Pello Intxausti e Iñaki de la Fuente, cofundadores de Check.

Pello Intxausti e Iñaki de la Fuente, cofundadores de Check.

Startups

Pide, paga y recoge sin colas: la revolucionaria tecnología de procesos de venta que encandila al Roig Arena y Meliá Hoteles

Check funciona como una capa digital universal que optimiza los procesos de venta en espacios de alta concurrencia y conecta a las personas con el servicio que necesitan a través de un QR desde el móvil.

La startup española cuenta con una sede en México y tiene previsto que Colombia sea su próximo mercado en Latinoamérica.

Más información: Pagar sin pagar: así es la silenciosa revolución de los pagos en España.

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Seguro que la estampa les resulta familiar. Están disfrutando de ese concierto que llevan esperando tanto tiempo, su canción favorita está a punto de sonar en el escenario y... justo en ese instante, sienten la imperiosa necesidad de tomar o comer algo. ¿Se arriesgarían a desplazarse hasta el punto de venta más cercano? ¿Y si se pierden uno de los momentos estrella de la noche?

O esta otra situación de los típicos cuellos de botella en espacios de alta concurrencia: el descanso en el partido de fútbol acaba de comenzar. Se disponen a ir a por otra cerveza, una pizza o un bocadillo, pero la cola asusta. ¿Habrá suficiente tiempo con los 15 minutos reglamentarios o nos perderemos la reanudación del encuentro? Difícil elección.

Hasta ahora. El ecosistema emprendedor español cuenta con mentes inquietas que han sabido adelantarse a su tiempo con propuestas que saben dar de lleno en problemas muy extendidos que casi asumíamos con resignación. Check es uno de los nombres propios en este campo.

"La mayoría de espacios físicos con alta afluencia siguen operando con modelos diseñados hace décadas. El sector cambia, los hábitos cambian, pero los sistemas permanecen. Nuestra tesis es simple: cualquier entorno donde hay colas, esperas o puntos de pago congestionados es un sistema mal optimizado".

"Check funciona como una capa digital universal que conecta a las personas con el servicio que necesitan, en el momento exacto en el que lo necesitan, utilizando el dispositivo que ya tienen en el bolsillo".

Iñaki de la Fuente, CEO de Check.

Iñaki de la Fuente, CEO de Check.

Habla para DISRUPTORES - EL ESPAÑOL Iñaki de la Fuente Gaztañaga, CEO y cofundador de la compañía. "Durante años trabajé muy cerca de sectores como la hostelería y los servicios, y observé un patrón que se repetía constantemente en restaurantes, hoteles, colectividades, parkings o grandes espacios de ocio: demasiada fricción entre una persona que quiere consumir algo y un sistema que no está diseñado para atenderla de forma eficiente".

"No era un problema de actitud ni de esfuerzo humano, sino de diseño. Personas excelentes atrapadas en procesos ineficientes, colas innecesarias, picos de demanda mal gestionados y sistemas pensados para otro contexto", recuerda.

Rediseñar un sistema mal planteado

Junto a Pello Intxausti, ingeniero y cofundador desde el inicio, decidió atacar el problema desde la raíz. "No se trataba de crear una app más, sino de rediseñar la interacción entre personas y espacios físicos de alta rotación. Check nace como una respuesta lógica a un sistema que necesitaba ser replanteado".

La transformación que plantea Check se produce en varios frentes. El primero, a través de la conversión de asientos en puntos de venta; mediante la ubicación de un código QR único y geolocalizado en cada asiento o butaca, la empresa permite que el usuario pida sin necesidad de desplazarse ni indicar su ubicación manualmente. "Esto permite pasar de tener unos pocos puntos de venta físicos -por ejemplo, 20 barras- a tener miles de puntos operativos -hasta 40.000 en un estadio- durante todo el evento", explica el emprendedor.

Su tecnología facilita, en segundo término, la gestión inteligente de la capacidad productiva. Su tecnología está conectada a las cocinas de todos los restaurantes del recinto. El sistema conoce la capacidad de producción en tiempo real y asigna al cliente un slot o rango de tiempo específico para recibir o recoger su pedido, evitando aglomeraciones.

Con ello, se tiene una visibilidad total del pedido y logística. El usuario puede rastrear en su móvil el estado de su compra (en cocina, en reparto o listo para recoger) a través de una URL. Además, cuentan con un sistema de riders que pueden entregar el pedido directamente en la zona deseada del estadio.

Eliminación de las fricciones financieras

También brindan una programación anticipada, es decir, el flujo de venta se extiende más allá del horario del evento, permitiendo a los usuarios programar pedidos hasta dos días antes de su llegada al recinto.

La automatización del servicio es otra de las señas de la casa de Check, de hecho, se han implementado soluciones como grifos de cerveza automáticos, donde el usuario paga mediante NFC y se sirve él mismo, agilizando el consumo de bebidas bajo supervisión del personal. El caso del Roig Arena es paradigmático de este caso de éxito y constituye uno de los hitos más notables de la startup.

