Los satélites de Apex se ensamblan en serie para reducir los tiempos de producción. Foto de Apex.
Apex arranca la producción de satélites en serie para satisfacer las demandas del sector
La startup californiana utilizará una ronda de 200 millones de dólares para aumentar la producción y responder a una demanda que el sector no puede satisfacer.
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La industria aeroespacial de Los Ángeles continúa avanzando a gran velocidad. La meca mundial del cine también se está transformando en uno de los principales polos de innovación espacial del planeta. SpaceX fue una de las primeras compañías en revitalizar el sector en el sur de California y, a partir de su éxito, surgieron numerosas startups con la misión de impulsar la participación del sector privado en una industria que atraviesa una etapa de crecimiento sin precedentes.
Sin ir más lejos, el pasado viernes SpaceX realizó su debut en la bolsa en Estados Unidos y su acción cerró cerca de los 161 dólares, un salto del 19% respecto al precio de salida. El dato curioso es que en estos momentos, la única división rentable de SpaceX es Starlink.
En el debut de SpaceX en el Nasdaq, Musk declaró que quiere “financiar una fase de crecimiento significativa" y que cuenta con planes para poner más de 100.000 satélites en órbita y construir centros de datos de inteligencia artificial en el espacio.
Para ello, resultará imprescindible aumentar la producción a un ritmo que permita satisfacer la demanda prevista para la próxima década. Es precisamente en este escenario donde Apex se perfila como una de las compañías mejor posicionadas para resolver uno de los mayores desafíos de la industria.
Apex se especializa en la producción industrial de satélites en serie. Su objetivo, utilizando una comparación con la industria automotriz, es convertirse en el equivalente espacial de una línea de ensamblaje moderna, capaz de fabricar grandes cantidades de satélites mediante procesos estandarizados, eficientes y repetibles.
Su modelo de negocio se basa en el diseño de plataformas satelitales modulares que pueden configurarse según las necesidades específicas de cada cliente. Estas plataformas se producen con antelación, incluso antes de recibir determinados pedidos, lo que permite reducir considerablemente los tiempos de entrega.
De esta manera, la compañía busca resolver uno de los principales cuellosde botella de la industria espacial actual.
Entre sus clientes figuran empresas comerciales dedicadas a las telecomunicaciones, la observación terrestre y otros servicios espaciales, así como agencias gubernamentales estadounidenses vinculadas a programas de defensa y de seguridad nacional.
La compañía también se beneficia del creciente interés del gobierno de Estados Unidos en reforzar sus capacidades espaciales defensivas. En este contexto, varios fabricantes y operadores de satélites participan en programas relacionados con arquitecturas de defensa avanzadas que requieren miles de satélites operativos en órbita.
La denominada Cúpula Dorada (Golden Dome) es una iniciativa impulsada por la administración de Donald Trump que busca desarrollar una arquitectura integral de defensa antimisiles capaz de detectar, rastrear e interceptar amenazas procedentes de múltiples direcciones. Aunque el concepto suele compararse con el Domo de Hierro israelí, su alcance es considerablemente mayor, ya que está diseñado para proteger un territorio de dimensiones continentales.
La administración solicitó inicialmente una asignación de 25.000 millones de dólares para poner en marcha el proyecto, mientras que distintas estimaciones sitúan el coste total potencial en torno a los 175.000 millones de dólares en las próximas décadas.
Apex dobla su valoración tras la última ronda
Apex fue fundada en 2022 por Ian Cinnamon y Max Benassi en Los Ángeles. Desde su creación, la empresa ha apostado por transformar la fabricación de satélites mediante procesos inspirados en la producción industrial a gran escala. Su primer satélite estableció un récord al convertirse en uno de los programas con el ciclo más rápido entre el diseño inicial, la fabricación y la operación en órbita.
La ronda anunciada este mes, de 200 millones de dólares, fue liderada por Glade Brook Capital Partners y coliderada por Washington Harbour Partners. La operación se produce tras otras importantes rondas de financiación cerradas en los últimos 14 meses.
Con esta nueva inyección de capital, la valoración de Apex prácticamente se duplica hasta alcanzar los 2.300 millones de dólares.
La compañía ya ha captado un total de 718 millones de dólares a través de seis rondas de financiación, consolidándose como una de las startups aeroespaciales más valiosas y prometedoras de Los Ángeles en los últimos años.