Los satélites de Reflect Orbital iluminarán zonas determinadas por la noche.
La startup californiana que ha generado revuelo con su producto estrella: un satélite que ilumina la noche
Reflect Orbital logra la autorización del gobierno de EEUU para desplegar un satélite que reflejará luz solar durante la noche.
Más información: Observable Space capta 90 millones y obtiene un contrato con la Fuerza Espacial de EEUU.
El pasado 9 de julio, la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC por sus siglas en inglés) aprobó el lanzamiento de Eärendil-1, un satélite diseñado para reflejar luz solar hacia zonas concretas de la Tierra durante la noche.
Detrás del proyecto se encuentra Reflect Orbital, una startup con sede en Hawthorne, California, fundada en octubre de 2021 por Ben Nowack, CEO y antiguo ingeniero aeroespacial de SpaceX, y Tristan Semmelhack, CTO de la compañía.
La compañía ha captado 35,2 millones de dólares en tres rondas, lideradas por Sequoia Capital y Lux Capital. Además, en 2025 recibió un contrato de 1,25 millones de dólares de la Fuerza Aérea de EEUU, dentro de un programa de innovación, para estudiar aplicaciones militares de la tecnología.
La noticia ha provocado revuelo entre astrónomos, científicos y organizaciones dedicadas a la protección del cielo nocturno. Se trata de la primera compañía privada estadounidense que logra un permiso para llevar a cabo un experimento que abre las puertas a grandes incertidumbres. El debate público se produce, además, en un momento en el que existe una estrecha relación entre el sector aeroespacial privado y las instituciones de defensa estadounidenses.
El satélite de prueba, Eärendil-1, pesa 142 kilogramos y viajará como carga secundaria en un Falcon 9 de SpaceX hacia una órbita de entre 600 y 650 kilómetros de altitud. Una vez alcance su objetivo, desplegará cuatro paneles triangulares hasta formar un reflector, orientado mediante motores, para dirigir la luz reflejada hacia un punto de la Tierra durante varios minutos.
La empresa no ha confirmado el lugar exacto que será iluminado durante su primera prueba. Por ahora, Reflect Orbital ha señalado diferentes posibles aplicaciones y ha mostrado interés en clientes como instalaciones de energía solar, operaciones industriales y servicios de emergencia.
También ha identificado posibles usos relacionados con operaciones de búsqueda y rescate, construcción, agricultura, defensa y otros trabajos que podrían beneficiarse de iluminación adicional durante determinadas horas de la noche.
Eso sí, por ahora, Reflect Orbital solo podrá operar un satélite a la vez durante su periodo de pruebas. Sin embargo, si el experimento resulta exitoso, la startup ya ha anunciado planes en los que contempla el lanzamiento de hasta 1000 satélites entre 2026 y 2028 hasta llegar a las 50.000 unidades en 2035.
El modelo de negocio funciona como un servicio bajo demanda. El cliente podría solicitar luz solar para una localización concreta y reservar el servicio durante un periodo determinado a través de una aplicación, con precios que se sitúan alrededor de los 5.000 dólares por hora.
El cielo, en venta
La reacción de la comunidad científica ha sido especialmente crítica. La Sociedad Americana Astronómica expresó su "consternación" tras la aprobación y más de 1.800 comentarios públicos llegaron a la FCC en contra del proyecto.
Un estudio del Observatorio Europeo Austral calcula que la constelación completa, prevista para 2035, aumentaría de manera significativa el brillo del cielo nocturno.
Otra gran preocupación científica es la posible alteración de los ciclos naturales de luz y oscuridad que regulan numerosos procesos biológicos. Los animales, las plantas y otros organismos dependen de los ritmos naturales del día y la noche y la introducción de nuevas fuentes de luz artificial podría alterar comportamientos como la migración, la alimentación, la reproducción o la orientación de los animales.
Por otra parte, Reflect Orbital se sumaría a una situación cada vez más congestionada en la órbita espacial, en la que operan más de 10.000 satélites de SpaceX.
En un segundo lugar se encuentra la red francesa de satélites OneWeb, pero Amazon podría desbancar al grupo francés con su red, Amazon Leo. Una colisión en órbita baja podría generar numerosos fragmentos de basura espacial y aumentar todavía más la dificultad para llevar a cabo misiones con astronautas.