"Al integrar el pago digital y la visualización de cuentas en tiempo real, se eliminan los problemas asociados al manejo de efectivo y las esperas para solicitar la cuenta, es lo que en Check denominamos 'el placer de no esperar'"

Iñaki de la Fuente Gaztañaga, CEO y cofundador de Check

Todo ello permite la eliminación de fricciones financieras. "Al integrar el pago digital y la visualización de cuentas en tiempo real, se eliminan los problemas asociados al manejo de efectivo y las esperas para solicitar la cuenta, es lo que en Check denominamos 'el placer de no esperar'".

En definitiva, Check actúa como una capa tecnológica que conecta al usuario final con la infraestructura del recinto, que mejora "la eficiencia del staff y la experiencia de compra por instinto del cliente".

De restaurantes a estadios, hoteles y aparcamientos

Esta flexibilidad facilita su implementación desde bares y restaurantes, a hoteles, grandes estadios, recintos multitudinarios, pero también parkings.

"En restaurantes, permitimos pedir y pagar sin esperas, eliminando fricción en los momentos de mayor presión operativa. En hoteles, automatizamos procesos como el room service o el pedido desde la hamaca, incrementando el revenue por huésped sin necesidad de aumentar plantilla".

Iñaki de la Fuente, cofundador, en otra imagen de archivo.

Iñaki de la Fuente, cofundador, en otra imagen de archivo.

"En colectividades, anticipamos la demanda y reducimos errores operativos gracias al uso de datos en tiempo real. En parkings, permitimos cancelar el ticket directamente desde el móvil, evitando desplazamientos innecesarios a las máquinas canceladoras. En estadios y grandes recintos, desconcentramos el consumo y lo prolongamos durante todo el evento, reduciendo picos de pedidos y permitiendo que el cliente consuma desde cualquier punto del recinto", detalla el CEO.

"No digitalizamos procesos por estética. Eliminamos pasos innecesarios", sentencia el emprendedor.

Fase de consolidación y expansión

Actualmente Check atraviesa una fase de consolidación y expansión. "Hemos levantado más de 2,4 millones de euros en financiación, lo que nos ha permitido fortalecer el producto y acelerar nuestra visión internacional. Hace un año abrimos oficina en México, un mercado estratégico para nosotros, que hoy ya representa aproximadamente el 25% de la facturación de la compañía".

"Esto confirma que el problema que resolvemos es global y que nuestra solución es fácilmente escalable fuera de España. De cara a 2026, nuestros objetivos pasan por consolidar la expansión internacional en mercados estratégicos; convertir a Check en la infraestructura estándar de interacción y pago en espacios físicos de alta rotación, y seguir profundizando en automatización, datos e inteligencia artificial para optimizar flujos, anticipar demanda y mejorar la rentabilidad de nuestros clientes.

"Esperamos que en 2026 alrededor del 35% de los ingresos de Check provengan ya de fuera de España, en línea con nuestra visión de construir una compañía con ADN internacional desde el primer día", anuncia Iñaki de la Fuente Gaztañaga.

Check trabaja con compañías y grupos de referencia como Meliá Hotels, Ilunion Hoteles, Bioparc, Unilever, Roig Arena, Fuerte Hotels, Wingstop, La Cueva 1900 o Despecho.

Caso de éxito en el Roig Arena

Un ejemplo especialmente representativo es el proyecto desarrollado en el estadio Roig Arena, donde junto a Heineken han implementado 20 grifos de cerveza totalmente automáticos.

"El usuario se sirve su propia cerveza y la paga directamente desde el sistema, sin necesidad de interacción humana, permitiendo reducir colas, aumentar el consumo y mejorar la experiencia del asistente. Nuestra tecnología ya opera en entornos con altísimos picos de demanda, lo que demuestra su robustez y escalabilidad", explica el CEO.

"Creemos que un equipo reducido, altamente especializado y con foco extremo puede ejecutar planes ambiciosos de forma mucho más eficaz que organizaciones grandes y lentas"

Iñaki de la Fuente Gaztañaga, CEO y cofundador de Check

También en el Roig Arena, según explica Iñaki de la Fuente Gaztañaga, Check ha integrado su ingeniería en la app oficial del recinto para permitir que los usuarios programen pedidos de comida basándose en la capacidad real de las cocinas, ofreciendo incluso un servicio de repartidores internos que entregan el pedido en zonas específicas del estadio.

Nada sería posible sin el equipo humano de la startup, formado por un equipo de 16 personas que trabajan a tiempo completo entre España y México.

"Tenemos un equipo pequeño, por diseño. En 2025 multiplicamos la facturación por 3,6 sin aumentar la plantilla. No fue eficiencia incremental, fue una decisión estructural: invertir en tecnología, automatización y sistemas bien diseñados en lugar de crecer en personas. Nuestra convicción es clara: si necesitas escalar el equipo al mismo ritmo que los ingresos, el sistema está mal diseñado".

En este sentido, el objetivo de Check "no es tener más gente, sino eliminar la complejidad". A medio plazo aspiran a multiplicar la facturación con un crecimiento mínimo de estructura.

"Creemos que un equipo reducido, altamente especializado y con foco extremo puede ejecutar planes ambiciosos de forma mucho más eficaz que organizaciones grandes y lentas. La escalabilidad real no se consigue contratando más personas, sino construyendo mejores sistemas", concluye.