Un corazón impreso en 3D.

Un corazón impreso en 3D. DISRUPTORES

País Vasco - Euskadi

Impresión 3D pública para mejorar la sanidad del País Vasco: de la cirugía cardiovascular a la oncología

Biobizkaia, dependiente del Gobierno Vasco, obtiene la licencia oficial como fabricante especializado en esta tecnología tras más de una década de experiencia.

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J. A.
Publicada
Las claves

Las claves

El Instituto de Investigación Sanitaria Biobizkaia ha recibido la primera licencia oficial en el País Vasco para fabricar productos sanitarios personalizados mediante impresión 3D.

La licencia permite crear biomodelos anatómicos, guías quirúrgicas, máscaras para radioterapia y epítesis transitorias, todos adaptados a cada paciente.

La integración de radiología e ingeniería en el proceso reduce la incertidumbre en cirugías complejas y mejora la planificación y seguridad de las intervenciones.

La impresión 3D ya se aplica en cirugía cardiovascular, maxilofacial y oncología radioterápica, mejorando la precisión, reduciendo tiempos y favoreciendo la recuperación del paciente.

Impresión 3D hecha por y para el sistema de salud del País Vasco. Ese podría ser el resumen de un hito alcanzado por el Gobierno Vasco este verano: la concesión de licencia oficial al Instituto de Investigación Sanitaria Biobizkaia -adscrito al Departamento de Salud- como fabricante de productos sanitarios a medida.

Es, conviene recalcarlo, el primer agente de la red pública vasca en obtener esta acreditación y refuerza una trayectoria de más de una década en innovación y desarrollos vinculados a la impresión 3D aplicada a la práctica clínica.

La nueva licencia permite diseñar y fabricar cinco familias de productos sanitarios personalizados: biomodelos anatómicos, biomodelos anatómicos esterilizables, guías quirúrgicas, máscaras para la aplicación de radioterapia superficial y epítesis transitorias, todos adaptados a las necesidades específicas de cada paciente.

La autorización obtenida por Biobizkaia para fabricar productos sanitarios personalizados mediante impresión 3D refuerza el compromiso del Departamento de Salud del Gobierno Vasco con una atención sanitaria más cercana, precisa y adaptada a las necesidades de cada paciente.

Esta iniciativa, alineada con el Pacto Vasco de Salud, impulsa la innovación y la incorporación segura de nuevas tecnologías a Osakidetza (el sistema público de salud de la región), favorece la colaboración entre profesionales de distintas disciplinas y contribuye a mejorar la planificación de tratamientos e intervenciones.

De este modo, el sistema público vasco avanza hacia una atención más personalizada, equitativa y centrada en las personas.

Uno de los elementos diferenciales del modelo de Biobizkaia es su estrecha colaboración con el área de Radiología, considerada un pilar fundamental en el proceso. Desde 2016, la OSI Ezkerraldea-Enkarterri-Cruces desarrolla programas de formación en impresión 3D para profesionales adjuntos y residentes, y desde 2024 la OSI Bilbao-Basurto se ha incorporado también a este enfoque multidisciplinar.

A partir de imágenes médicas avanzadas (TAC y resonancia magnética), se realiza una segmentación precisa que permite generar modelos tridimensionales fieles a la anatomía del paciente. Posteriormente, el equipo de ingeniería adapta estas imágenes para su fabricación en impresión 3D o para el diseño de instrumentos auxiliares personalizados.

Esta integración directa entre radiología, ingeniería y especialidades clínicas reduce la incertidumbre en procedimientos complejos y puede generar un impacto directo en los resultados en salud. Servicios como Cirugía Maxilofacial, Traumatología, Cirugía Cardiovascular, Otorrinolaringología u Oncología Radioterápica han apostado por la incorporación de esta tecnología.

Vayamos a los casos de éxito. Roberto Voces Sánchez, jefe del Servicio de Cirugía Cardiovascular de la OSI Ezkerraldea Enkarterri-Cruces, utiliza modelos anatómicos impresos en 3D para preparar cirugías cardíacas complejas.

Estas réplicas del corazón de cada paciente permiten al equipo médico planificar la intervención con mayor precisión, anticipar las zonas que deben tratarse y explicar mejor el procedimiento. Su uso contribuye a una cirugía más personalizada, segura y con menos complicaciones.

Casos prácticos

Por su parte, Leyre Margallo Itza, médica adjunta del Servicio de Cirugía Maxilofacial de la OSI Ezkerraldea Enkarterri-Cruces, emplea modelos y guías quirúrgicas impresos en 3D para preparar intervenciones por fracturas, malformaciones o colocación de implantes. Estas herramientas, adaptadas a la anatomía de cada paciente, ayudan a realizar los cortes y colocar las prótesis con mayor precisión. Así, se reduce el tiempo de cirugía y anestesia y se favorece una recuperación más rápida y segura.

Por último, Olga del Hoyo Álvarez, médica adjunta del Servicio de Oncología Radioterápica de la OSI Ezkerraldea Enkarterri-Cruces, utiliza moldes personalizados fabricados con impresión 3D para tratar determinados cánceres de piel.

Estos moldes se adaptan a zonas irregulares y sensibles, como la nariz, los párpados, los labios o las orejas, y permiten aplicar la radioterapia con mayor precisión, protegiendo los tejidos sanos. El tratamiento resulta así más cómodo y breve, especialmente para personas mayores o frágiles, y puede mejorar la calidad de vida y el resultado estético.

Con esta licencia se impulsa la medicina personalizada en Osakidetza, ampliando el desarrollo de modelos 3D de aplicación en pacientes. Así, el Gobierno Vasco impulsa la transferencia de la investigación desde el laboratorio hasta el paciente y abre la puerta a nuevas aplicaciones clínicas y líneas de investigación en fabricación personalizada. La plataforma se posiciona como un referente autonómico y estatal, con potencial para colaborar en redes de innovación sanitaria y proyectos multicéntricos.