La tecnología y especialmente la IA está transformando radicalmente la generación de talento.
Talento tecnológico: el reto de moldear y retener a las mentes que diseñarán el futuro
Expertos del Grupo Adecco, Ametic, BBVA y Startup Valencia analizan cómo la digitalización acelerada y tecnologías como la IA están transformando de forma radical tanto el ámbito formativo como el mercado laboral.
Más información: La inteligencia artificial explota pese a la falta de talento y el 60% de las empresas todavía no sabe cómo integrarla.
En la economía digital actual, el talento tecnológico se ha convertido en el verdadero campo de batalla de empresas, gobiernos y universidades. Ingenieros de software, especialistas en inteligencia artificial, arquitectos de datos o expertos en ciberseguridad forman una élite profesional cada vez más escasa y disputada.
España no es ajena a este desafío estructural: nuestro país cuenta hoy con unos 748.000 profesionales tecnológicos, pero las empresas siguen publicando más de 138.000 ofertas digitales al año y más del 60% de las compañías reconoce dificultades para cubrir estos perfiles. El desfase entre oferta y demanda es aún más evidente si se observa el peso real del talento digital en el mercado laboral. Apenas el 4,4% de los trabajadores en España son especialistas TIC, por debajo de la media europea, lo que sitúa al país en una posición delicada en plena carrera global por el talento digital.
A ello se suma un fenómeno cada vez más visible: decenas de miles de vacantes tecnológicas quedan sin cubrir cada año, reflejo de un ecosistema empresarial que acelera su digitalización más rápido de lo que el sistema educativo y el mercado laboral pueden generar nuevos perfiles.
Algo con lo que se abría el debate y en lo que todos se mostraban de acuerdo. Así Pedro J. Méndez, responsable de Talento y Cultura de BBVA para el área de Ingeniería apuntaba que sí existe talento y “del bueno” pero el problema es la velocidad, “vivimos un momento en el que la tecnología se desarrolla al mismo tiempo que la implantamos en las organizaciones, es casi imposible formar a la misma velocidad”.
Talento tecnológico: el reto de moldear y retener a las mentes que diseñarán el futuro
Una realidad que respaldaba Cristina Vicuña, Senior Policy Manager de Ametic que aducía cómo los procesos del sistema educativo son mucho más largos de lo que la tecnología permite y “además no podemos olvidar que tecnologías como la inteligencia artificial están generando una desconfianza en parte de la sociedad, de pérdidas de empleos, que tampoco ayuda en esta necesidad de equilibrar la balanza. De hecho, el primer reto que tenemos como sociedad es darle un enfoque humanista a la tecnología para que la sociedad confíe en ella”.
Cristina Vicuña, Senior Policy Manager de Ametic.
Tal vez esa confianza se lograría mostrando la cara amable de la IA que la tiene, aseguraba Nacho Mas, CEO de Startup Valencia & VDS: “La inteligencia artificial está permitiendo que las personas adquieran nuevas habilidades de forma más rápida, tanto técnica como de negocio. Es una puerta a desarrollar nuevas habilidades”.
Desde el Grupo Adecco, Patricia Zamacola, directora del sector tecnología de LHH Recruitment Solutions, también exponía cómo “la inteligencia artificial te permite incluso autoformarte. De hecho va a cambiar radicalmente la enseñanza; en unos años lo importante será la experiencia, quién te da una clase, por ejemplo, más que la materia que te impartan. El alumno puede formarse por sí mismo y lo que valora es que vaya el CEO de una compañía a clase, a contarle su experiencia, sus retos y aprendizajes”.
Patricia Zamacola, directora del sector tecnología de LHH Recruitment Solutions, del Grupo Adecco.
Y ahí, en esa transformación, es clave una mayor implicación entre empresas y universidades. “Hoy se están dando unos ratios de absentismo en las facultades enormes que habría que analizar. Yo creo que la empresa tiene que estar más presente que nunca en la universidad y al revés. No puede ser, por ejemplo, que un estudiante acabe la carrera de informática o programación sin haber subido un stack a producción”, reflexionaba Pedro J. Méndez.
Un cambio en el que la formación también debe ser más transversal que nunca, porque, de hecho, la inteligencia artificial pone en valor tanto como necesita las llamadas soft skills como la creatividad o el pensamiento crítico. “Hay que incluir este tipo de habilidades en la formación reglada pero hacerlo de verdad, creyendo en ello porque sí, hoy ya son muchas las universidades y centros formativos que aseguran incorporarlas pero la mayoría se ofrecen como materias opcionales”, apuntaba Nacho Más.
Nacho Mas, CEO de Startup Valencia & VDS.
Junto al reto de formar y generar el talento que la economía digital requiere, los participantes en el encuentro abordaban otro desafío igual o más importante: atraer y retener (o fidelizar, como señalaba el experto de BBVA) ese talento. Tarea en la que también se están sucediendo significativas mutaciones, entre ellas, el proyecto laboral en sí mismo. “Hoy los profesionales valoran mucho el propósito, el impacto que va a tener su trabajo. Por ejemplo en el ámbito tecnológico que vayan a desarrollar una tecnología segura, ética y, por lo tanto, que contribuya al bienestar social”, afirmaba Cristina Vicuña.
“Hoy el lujo es el tiempo y ahí entra la autonomía o la flexibilidad, que no solo valoran a nivel profesional sino que incluso exigen para elegir un trabajo u otro”, añadía Patricia Zamacola. Y cómo no, la IA, de nuevo, mutando por completo el mercado laboral como manifestaba desde BBVA Pedro J. Méndez: “Surgen nuevos debates; por ejemplo, como quién es más productivo, ¿el que más agentes de IA utiliza? O quién es más creativo, ¿el que utiliza menos? pero también nuevos perfiles como los orquestadores, que sepan gestionar a esos agentes”.
Pedro J. Méndez, responsable de Talento y Cultura de BBVA.
Interrogantes desconocidos hasta ahora como el que también refería Nacho Más, el “contrato social de la IA” o “si deben cotizar las empresas por los robots de inteligencia artificial”.
Para Cristina Vicuña la lista de nuevos retos también debe incluir el hecho de cómo dirigir “equipos en los que hay humanos pero también máquinas” y en ese sentido aventuraba que “en un futuro necesitaremos perfiles híbridos, transversales que sepan de tecnología sí pero también por ejemplo de gobernanza o de ética”.
Perfiles en definitiva más humanistas, sumaba desde el Grupo Adecco Patricia Zamacola que concluía con la reflexión tal vez más necesaria, la de seguir poniendo a las personas en el centro del proceso. “Tenemos que preguntarnos y reflexionar sobre en qué somos imprescindibles y no olvidarnos que el alma de las empresas son las personas. Lo humano con lo humano va a ser premium”.