El espacio Universe, creado por Securitas en sus oficinas de Madrid.

El espacio Universe, creado por Securitas en sus oficinas de Madrid.

Gran Empresa POR DENTRO

Dentro del universo virtual de Securitas: así se diseña la seguridad más allá del vigilante, como tecnología y negocio

Una visita al espacio inmersivo Universe revela cómo la compañía ha transformado la vigilancia tradicional en un modelo basado en datos, inteligencia artificial y continuidad de las operaciones.

Más información: Carlos Rebate (Securitas): “La seguridad ya no va de horas, sino de ecosistemas inteligentes y escalables”

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Entrar en Universe, el espacio de experimentación y cocreación con clientes y empleados de Securitas, no se parece a ninguna visita corporativa al uso que haya hecho antes. No es un espacio de demos como el que atesoran muchas consultoras, plagado de pequeños kioscos con pantallas y cartelería forzada a impresionar. No hay auditorios de diseño, ni futbolines, ni cómodos puffs de colores.

Es, en parte, algo mucho más futurista y, al mismo tiempo, mucho más terrenal, lógico y aterrizado al trabajo que persigue el espacio.

Giovanna Rodríguez (responsable de Universe) y Carlos Rebate (director de Transformación y de Soluciones de Seguridad) son mis particulares guías en este viaje por el universo de la firma de seguridad. Desde el primer momento, cuando apenas estamos ante la puerta que da acceso a este reducto -pionero a escala internacional y al que acuden también equipos de otros países donde opera la multinacional-, ambos dejan claro que esto no va de enseñar tecnología por enseñar, ni de deslumbrar al visitante: va de diseñar estrategias conjuntas con todo aquel que se acerque y escuchar sus necesidades.

La premisa es sencilla y ambiciosa a partes iguales: cada visita es única. A pesar de lo limitado del contenedor físico (apenas tres salas: una de trabajo con mesa interactiva al centro y paredes mestizadas con proyectores, otras dos vacías que se destinan a la experiencia de realidad virtual), no existe un recorrido estándar porque no existe un cliente estándar.

Así, Universe está pensado como un lugar íntimo, casi terapéutico, donde poner los problemas reales sobre la mesa y abordarlos desde otra perspectiva.Ese enfoque explica por qué el espacio es pequeño (aunque vivirá una pronta expansión), por qué nunca hay grandes grupos y por qué todo está preparado con antelación.

Antes de que un cliente cruce la puerta, Securitas ya ha trabajado internamente para saber quién viene, qué rol tiene, qué sector representa, cuáles son sus preocupaciones conocidas. Incluso el número de sillas está medido. La idea es generar confianza, bajar defensas y crear una conversación distinta a la que se produce en una sala de reuniones tradicional, apunta Rodríguez.

La narrativa que articula todo el recorrido es la del “universo”, idea de un Carlos Rebate que siempre sorprende con su perfil filosófico alejado de los cánones de un directivo tecnológico al uso. En ese sentido, Securitas habla de su propio universo no como una metáfora estética, sino como una forma de explicar en qué momento intelectual se encuentra la compañía, abordando diferentes mundos en contextos prácticamente infinitos.

Un momento que, según repiten varias veces, es especialmente creativo y transformador. No en vano, la empresa que durante décadas ha estado asociada en el imaginario colectivo a la vigilancia física quiere dejar claro desde el principio que eso ya no la define por completo.

El espacio Universe, creado por Securitas en sus oficinas de Madrid.

El espacio Universe, creado por Securitas en sus oficinas de Madrid.

Ese es el primer mensaje que transmite la enseña en esta experiencia, en la que DISRUPTORES - EL ESPAÑOL es el primer medio de comunicación en vivirla: Securitas viene del mundo de la vigilancia, forma parte de su ADN, pero hoy opera como un proveedor de soluciones tecnológicas y consultivas mucho más amplio que abarca protección del negocio, de los procesos, de las personas y de la continuidad de las operaciones. Todo ello se condensa en un breve vídeo proyectado a cuatro paredes, imposible de eludir, pero breve como dictan las normas del buen decoro.

Al universo de contenedores infinitos

Tras las pertinentes presentaciones y rota la primera capa de hielo entre los asistentes, ahora el espacio físico se presenta a modo de umbral: una puerta que separa un mundo de otro. Al otro lado de la sala de reuniones está la parte más singular de Universe, el entorno virtual.

Antes de colocarme las gafas de realidad virtual, me explican algo que debemos tener en consideración: aquí la tecnología no es un fin, sino un medio. No se trata de hacer una demo espectacular, sino de enseñar casos reales.

