Sandra Infante, directora de eMobility Expo World Congress.

Sandra Infante, directora de eMobility Expo World Congress.

Empresas ENTREVISTA

Sandra Infante (eMobility Expo World Congress): “El objetivo no es enseñar tecnología, sino ver si funciona”

El sector debatirá la convivencia entre combustión, electrificación e hidrógeno ante el desfase entre objetivos europeos y capacidad industrial real.

Más información: Europa prueba en Málaga su modelo de ciudad coordinada: cuando la movilidad se convierte en datos

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Las claves

El eMobility Expo World Congress se celebrará en marzo en Málaga, enfocándose en la movilidad como ecosistema y no solo en vehículos o tecnologías concretas.

El evento reunirá a 6.000 ejecutivos y responsables públicos para debatir sobre la transición energética, integración de agentes y adaptación a los objetivos europeos para 2050.

El congreso incorpora foros sobre regulación, pruebas de vehículos autónomos en carreteras reales y debates sobre retos como la electrificación, el hidrógeno y la logística pesada.

Andalucía busca posicionarse como un nuevo hub de movilidad en España, aprovechando su infraestructura energética, portuaria y logística, y la importancia del turismo en la región.

El congreso eMobility Expo World Congress llega en marzo a Málaga en un momento particularmente dinámico y retador para la movilidad europea. La electrificación se ralentiza, el hidrógeno no despega al ritmo prometido y la autonomía del continente en automoción vuelve a debatirse frente a China. En ese contexto, el evento abandona Valencia y aterriza en Andalucía con la ambición de dejar de hablar de coches o alternativas concretas para empezar a hablar de sistema y ecosistemas completos.

“La idea del evento es cómo ayudamos a la industria de la movilidad a cumplir con los objetivos que nos marca Europa para 2050”, explica su directora, Sandra Infante, en entrevista con DISRUPTORES - EL ESPAÑOL. “Para llegar a ellos tenemos que involucrar a todos los agentes del sector: automoción, transporte marítimo, aéreo, ferroviario, transporte de mercancías, movilidad urbana, energía y servicios digitales”.

El matiz no es menor, aunque parezca una cuestión meramente terminológica. El congreso, que reunirá en el FYCMA a 6.000 ejecutivos y responsables públicos, nunca ha querido parecerse a un salón del automóvil. Su tesis es otra: el transporte es ya un problema energético, urbano, industrial y de datos al mismo tiempo.

Mientras tanto, el cambio de ciudad también tiene lectura política e industrial. Andalucía quiere posicionarse como nodo de la nueva cadena de valor energética y del transporte, desde hidrógeno hasta fabricación. “El lanzamiento del evento se hizo en Valencia, pero la situación institucional tras la DANA generó un decalaje de tiempos”, explica Infante. “A la vez surge la petición de la Junta de Andalucía para trasladarlo. Están trabajando seis consejerías para posicionarse como nuevo hub de movilidad en España y con foco europeo”.

No en vano, la región concentra varios de los elementos que definen la movilidad futura, desde la producción energética hasta puertos internacionales, turismo masivo, logística agroindustrial y transporte aéreo. “Tenemos el valle del hidrógeno verde, fábricas del motor, grandes puertos como Málaga, aeropuertos internacionales y movilidad urbana. Recoge prácticamente todos los agentes involucrados en el sector”, añade a renglón seguido.

El gran debate: electrificación contra realidad

En medio de todas las numerosas conversaciones que se sucederán en esta cita, hay una que atraviesa actualmente toda la industria de forma dramática y que será la gran protagonista del evento. Esa es la de qué pasa si la transición energética no sigue el calendario previsto, como parece que está sucediendo para desgracia de muchos actores del sector.

“El principal argumento es qué está pasando con la electrificación de los vehículos y en qué tiempos”, señala Infante. “Sabemos que los motores de combustión van a convivir un cierto tiempo. Ahora tenemos que decidir hacia dónde vamos”.

En ese sentido, congreso incorpora un nuevo foro específico de regulación (MOW) para discutir normativa europea y adaptación industrial a estos nuevos tiempos. La intención no es presentar tecnologías, sino confrontar hipótesis: “Gran parte de los contenidos del foro van dirigidos a entender qué necesidades tiene cada agente del sector para que esto tenga sentido”.

La discusión incluirá hidrógeno, combustibles alternativos y logística pesada, los tres ámbitos donde la electrificación pura muestra mayores límites económicos. “El hidrógeno hoy no se está desarrollando al ritmo que nos gustaría. Tenemos que debatir nuestras nuevas bases con la realidad profesional”, reconoce la directora del congreso.

Del vehículo al sistema operativo de la ciudad

Más allá del debate energético, el evento quiere desplazarse hacia la capa tecnológica del transporte, la que protagonizan la conectividad, los datos y la automatización. Y, más en particular, la conducción autónoma será uno de los ejes prácticos del congreso.

Según Sandra Infante, habrá pruebas reales abiertas al público profesional: “Tendremos vehículos en modo autónomo autorizados por la DGT para probar la experiencia en carreteras reales. Ya no es un circuito controlado”.

Imagen de la pasada edición de eMobility Expo World Congress.

Imagen de la pasada edición de eMobility Expo World Congress.

Sin embargo, la digitalización atraviesa todos los sectores antes mentados (aviación, puertos inteligentes, logística intermodal y ferrocarril). “La movilidad conectada permite entender cómo hacerla más eficiente y segura. La logística será un gran reto porque concentra el mayor consumo de combustible”, afirma la directora. La visión subyacente es que la transición no depende solo de baterías, sino de software y coordinación territorial.

La movilidad como política pública

El congreso dedicará asimismo parte de su contenido a ciudades y regiones, un espacio cada vez más determinante en la implantación tecnológica. “Tendremos el foro de regiones donde responsables públicos explicarán cómo redefinen sus sistemas integrados de transporte”, añade Infante. El foco es la integración de medios de transporte, la llamada multimodalidad, uno de los objetivos europeos más repetidos y menos resueltos: “Todo se tiene que conectar: transporte público, privado y personal”.

El evento incorpora también un bloque específico sobre movilidad turística, un ámbito especialmente relevante en Andalucía donde la demanda no responde a patrones laborales.

Un congreso sobre lo que aún no funciona

El eMobility Expo llega así como algo más cercano a una negociación industrial que a una feria tecnológica. Participarán fabricantes, aerolíneas, operadores logísticos, compañías energéticas y responsables regulatorios, precisamente porque el problema de la movilidad ya no es tecnológico sino sistémico.

La directora lo resume sin ambigüedades ni triunfalismos: el objetivo no es exhibir soluciones, sino discutir si son viables: “Queremos que las empresas presenten proyectos reales para cumplir la hoja de ruta, no dejarlo en ideas”.