Asesor colombiano en el negocio de confección de mochilas de una emprendedora indígena.

Asesor colombiano en el negocio de confección de mochilas de una emprendedora indígena. FMBBVA

Disruptores Américas

Fundación Microfinanzas BBVA o cómo la tecnología empodera a los emprendedores con pocos recursos de América Latina

Con presencia en Colombia, Perú, República Dominicana, Chile y Panamá, la Fundación apoya a más de tres millones de microempresarios de los cuales el 64% son mujeres.

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Las claves

Las claves

La Fundación Microfinanzas BBVA ha ayudado a más de tres millones de pequeños emprendedores en América Latina a través de la tecnología y la formación.

Su modelo combina servicios digitales y atención presencial, permitiendo llegar a zonas remotas como la selva amazónica peruana y áreas rurales sin acceso a internet.

Más de la mitad de los emprendedores apoyados ha superado la línea de pobreza y uno de cada tres utiliza la banca móvil para gestionar sus finanzas.

La Fundación desarrolla productos personalizados, como microseguros climáticos y ofertas específicas para mujeres, utilizando inteligencia artificial y una metodología de medición de pobreza multidimensional.

“Ser una mujer digital es muy importante, trae grandes beneficios”, asegura orgullosa María Jorge Álvarez que, desde la selva de la Amazonia peruana, tiene un puesto de artesanía y hace uso de la banca móvil para llevar su negocio adelante.

Este es solo un ejemplo, con voz propia, de los más de tres millones de pequeños emprendedores, con pocos recursos y escaso conocimiento digital, a los que la Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA) atiende pero sobre todo ayuda con la tecnología como base a ser autónomos, emprender y gestionar su economía.

En 2007, año en el que se creó la Fundación, alrededor de 60 millones de adultos de estos países no tenían una cuenta bancaria; de ellos el 60 por ciento eran mujeres. Hoy, 35 millones siguen excluidos, el 56 por ciento, mujeres, nos explica Gabriela Eguidazu, directora de Innovación y Crecimiento Inclusivo de la FMBBVA. Y es que, aunque los datos siguen llamando la atención y hacen que sea necesario seguir trabajando, en esa mejora evidente en los mismos sin duda tiene mucho que ver la Fundación.

Un trabajo que podría resumirse en combinar tecnología y formación con la que acercar la banca a los pequeños emprendedores con escasos recursos. “Más de la mitad de los emprendedores que apoyamos ha superado la línea de pobreza”, afirma y remarca Gabriela Eguidazu, directora de Innovación y Crecimiento Inclusivo de FMBBVA.

La tecnología sin duda es la base del modelo y la labor de la Fundación que ofrece tanto servicios de banca digital como de forma presencial, a través de una red de 521 oficinas. “En nuestro modelo de atención, la digitalización no sustituye a la presencialidad porque sabemos el valor tan importante que supone el acompañamiento de nuestros asesores. Más bien nuestros canales están evolucionando (con la tecnología) para atender mejor sus necesidades pero sin perder la esencia de la banca relacional”.

Digital y presencial, la combinación perfecta

Un modelo en el que, además de una apuesta al llegar al país por no partir de cero sino buscar adquirir o aliarse con instituciones locales “que ya conocen el terreno, la cultura y las necesidades concretas de los emprendedores”, la Fundación cuenta con oficinas y donde no las hay, con más de 3.900 corresponsables propios y 118.143 puntos de red.

Esta capilaridad y de nuevo la base tecnológica les ha permitido llegar a puntos tan remotos como la selva peruana o aisladas zonas rurales., donde vive el 30 por ciento de los emprendedores que atiende la FMBBVA. “Gracias a la tecnología, la geografía ya no es un impedimento para atender estas zonas”, asegura Gabriela Eguidazu.

Gabriela Eguidazu, directora de Innovación & Crecimiento Inclusivo de FMBBVA.

Gabriela Eguidazu, directora de Innovación & Crecimiento Inclusivo de FMBBVA. Fundación Microfinanzas BBVA.

Así, por ejemplo, nos cuenta a DISRUPTORES AMÉRICAS, hace ya más de 5 años que implementaron en Perú corresponsales con conexión satelital en aquellos lugares donde no existía el acceso a Internet. Eran los Agentes de Confianza Satelitales y no solo habilitaron esa conectividad sino también servicios financieros y plataformas educativas para toda la comunidad.

En Colombia, Bancamia (la entidad de la FMBBVA en el país) “creó el primer laboratorio digital rural en la localidad de Caquetá y estamos entregando “gigas productivos” a nuestros corresponsales móviles para garantizar que las personas en estos territorios tengan la conectividad necesaria para guiar y aconsejar a sus propios vecinos”. Una ayuda en forma digital que ayuda a romper barreras históricas de exclusión por vivir en zonas alejadas, asegura la directiva.