Todo lo que voy a ver ha sido implantado en clientes reales, aunque sin logos ni nombres. En última instancia, no es más que realidad virtual sustituyendo al antiguo showroom físico y pudiendo, gracias a su magia, mostrar situaciones complejas, operaciones en marcha y procesos que, de otro modo, sería imposible visitar.

Una vez dentro, el primer gran ejemplo aparece rápido: el centro neurálgico de operaciones de Securitas, su cerebro. Desde ahí, la compañía gestiona más de 40 millones de señales procedentes de clientes, sensores, cámaras y sistemas distintos. La clave no está en recibirlas, sino en filtrarlas. La mayoría de esas señales son falsos positivos. “Casi nunca pasa nada”, explica Rebate, “pero hay que estar preparados para cuando pasa”.

El espacio Universe, creado por Securitas en sus oficinas de Madrid.

El espacio Universe, creado por Securitas en sus oficinas de Madrid.

Aquí entra en juego la inteligencia artificial. Los modelos analíticos priorizan, clasifican y aprenden de datos históricos para ayudar a los operadores humanos a identificar qué señales merecen atención inmediata y cuáles no. La decisión final siempre es humana, insisten, pero la IA permite reducir ruido, ganar velocidad y evitar que lo verdaderamente importante se pierda entre miles de alertas irrelevantes.

Una vez asentados los cimientos (si es que eso aplica a esta suerte de centro de control virtual) el recorrido nos lleva a un segundo escenario: una fábrica. No es una fábrica concreta, sino un ejemplo representativo de un entorno industrial complejo.

El objetivo es mostrar cómo Securitas aborda un proyecto desde la consultoría y un análisis de riesgos. Porque quizás lo más relevante de todo este ejercicio sea entender que no se trata de colocar cámaras o sensores de forma indiscriminada, sino de entender la operación, los flujos, los puntos críticos y los posibles impactos en el negocio.

En ese entorno industrial se despliegan varios ejemplos. Sensores térmicos y cámaras permiten detectar sobrecalentamientos en maquinaria antes de que se produzca un incendio. Analítica de vídeo identifica situaciones de riesgo para los trabajadores, como la ausencia de equipos de protección. Sistemas conectados monitorizan procesos en tiempo real y generan alertas preventivas que, en muchos casos, evitan que sea necesaria una intervención directa.

Muchas de estas incidencias se resuelven sin que nadie tenga que actuar, porque el sistema ha aprendido a anticiparse. No es solo seguridad, es eficiencia operativa y continuidad del negocio. El cliente no invierte para “no tener problemas”, invierte para que su actividad no se detenga, presumen los dos guías que presumo siguen físicamente a mi vera.

Hay más ejemplos como el mentado, pongamos el de los grandes almacenes y la logística. Entornos amplios, con personas, vehículos y mercancías en movimiento constante. Aquí Securitas muestra cómo combina control de accesos, localización de activos, analítica de vídeo y automatización para reducir riesgos, optimizar procesos y, sobre todo, ahorrar costes. No hay discursos abstractos: todo se conecta con impacto económico y toma de decisiones.

Integración y 'cliente cero'

A lo largo del recorrido, mis anfitriones insisten en algo que atraviesa todos los casos... y eso es la integración. Se refieren con este palabro de modo a que la diferencia no está en una tecnología concreta, sino en la capacidad de conectar sistemas que tradicionalmente han vivido separados: seguridad física, datos operativos, información de negocio y analítica avanzada se gestionan de forma unificada.

El espacio Universe, creado por Securitas en sus oficinas de Madrid.

El espacio Universe, creado por Securitas en sus oficinas de Madrid.

También cuentan que muchas de estas soluciones se aplican primero dentro de la propia Securitas. Es el caso de la automatización de procesos internos y el uso de analítica avanzada que son ya una práctica cotidiana dentro de la organización.

Cuando me quito las gafas y vuelvo al espacio físico, entiendo mejor una de las ideas que más repiten durante la visita: Universe no es un escaparate, es un contenedor. "Un producto vivo, en evolución constante, que se adapta a cada cliente y a cada conversación", como reivindican sus impulsores. Un lugar pensado para generar confianza, abrir diálogos y explorar soluciones que van mucho más allá de la imagen tradicional de la seguridad.

Salgo con la sensación de haber visto menos tecnología de la que esperaba y, paradójicamente, de haber entendido mucho mejor hasta dónde llega hoy Securitas. No como empresa de vigilantes, sino como una organización que ha decidido repensar su papel en un mundo donde proteger ya no significa solo vigilar, sino anticipar, interpretar y decidir mejor. Y en esa travesía por distintos universos, qué mejor nave que la digitalización...