Ermita que será reconstruida gracias a un gemelo digital.

Ermita que será reconstruida gracias a un gemelo digital. DISRUPTORES

Extremadura

Extremadura ensalza el binomio patrimonio-tecnología con un gemelo digital para restaurar una ermita

Este proyecto concreto se suma a una iniciativa presentada recientemente para utilizar inteligencia artificial para proteger y gestionar expedientes sobre patrimonio cultural.

Más información: Extremadura sube el nivel de la IA aplicada: de una plataforma de hiperautomatización a la gestión cultural

J. A.
Publicada
Las claves

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La Junta de Extremadura utiliza un gemelo digital para restaurar la ermita de San Jorge, en Cáceres, permitiendo una reconstrucción fiel de uno de los arcos.

Las excavaciones arqueológicas han revelado restos de una infraestructura hidráulica romana, lo que podría adelantar el origen del enclave varios siglos.

La restauración incluye la recuperación de pinturas murales del siglo XVI y ha supuesto una inversión de casi 400.000 euros.

La herramienta PatrimonIA, basada en inteligencia artificial, ha agilizado la gestión de expedientes del patrimonio cultural, reduciendo los tiempos de tramitación en más de un 95%.

La política digital no solo consiste en desarrollar normativas o estrategias en torno a tecnologías como la IA o la transformación digital de la administración. Se trata también de aplicar esas estrategias y demostrar, así, que la implicación es total.

Las administraciones públicas regionales suelen prodigarse poco en la presentación de proyectos concretos, pero de vez en cuando hay excepciones.

Uno de los últimos casos conocidos es el de la Junta de Extremadura, que ha presentado un proyecto de reforma de una ermita que será posible gracias al desarrollo de un gemelo digital.

El consejero de Cultura, Turismo y Deportes, Laureano León, visitó la pasada semana las obras de restauración de la ermita de San Jorge, en Cáceres, acompañado por la directora general de Patrimonio Cultural, Adela Rueda, para conocer de primera mano el estado de la intervención, que avanza con el soporte de la técnica del gemelo digital.

El proyecto, con una inversión de 395.422,62 euros, encara ya su recta final, con previsión de concluir tras el verano. Los trabajos han mantenido un ritmo constante, aunque se han visto condicionados por la aparición de restos arqueológicos en las primeras fases y por las intensas lluvias del invierno, que obligaron a suspender temporalmente la obra el pasado mes de abril.

Una vez reanudada la actuación, destacan intervenciones como la limpieza y vaciado de la charca y la reconstrucción de uno de los arcos derrumbados. Para este último trabajo se ha empleado la técnica del gemelo digital, que ha permitido generar una réplica virtual exacta del arco para documentar su geometría y facilitar su reconstrucción con las piezas originales, asegurando la máxima fidelidad.

En paralelo, las excavaciones arqueológicas han sacado a la luz indicios de una infraestructura hidráulica de época romana vinculada a un manantial natural, lo que podría situar el origen del enclave varios siglos antes de lo que se conocía hasta ahora.

Asimismo, avanzan los trabajos de cimentación y la preparación de la estructura de cubierta, ya fabricada en taller y pendiente de su montaje definitivo. Otro de los focos de la intervención es la restauración de las pinturas murales de Juan de Ribera, del siglo XVI, de notable valor histórico y artístico.

Las labores de limpieza y consolidación están permitiendo recuperar policromías originales, mejorar la legibilidad de las inscripciones y frenar el deterioro provocado por la humedad y el paso del tiempo.

Durante la visita, el consejero ha reafirmado el compromiso de la Junta de Extremadura con la conservación del patrimonio histórico-artístico y ha destacado que "actuaciones como esta refuerzan la protección, recuperación y difusión de nuestro patrimonio cultural, al tiempo que impulsan el desarrollo turístico y económico del entorno". En la visita han participado también responsables técnicos del proyecto y representantes institucionales, que han podido conocer en detalle el estado de la obra y las próximas fases previstas.

En estas labores patrimoniales la tecnología cobra cada vez más importancia. De hecho, hace unas semanas, la propia Junta de Extremadura presentó una iniciativa que vuelve a unir los mundos del patrimonio cultural y la tecnología.

En este caso era el proyecto PatrimonIA. Se trata de una "innovadora herramienta" basada en inteligencia artificial destinada a reforzar la protección, gestión y tramitación de expedientes relacionados con el patrimonio cultural de la región.

La aplicación ha conseguido reducir más de un 95% los tiempos de tramitación de determinados expedientes. "Entre el 60% y el 70% de los informes se van a generar de forma automática, y el esfuerzo de recopilación de información se reduce hasta el 90%", ha apuntado el consejero.

En principio se está aplicando en expedientes de protección del patrimonio cultural que requieren mucho análisis documental, como son autorizaciones para las diferentes intervenciones arqueológicas, las declaraciones de impacto ambiental y las tareas de actualización y consulta del inventario.

PatrimonIA ya trabaja con cerca de 4.000 expedientes gestionados por la Dirección General de Patrimonio y con información acumulada de los últimos cinco años, lo que permite ofrecer informes previos sobre posibles afecciones, valores o condicionantes de un terreno o proyecto.

En palabras del consejero, "cuando un ciudadano, un empresario o un promotor inicia un proyecto, necesita certezas y respuestas rápidas; eso es precisamente lo que viene a ofrecer esta herramienta".