Héctor Ouilhet Olmos en el escenario. AWS
Héctor Ouilhet Olmos, el mexicano que enseña a AWS a pensar como una persona
El vicepresidente de diseño de Amazon Web Services defiende que la inteligencia artificial debe adaptarse a las personas y no al revés. Su obsesión: que la tecnología tenga "un punto de vista", como el diseño mexicano.
Más información: AWS refuerza su posición con un acuerdo para usar OpenAI.
Héctor Ouilhet Olmos (México, 1982) no se presenta como el típico ejecutivo de Silicon Valley. No lleva el típico uniforme de chaleco Patagonia. Su vestimenta es mucho más personal, con camisas de colores vivos y complementos a juego.
A finales de 2025 se unió a Amazon para hacer que AWS, sobre todo con la implementación de las herramientas de OpenAI que ahora estrenan, sea más humana, más comprensible, más cercana… Su título oficial es Vicepresidente de diseño de AWS Solutions.
En cada interacción denota optimismo: "Hay mucho miedo ahí fuera. La gente teme perder su empleo por culpa de la IA. Pero esta historia de 'nosotros contra los robots' es agotadora".
AWS está en plena metamorfosis. Además de proporcionar almacenamiento en la nube y bases de datos, añade esta nueva capa de aplicaciones integradas con Ouilhet, que se encarga de conectarlas de forma sencilla y práctica. Todo un reto de usabilidad y diseño en tiempos de vaticinar futuros sin pantallas y con nuevas interfaces. A este movimiento lo denominan "Humorphism".
Su primer paso es apostar por la sencillez: "No necesitamos mostrar 20 opciones cuando podemos mostrar una sola. Ese trabajo extra lo deben hacer nuestros ingenieros, no nuestros clientes".
Antes de fichar por estar en la intersección entre IA y computación en la nube, pasó por Google, Dropbox y HP en Estados Unidos.
Sin embargo, se siente, vive y piensa como mexicano. Es su radar y referencia: “¿De dónde vengo? De todos los lugares por los que he pasado. Y esto incluye México también. En México, la unidad es la gente, la familia. En Estados Unidos, la unidad es el individuo. Ninguna es mejor que la otra, solo son diferentes. Pero cuando entiendes esa diferencia, te nace la curiosidad por entender al otro”.
Customer AI, Decisions, Talent y Health
En 2017, Amazon lanzó Connect como un centro de control para varios servicios de su nube. Al integrarse con OpenAI, las opciones se multiplican y también la necesidad de ordenar para aportar claridad al cliente. Por eso decidieron crear cuatro verticales: Customer AI, Decisions, Talent y Health. Todo bajo un mismo prisma: la automatización a través de agentes, donde se puedan proponer soluciones, estimación de costes y decisiones a partir del contexto.
"Estas tecnologías permiten hacer cosas que antes eran imposibles. Los clientes que las despliegan sienten que tienen agencia, discreción y capacidad para dirigir el rumbo", dice. Y añade una idea que suena casi política: "Eso es importante porque entonces quieren construir más ellos mismos y crearán más empleos y más oportunidades".
El diseño de Ouilhet Olmos se nutre de referencias fuera de lo convencional.
Cita el metro de la Ciudad de México como ejemplo de iconografía universal: "Es fácil de reconocer porque tiene un punto de vista muy fuerte. Lo colorido y accesible me recuerda a México. Y eso es lo que intento hacer en AWS: tener un punto de vista. Eso permite que ciertas cosas entren y otras se queden fuera. Así, la gente se siente más cómoda; lo usa mejor". Su postura sobre la accesibilidad se centra en el uso, alejada de los caprichos estéticos.
El directivo junto a su perro Mango AWS
Hay algo casi terapéutico en la forma en que gestiona su equipo. Después de ser despedido de Google en la primera oleada de recortes —"un momento raro, desorientador"—, Ouilhet Olmos comenzó a registrar cuántas personas le hacían sonreír cada día.
No sonrisas forzadas, sino "de ojos arrugados y dientes de verdad. La sonrisa era solo un indicador de conexión humana. Y esa conexión es algo que todos necesitamos, pero que raramente medimos", explica.
De esa obsesión nació el "Fuego Friday" de su equipo de AWS: cada viernes, todos comparten en un canal de Slack un prototipo, un código, un prompt y algo aprendido.
"Es una corriente constante de fuego que se traduce en vibras, que se traducen en aprendizaje. Incluso la gente más tímida puede tomar código de otro y hacerlo propio. Sienten que tienen visibilidad".
El directivo junto a su gato León. AWS
Su estilo difiere mucho del estereotipo de ejecutivo. "Lo que represento no son los diseñadores. Represento a la gente que no es técnica, a la gente que se preocupa por otras cosas. Lo que la tradición no ha cuidado", reconoce.
Se despide con un alegato optimista, casi una receta para tiempos de incertidumbre: "Intentar superar a la máquina en eficiencia, previsibilidad o velocidad es una batalla perdida. En cambio, necesitamos potenciar lo que nos hace humanos: el gusto, el juicio, la sabiduría. Esas cosas no se programan. Se cultivan viviendo, equivocándose y dándole sentido después", concluye.