Desde hacer pagos inmediatos con el número de teléfono (algo similar al Bizum español) a abrir en la distancia una cuenta de ahorros o usar biometría para confirmar una operación. La Fundación está permitiendo que prácticamente cualquier pequeño emprendedor pueda operar como lo haría en cualquier otro lugar del mundo. Incluida la inteligencia artificial que ya forma parte de alguno de sus servicios como Charito, un bot que ofrece en Perú, a través de Financiera Confianza, “empujoncitos” a 10.000 clientes para incentivarles a tener mejores hábitos de ahorro; o como Microserfín Responde, en Panamá, un asistente virtual que ayuda a los asesores a resolver dudas al instante mientras visitan a los clientes.

“Para nosotros ver que uno de cada tres personas a las que atendemos utiliza la banca móvil es señal de que vamos en la dirección correcta. Eso supone que actualmente más de 1 millón de emprendedores de escasos recursos maneja las finanzas de sus pequeños negocios desde el móvil”, reflexiona Gabriela Eguidazu. Una posibilidad que les permite tener más seguridad que si usan efectivo, les ahorra tiempo al evitar desplazamientos, les ofrece un mayor control de sus finanzas o acceder a más oportunidades de negocio, por ejemplo, pudiendo ofrecer pagos inmediatos o mediante un código QR.

Larga lista de beneficios a la que Gabriela Eguidazu suma, una vez más, la inclusión que la labor de la Fundación logra y que va mucho más allá de la banca en la mayoría de las ocasiones. “A lo largo del tiempo hemos visto que las personas a las que atendemos mejoran su nivel de desarrollo y logran superar la línea de pobreza. Un 15 por ciento de los emprendedores consigue salir de la pobreza durante su primer año con nosotros y si miramos los que llevan cinco años caminando a nuestro lado, esa cifra asciende hasta el 45 por ciento”.

Datos, la base de la personalización

Porcentajes y cifras como esas son los datos que están permitiendo a la FMBBVA personalizar su oferta, ofreciéndole a cada emprendedor “lo que necesita en función de su ciclo de vida o situación particular”, explica la directora.

Así, por ejemplo, la Fundación ofrece seguros paramétricos para proteger a los agricultores ante daños y pérdidas causadas por eventos climáticos, “que toman datos climáticos externos y de la ubicación de los negocios para identificar en el mismo momento quiénes se han visto afectados por un fenómeno climático y poder hacer un pago automático sin necesidad de abrir una reclamación, lo cual facilita el proceso para el emprendedor y su recuperación económica”, añade.

Asesor explica el uso de la app de banca móvil a un emprendedor colombiano en su negocio

Asesor explica el uso de la app de banca móvil a un emprendedor colombiano en su negocio FMBBVA

Y un ejemplo más de la importancia de los datos es la oferta específica para mujeres que han desarrollado que incluye desde formación a beneficios en el crédito o seguros como el de salud con cobertura de cáncer de mama o el de maternidad que cubre a las mujeres al dar a luz.

Superar barreras no solo a la hora de acceder a los servicios financieros, en definitiva y que siguen marcando el propósito de la Fundación para los próximos años. “Nuestros objetivos se articulan en tres ejes de trabajo; el primero profundizar el impacto, no solo ampliar el alcance”, apunta Gabriela Eguidazu que señala que “más de allá de los volúmenes de atención y los montos desembolsados lo que más nos importa es que más de la mitad de los emprendedores que apoyamos han superado la línea de pobreza, que mantenemos un alto porcentaje de créditos a mujeres, y que, tras tres ciclos de crédito, un grupo importante de nuestros clientes generó al menos un empleo nuevo. Queremos que esos porcentajes sigan mejorando y para eso necesitamos perfeccionar nuestra metodología de Finanzas Productivas”.

Una metodología, la de medición de pobreza multidimensional de Oxford, que la FMBBVA utiliza para diseñar sus productos. "No es un dato menor, más de 100 países usan esta metodología para sus políticas públicas, y nosotros la aplicamos al diseño de las microfinanzas”, valora.

El segundo eje es el tecnológico, un ecosistema digital que seguirá siendo la apuesta de la Fundación y en el que “la inteligencia artificial generativa nos está permitiendo reforzar ese acompañamiento personalizado de una manera que hace tres años era impensable”.

Y por último, el tercer eje abre una nueva dimensión al modelo de FMBBVA, el del impacto climático. Nuestros emprendedores son los primeros en sufrir los efectos del clima. Una inundación destruye una cosecha o una sequía arruina un negocio. Ya estamos trabajando con microseguros climáticos y créditos para acceso a agua y saneamiento. En los próximos años queremos profundizar aún más la integración de la resiliencia climática de forma sistemática en todos los productos que ofrecemos, De modo que ese componente sea parte del núcleo de lo que significa financiar el progreso sostenible de una persona vulnerable”, declara Gabriela Eguidazu.

En definitiva, Fundación Microfinanzas BBVA seguirá trabajando por hacer de la tecnología una herramienta real de inclusión y demostrando que la innovación solo tiene valor si llega a todos.