Reunión del consejo de gobierno en Asturias.

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Asturias

La Ley de Ciencia de Asturias cumple un año y desbloquea su 'CSIC' regional con los primeros contratos de excelencia

Tras doce meses de vida, la normativa también acaba de desbloquear el registro de entidades públicas y privadas del ecosistema y en unas semanas abrirá el Observatorio de la Innovación.

Más información: Asturias y el año de la nueva ley de Ciencia y de la consolidación de su agencia de innovación

J. Arnau
Publicada

Las claves

La Ley de Ciencia de Asturias cumple un año impulsando la creación del 'CSIC asturiano', con las primeras cinco plazas públicas para científicos titulares destinadas al Serida.

Se ha iniciado la creación de un registro autonómico para entidades del ecosistema científico-tecnológico, requisito para acceder a financiación en I+D+I.

El Observatorio de la Innovación comenzará a funcionar pronto, incorporando un especialista en análisis de datos para evaluar el desarrollo científico y tecnológico en Asturias.

El calendario de convocatorias de ayudas en I+D+I prevé 24 programas, con 42,7 millones de euros de financiación, enfocados en crecimiento empresarial y fomento del talento investigador.

Esta próxima semana se cumple un año de la aprobación de la Ley de Ciencia de Asturias. Momento para hacer balance, pero también para realizar anuncios de cierta relevancia. El más importante de ellos, la creación de las primeras plazas del ya conocido como el CSIC asturiano.

La oferta de empleo público del Principado recoge por primera vez la escala del Cuerpo Superior de Investigación para científicos titulares, con cinco plazas. Son los primeros puestos de personal funcionario dedicado a la I+D+I en el Principado.

Estas plazas de reciente creación van a estar destinadas al Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (Serida).

No es un asunto baladí. La creación de este CSIC asturiano es una de las principales novedades de una Ley de Ciencia que dotó a la región de un marco normativo relacionado con el ámbito de la innovación y la investigación.

Este cuerpo Superior de Investigación previsto en la norma estará formado por tres escalas: docentes, investigadores y científicos titulares. Todas las personas integrantes de este grupo deberán tener título de doctorado y estarán encuadradas en el grupo A1 de la administración pública.

A punto de cumplirse un año de la aprobación de la Ley de Ciencia, que recibió el respaldo de la Junta General el 19 de febrero de 2025, este no ha sido el único anuncio para celebrar esta efeméride.

Y es que el Ejecutivo ha dado también los primeros pasos para la creación del registro autonómico para entidades públicas y privadas del ecosistema científico-tecnológico.

Sobre esta cuestión, se encuentra en fase de información pública el decreto que lo regulará. Esta normativa permitirá establecer procedimientos simples para que las entidades vinculadas a la ciencia y la innovación puedan registrarse.

Estar inscrito en este será requisito necesario para acceder a las diferentes iniciativas de financiación en I+D+I del Principado.

La Ley de Ciencia, bautizada dentro de esta comunidad autónoma como Ley Borja Sánchez en referencia al consejero que la impulsó, supuso un hito en el apoyo a todas las actividades vinculadas a la I+D+I.

El propio Sánchez informó hace unos días al Consejo de Gobierno de algunas de las principales líneas de actuación vinculadas a la ley que se están poniendo en marcha. Además de las dos cuestiones ya reseñadas, ha destacado también la puesta en marcha "en las próximas semanas" del Observatorio de la Innovación.

Lo hará con la incorporación de un especialista en análisis de datos. El objetivo es disponer de una herramienta de información y evaluación del ecosistema científico y tecnológico. Su misión será recopilar, analizar y difundir datos sobre el desarrollo de la ciencia y la innovación en Asturias, incluidos indicadores de igualdad de género, retorno de la inversión pública y participación en programas nacionales e internacionales.

Por otra parte, ya está abierta la licitación de un proceso de Compra Pública Precomercial, con 1,8 millones para el desarrollo de dos bancos de pruebas avanzados para nanosatélites y motores de cohetes. El objetivo es fortalecer el ecosistema aeroespacial y la innovación tecnológica.

Se ha puesto sobre la mesa también un calendario de convocatorias. Serán 24 programas agrupados en 22 convocatorias y una financiación de 42,7 millones, cuatro más que el pasado año.

El calendario facilita una visión ordenada y anticipada para que empresas y centros de investigación planifiquen sus proyectos con mayor eficacia. Las convocatorias empezarán en marzo y las últimas concluirán en julio, de forma que haya tiempo para que puedan resolverse a lo largo del año.

Crecimiento, inversión y atracción

Agrupa dos grandes ámbitos de actuación. El primero es el de crecimiento, inversión y atracción empresarial, con un bloque que incluye programas de apoyo a proyectos de inversión empresarial, diversificación económica, promoción internacional, financiación a pymes, desarrollo de suelo industrial, semilleros de empresas y transformación digital. Los programas de este apartado cuentan con algo más de 16,2 millones.

El segundo, se refiere al nuevo conocimiento, transferencia e innovación, con ayudas a proyectos de I+D+I empresarial, empresas de base tecnológica, clústeres, hiperautomatización, transferencia de tecnología, proyectos en red, misiones científicas, difusión de la I+D+I y programas de apoyo al talento investigador. Para las convocatorias de estas áreas, se destinarán 26,5 millones.

Este calendario es una herramienta clave para la transformación económica e industrial del Principado, ya que incide directamente en el crecimiento tanto en gasto como en personal investigador.

El pasado año, la Agencia Sekuens, que gestiona las convocatorias en colaboración con Ficyt, financió 562 proyectos de I+D y desarrollo empresarial que movilizaron una inversión total de 66 millones.

Más allá de los datos económicos, las convocatorias han tenido un impacto directo en el mercado laboral cualificado. Los proyectos de inversión empresarial generaron 252 nuevos empleos y permitieron el mantenimiento de 2.291 puestos adicionales, mientras que las líneas de diversificación económica de pymes permitieron crear o mantener otros 100 empleos.

Por lo que respecta a la captación de talento investigador, el sistema incorporó 64 investigadores en los programas Margarita Salas, Jovellanos y vocaciones científicas, sin contar al personal vinculado a convocatorias de ayudas a la Innovación empresarial y centros de I+D de grandes compañías.