Tecnologías avanzadas como la IA y los gemelos digitales se convierten en un activo estratégico del sector farmacéutico.
Inteligencia artificial, supercomputación y datos revolucionan la salud y el descubrimiento de fármacos
DISRUPTORES EL ESPAÑOL reúne a expertos de Fujitsu, HM Hospitales, Leti Pharma y Lilly para analizar cómo la tecnología está haciendo evolucionar la investigación y la industria farmacéutica.
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La nueva era de la medicina no se construye solo en laboratorios ni en ensayos clínicos de años: se está forjando en la intersección entre biología molecular, datos a escala masiva e inteligencia artificial.
La capacidad de procesar y cruzar volúmenes ingentes de datos clínicos, genómicos y proteómicos en tiempo real está convirtiendo el descubrimiento de fármacos, históricamente un proceso de 10 a 15 años y costes de más de 2.000 millones de dólares, en un ciclo radicalmente más ágil, preciso y predictivo.
Tecnologías como la inteligencia artificial o la supercomputación están empezando a intervenir en prácticamente toda la cadena de valor del medicamento: desde la identificación de nuevas moléculas y el diseño de ensayos clínicos hasta la fabricación, la predicción de riesgos y la medicina más personalizada.
Acelerando la revolución en salud: El descubrimiento de fármacos con IA y tecnologías avanzadas. Tomás Berrio
La combinación de IA y capacidad de cálculo permite procesar en tiempos mucho más reducidos cantidades de información que resultarían inabarcables mediante métodos tradicionales.
La supercomputación, por ejemplo, hace posible ejecutar simulaciones complejas sobre moléculas, proteínas o procesos biológicos, mientras que los modelos de IA pueden detectar patrones y relaciones en grandes volúmenes de datos.
El objetivo no es solo acelerar procesos, sino reducir costes, acortar los plazos de desarrollo y aumentar las probabilidades de éxito de nuevos tratamientos. Este cambio está modificando además la propia lógica de una industria históricamente basada en ciclos de investigación largos y altamente experimentales.
“Hemos pasado de digitalizar procesos a tomar decisiones gracias a la tecnología”, afirmaba Lluís Florido, CIO de Leti Pharma que explicaba cómo, por ejemplo, gracias a la inteligencia artificial están logrando “acelerar hasta cuatro veces el tiempo que se precisa para realizar un estudio clínico, mejorar la selección de pacientes para el mismo o, con gemelos digitales y datos sintéticos, reducir el número de pacientes necesarios”.
Lluís Florido, CIO de Leti Pharma.
Una nueva dimensión del trabajo de las farmacéuticas que también experimentan en Lilly como compartía Jorge Peiró, director Senior de Química en el centro de I+D de la compañía en nuestro país. Además de compartir el acuerdo con Nvidia que les permitirá acceder a construir su propio “supercomputador”, Jorge Peiró explicó cómo ya cuentan con “laboratorios agénticos” en los que “discutimos con esos agentes cómo debe ser el diseño de un experimento, la posibilidad de éxito, etc. Y con los resultados del mismo se retroalimentan los agentes mejorando así su capacidad de ayudarnos a diseñar los próximos”.
Agentes de IA, gemelos digitales, supercomputación… Tecnologías avanzadas tras las que siempre subyacen los datos, como apuntaba Carlos Alberto Castaño Moraga, Head of Global CoE Data Intelligence de Fujitsu. "Estamos ante una industria mucho más conectada, con empresas extendidas, donde los datos son los que permiten que investigación “hable” con producción pero también con logística o con farmacovigilancia”, reflexionaba.
Jorge Peiró, director Senior de Química en el centro de I+D de Lilly.
Espacios de datos del sector sanitario que, añadía, deben ser interoperables para realmente extraer el valor que tienen “y cuando hablo de interoperabilidad me refiero a estandarización, de anonimización y un acceso seguro a los mismos”.
Y son esos datos los que permiten también mejorar de forma exponencial la parte asistencial de la salud, “reduciendo tiempos pero también incertidumbre en la decisión de los profesionales a la hora de tratar a un paciente” como explicaba César Muñoz Sánchez, director científico de la Fundación de investigación HM Hospitales.
Sin olvidar nunca al utilizar esos datos los aspectos regulatorios, algo que reconocía César Muñoz resulta muchas veces “tedioso o complejo pero es la garantía de protección que necesitamos tener y cumplir”.
Regulación que también recordaba desde Leti Pharma Lluís Florido al afirmar que “todas estas tecnologías nos ayudan a reducir enormemente los tiempos pero no podemos olvidarnos del rigor”.
César Muñoz Sánchez, director científico de la Fundación de investigación HM Hospitales.
Con la mirada puesta en un mañana muy próximo y tras la supercomputación, otra de las tecnologías llamadas a acelerar aún más si cabe la revolución del sector farmacéutico es la computación cuántica, que abrirá la puerta a simulaciones moleculares de una fidelidad imposible para los ordenadores clásicos, anticipando el siguiente salto en química medicinal.
“Hoy la supercomputación nos da más velocidad; la cuántica nos dará más capacidad”, aclaraba Jorge Peiró, desde Lilly que aprovechaba de nuevo para poner en valor contar con datos curados y de calidad “que nos permitirán realmente extraer todo el valor de esa nueva era de la computación”.
Con una fuerte inversión en esta tecnología, desde Fujitsu ya están explorando sus posibilidades con soluciones como QIMERA, basada en algoritmos de inspiración cuántica, que “permite explorar espacios químicos de billones de compuestos y priorizar moléculas antes de su validación experimental, reduciendo el espacio de búsqueda y orientando mejor los ensayos posteriores”, decía Carlos Alberto Castaño Moraga.
Un futuro que, como vemos, seguirá marcado por la innovación tecnológica para lograr “medicamentos más seguros y de mejor calidad en menos tiempo”, deseaba el CIO de Leti Pharma, Lluís Florido.
Carlos Alberto Castaño Moraga, Head of Global CoE Data Intelligence de Fujitsu.
En el caso de Jorge Peiró, de Lilly, la lista de anhelos pasa porque estas tecnologías nos ayuden a “abordar la enfermedad de forma preventiva y a que tengamos más probabilidad de éxito porque seremos capaces de predecir y prevenir más y más rápido”.
En la misma línea se situaba desde la Fundación de Investigación HM Hospitales César Muñoz Sánchez que aspiraba a ofrecer una “prevención cada vez más personalizada y no solo a nivel farmacéutico sino también de hábitos y estilo de vida”.
En definitiva y como concluía desde Fujitsu Carlos Alberto Castaño, “hacer un mundo mejor, en este caso, la atención sanitaria, a través de la tecnología”.