El cuarteto fundador de la española Anzi Finance.
Anzi Finance quiere ser la infraestructura referente para la emisión y gestión de fianzas de crédito en Latinoamérica
La startup, fundada por latinoamericanos en España, anuncia una ronda de 25 millones de dólares para expandir su tecnología de garantías de crédito por América Latina.
La compañía, que ya ha emitido más de 100.000 fianzas en Colombia, prepara su llegada a Perú y Uruguay.
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Según datos del Banco Mundial, cada dólar desplegado en garantías puede movilizar hasta quince dólares en financiación privada. Sin embargo, las garantías de crédito representan actualmente apenas el 0,7% del PIB en América Latina, una cifra muy inferior a la de mercados más desarrollados.
Para responder a este desequilibrio, los colombianos Andrés Valencia y David Ramírez, el mexicano Luis Castañeda y el uruguayo Matías Marmissolle crearon desde España Anzi Finance, una startup especializada en infraestructura para la mitigación del riesgo crediticio que hoy, 3 años después, ya ha emitido más de 100.000 fianzas de crédito en Colombia, su mercado principal, y que prepara actualmente su desembarco en Perú y Uruguay.
“Son mercados que conocemos bien y que comparten condiciones en las que nuestros productos encajan: profundidad del sistema financiero media, regulación amigable, ecosistema fintech en crecimiento y mercados abiertos a la competencia”, señala Matías Marmissolle, CEO de la empresa.
Un plan de financiación de 25 millones de dólares (más de 21 millones de euros) para los próximos cinco años con el respaldo del fondo español Tritemius Fund I con el que la compañía busca reforzar su capacidad de emisión de garantías de crédito, acelerar su expansión en Latinoamérica y avanzar en su objetivo de convertirse en la infraestructura de referencia para las fianzas de crédito en la región.
La oportunidad es clara ya que, como explica Marmissolle, la demanda de crédito productivo en América Latina crece; la oferta de fintechs y bancos se expande, pero los mecanismos de garantía no acompañan ese crecimiento.
Según nos detalla, las garantías de crédito representan apenas el 0,7% del PIB en la región, frente al 5-6% en Asia-Pacífico o cerca del 2% en la Unión Europea. “Las barreras son sobre todo estructurales: esquemas fragmentados, tecnológicamente atrasados en muchos casos, y casi siempre de cobertura estrictamente local”, añade.
Por ello Anzi Finance desarrolla infraestructura tecnológica que permite a los bancos, cooperativas y fintechs ampliar su capacidad de concesión de crédito mediante sistemas de garantías que reducen el riesgo asumido.
La base de este sistema es la tecnología Blockchain que permite tokenizar cada licencia y cada garantía emitida, “aportando trazabilidad, automatización y transparencia a todo el ciclo de vida de las fianzas, desde la emisión hasta la gestión de reclamaciones y pagos mediante smart contracts”.
El equipo de Anzi Finace.
La startup ya cuenta con el respaldo de instituciones como CAF, ANII (Agencia Nacional de Investigación e Innovación), Outlier Ventures (UK) y Mercy Corps Ventures por su contribución a la inclusión financiera en mercados emergentes.
“La oportunidad en América Latina es enorme y más accesible que en otras regiones. Pero además, somos cuatro fundadores latinoamericanos; esto no es solo un mercado para nosotros. Conocemos los problemas de primera mano, entendemos las dinámicas y queremos ver a la región cerrar esas brechas. En los próximos cinco años, América Latina será el principal motor de crecimiento de Anzi. A más largo plazo esperamos diversificarnos hacia otras geografías, pero Latinoamérica seguirá siendo central; el recorrido de crecimiento es muy largo y la motivación va más allá de lo comercial”, reflexiona Matías Marmissolle.
Un foco que no impide que puedan generarse también sinergias con Europa y España, aclara: “Grandes grupos financieros y aseguradores europeos, muchos de ellos españoles, mantienen operaciones activas en la región. Y las bancas de desarrollo europeas tienen mandato de canalizar recursos hacia economías emergentes. Operar entre ambas regiones tiene un racional claro: desde España estamos cerca de ese capital, y en América Latina construimos la infraestructura que permite desplegarlo con el riesgo gestionado”.
A medida que Anzi escale, esa conexión, opina, debería generar sinergias concretas: “Capital europeo que llega a los segmentos productivos de Latam a través de mecanismos trazables y auditables”.