Facilitar el arraigo en los pueblos, con especial foco en nuestros mayores, es el objetivo de la startup Kloosiv.
El puente (digital) entre el acompañamiento humano y la vivienda asequible: así se suma la IA a los servicios sociales
Kloosiv ha creado una plataforma con IA que conecta vivienda, cuidados y comunidad para combatir la soledad y facilitar el arraigo en pueblos envejecidos.
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Siempre defendemos desde esta redacción que la tecnología per se no tiene valor. Es precisamente cuando se aplica a casos de uso concreto que mejoran la calidad de vida de las personas cuando logra la cuadratura del círculo y desarrolla todo su potencial.
Si ponemos en el centro del relato cuestiones tan críticas en nuestro tiempo como la vivienda, la autonomía, la soledad o la inclusión, encontrar soluciones digitales que ayuden a mitigar estos grandes retos se convierte en una cuestión de emergencia. Mucho más si quien sufre estas carencias reside en la España rural y, en concreto, en municipios envejecidos que han formado parte de la llamada España vaciada.
Afortunadamente, en los últimos años, y especialmente tras la irrupción de la última ola de la inteligencia artificial, la tecnología y la transformación digital de la economía se han convertido en un aliado para revitalizar estas zonas y fomentar el arraigo social. Bien lo sabe el equipo de la startup Kloosiv, recientemente elegida una de las compañías ganadoras de ¡Qué vivan los pueblos!, iniciativa impulsada por MasOrange y la Fundación Unlimited.
En el corazón del Ripollès (Gerona), una de las comarcas más envejecidas de Cataluña, esta propuesta emprendedora rompe los esquemas tradicionales tanto del sector tecnológico como del social. Kloosiv no busca simplemente digitalizar procesos, sino utilizar la inteligencia artificial para conectar tres pilares básicos de la supervivencia comunitaria: vivienda, cuidados y comunidad.
El proyecto nace de una observación directa de la realidad. Mientras en los entornos rurales la falta de servicios especializados y soluciones tecnológicas dificulta el envejecimiento digno, en las ciudades la precariedad habitacional y el precio del alquiler generan una soledad urbana igualmente asfixiante. Ante la pregunta de dónde acudir cuando el problema no es médico, sino de red social o autonomía, Kloosiv propone una infraestructura social digital que sirve de puente entre la vivienda asequible y el acompañamiento humano.
Una génesis pegada al terreno: del Ripollès a la nube
La historia de Kloosiv comienza en 2020 de la mano de Carles Gómez, Laura Ayala y Gerard Casaus. A diferencia del modelo clásico de Silicon Valley, esta cooperativa de trabajo no nació en un garaje con una aplicación lista para ser descargada.
Como explican sus impulsores a DISRUPTORES - EL ESPAÑOL: "No empezamos creando una aplicación y buscando después quién podía utilizarla... Primero conocimos el problema. Después desarrollamos la tecnología".
Cofundadores de Kloosiv: Gerard Casaus, Laura Ayala y Carles Gómez.
Durante sus primeros cuatro años, el equipo trabajó sobre el terreno gestionando directamente viviendas y resolviendo incidencias reales de convivencia y exclusión. Esta metodología les permitió convertir el conocimiento práctico en procesos tecnológicos sólidos. Sin embargo, este enfoque híbrido les convirtió inicialmente en una figura atípica: "En los espacios tecnológicos parecíamos demasiado sociales y, en los espacios sociales, demasiado tecnológicos", inciden los fundadores.
Con el tiempo, esa incomprensión se reveló como su mayor ventaja competitiva al lograr aplicar inteligencia artificial en un ámbito, el social, donde tradicionalmente la digitalización ha llegado con retraso.
IA para humanizar los servicios sociales
El valor añadido de Kloosiv reside en cubrir el espacio crítico entre la vivienda asequible y la vivienda social. Para la compañía, el hogar no debe considerarse un "premio final", sino la base estable desde la cual las personas pueden recuperar su autonomía y proyecto de vida.
Su propuesta tecnológica aplica inteligencia artificial y herramientas digitales al diagnóstico, los planes de trabajo y el seguimiento profesional.
Gracias a ello, Kloosiv permite reducir la carga administrativa, detectar de forma precoz los riesgos, facilitar la accesibilidad total e impulsar la "inteligenciaterritorial". "Es decir, permite a los ayuntamientos pequeños relacionar datos de vivienda y población para diseñar políticas públicas ajustadas a su realidad demográfica"
Kloosiv afronta 2026 con un modelo de negocio validado y una trayectoria de crecimiento orgánico sin inversión externa previa. Hasta la fecha, han acompañado de forma continuada a unas 300 personas y atendido a más de 2.500.
Laura Ayala y Carles Gómez en una foto de archivo.
La cooperativa gestiona un ecosistema de unas 200 plazas en viviendas y ha alcanzado un volumen de negocio acumulado de 1,2 millones de euros.
Nada sería posible sin su equipo, el activo más valioso de la compañía. Kloosiv está formada pordiez profesionales con perfiles que mezclan la ingeniería de datos con la intervención social, y está preparada para expandirse por todo el territorio español.
Estudia sumar capital externo
Tras años de autofinanciación, se plantean por primera vez incorporar capital externo para reforzar su tecnología y equipo. Su visión es firme: "Creemos que una organización rural o un ayuntamiento pequeño necesita herramientas tan avanzadas como las de una gran ciudad, aunque normalmente tenga muchas menos posibilidades de acceder a ellas".
En definitiva, Kloosiv demuestra que la innovación no tiene por qué alejarse de la esencia humana ni de los entornos rurales. Al situar su sede en Campdevànol (Gerona) no solo retienen talento cualificado en la comarca, sino que demuestran que la inteligencia artificial puede ser la llave para devolver la dignidad y el arraigo a los municipios más aislados.
Además, su tecnología "no sustituye el criterio profesional, sino que lo potencia", activando el potencial de las personas para que los pueblos sigan siendo espacios vivos y con futuro. Sin duda, es un verdadero ejemplo de tecnología aplicada a la mejora de la calidad de vida de las personas.