en que, si tuvieran que definir el MWC 2026 con un simple concepto, lo tendrían meridianamente claro: inteligencia artificial.
Esta tecnología y su tercera ola -los agentes autónomos- han copado todas las novedades de los fabricantes. En este terreno se mueve, como ejemplo, Kyndryl. El grupo de servicios de infraestructura cree que estamos en el momento de la convergencia entre la conectividad y las TI.
Ante este escenario, subraya su director de la unidad de consultoría, José Fernández Valor, la empresa se centra en ayudar a gobernar esta tecnología de forma segura, a transformar las redes y a establecer los pasos definitivas para contar con una IA agéntica transparente y que cumpla con la regulación vigente en Europa.
Como caso paradigmático, habla del proyecto que mantiene con el Instituto Balear de Salud, basado en la genómica y en la mejora de la detección temprana y de la atención de los pacientes.
“Queremos ser la metodología que ayude a las organizaciones a realizar planes de inteligencia artificial que estén alineados con sus políticas”, ha confirmado a DISRUPTORES, no sin admitir que se trata de estrategias muy complejas, ya que “muchas empresas conviven en entornos hiperregulados”.
Por otra parte, el gigante chino Huawei continúa afianzando proyectos de calado en el país. Si durante el primer día sellaba un acuerdo con HM Hospitales para la modernización de sus servicios digitales, poco después tocaba el turno del Ayuntamiento de Barcelona.
Se trata de una extensión de la alianza para convertir a la Ciudad Condal en una smart city basada en conectividad, plataformas TIC y sostenibilidad.
Y, como nota que va más allá de la IA, cabe destacar el progreso de Telefónica en computación cuántica. De este modo, la operadora se une a las principales tecnológicas del globo en la misión por traducir la complejidad de esta ciencia en herramientas sencillas, tangibles y que redunden en la economía real.
¿Paso a la robótica con rostro humano?
Otro de los dimes y diretes de los pasillos de los ocho pabellones es el creciente protagonista de la robótica ‘humanizada’. Alguno, incluso, logra imaginar un futuro y distópico Mobile canibalizado por estas máquinas todavía con aspecto de juguete.
De hecho, una de las eminencias al respecto, la exinvestigadora del MIT, Kate Darling, cree, según ha indicado en su intervención, que las expectativas que tenemos ante los robots son demasiado elevadas.
“No debería ser nuestro objetivo recrear las habilidades humanas, sino explorar algo diferente”, ha insistido. Además, aunque piensa que estas máquinas nos superan en muchos aspectos, “cometen errores insólitos” y todavía cuentan con muchas limitaciones.