El Índice analiza cuánta gente utiliza la tecnología y considera que mejora su vida cotidiana. Freepik
El 84% de la población en Argentina, Brasil, Colombia y México cree en los efectos positivos de la IA
ChatGPT se ha consolidado como una de las herramientas digitales más utilizadas en la región para realizar consultas sobre salud, frente a aplicaciones de salud o portales especializados.
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La tercera edición del Índice de Innovación Regional elaborado por el Instituto Tecnológico de Buenos Aires confirma una tendencia clara: la tecnología, y en particular la inteligencia artificial, está transformando la vida cotidiana en América Latina. Sin embargo, el informe también advierte que este avance convive con importantes desigualdades en el acceso y en el impacto real sobre la calidad de vida.
Y es que este estudio parte de una pregunta: cuántas personas usan la tecnología y, al hacerlo, consideran que mejora su día a día. Una premisa bajo la que el resultado es un Índice de Innovación Regional que alcanza el 26%, un porcentaje que si lo analizamos por países nos muestra que México lidera la región con un 27%, seguido de cerca por Argentina (26,2%) y Brasil, que se sitúa en el último lugar con un 24%.
Según el informe, un índice del 100% implicaría una situación ideal en la que toda la población tiene acceso a tecnología útil en todas las áreas de su vida y percibe un impacto positivo, así que el 26 por ciento obtenido refleja el progreso pero también el camino que aún queda por recorrer.
Uno de los principales hallazgos del informe es que la adopción tecnológica es muy alta en áreas como la comunicación y el entretenimiento y considerablemente menor en sectores clave para el bienestar social. Por ejemplo, el 79% de los usuarios considera que las herramientas de comunicación, como WhatsApp o redes sociales, mejoran su calidad de vida, mientras que en entretenimiento el índice alcanza el 67%. En contraste, áreas críticas como el empleo (8%), la seguridad (18%) o los servicios financieros (30%) presentan niveles significativamente más bajos.
En educación, el panorama es más alentador: el 60% de la población utiliza tecnología con impacto positivo, destacándose plataformas como YouTube y herramientas de inteligencia artificial. En salud, el índice alcanza el 39%, aunque con importantes oportunidades de mejora. El informe subraya que estas áreas, salud, educación, empleo, servicios financieros y seguridad, son consideradas prioritarias para garantizar una calidad de vida digna, por lo que su bajo nivel de adopción efectiva representa un desafío estructural para la región.
La IA desplaza a otras herramientas digitales
Como no podía ser de otro modo, la gran protagonista del estudio es la inteligencia artificial (IA) que no deja de crecer en usuarios y de hecho, el informe del Instituto Tecnológico de Buenos Aires refleja cómo va desplazando a otras tecnologías y aplicaciones. Concretamente, el 51% de quienes usan inteligencia artificial afirma haber reducido el uso de otras herramientas digitales, lo que sugiere un cambio estructural en los hábitos tecnológicos.
Pero si algo llama especialmente la atención del Índice es que el impacto de la IA es especialmente visible en dos sectores: en educación, donde ChatGPT se ha convertido en la segunda herramienta más utilizada, solo por detrás de YouTube. Más concretamente, el 60% del total de la población indica que utiliza YouTube para fines educativos, el 30% indica que usa ChatGPT, y el 24% Duolingo. Si bien YouTube es la escuela más grande del mundo, ChatGPT, en tan solo dos años, se ha convertido en la segunda.
Por su parte, en el ámbito de la salud por primera vez ChatGPT aparece como la aplicación más utilizada en este ámbito, desplazando a plataformas tradicionales como portales médicos o apps de fitness.
Colombia lidera la adopción de IA en la región, con los mayores niveles de uso tanto en el ámbito laboral como educativo.
Brechas sociales y oportunidades
A pesar del avance tecnológico, el informe también revela desigualdades y es que la adopción de herramientas digitales está fuertemente condicionada por el nivel socioeconómico y educativo.
En ese sentido, las personas con mayor nivel de ingresos y formación utilizan más la inteligencia artificial, especialmente en el ámbito laboral. Por ejemplo, el uso de IA en el trabajo alcanza el 39% en sectores de alto nivel socioeconómico, frente al 22% en los de menor nivel.
Además, existe un alto porcentaje de la población que directamente no muestra interés en usar tecnología en determinadas áreas. En promedio, el 29% no está interesado en herramientas vinculadas a necesidades básicas, mientras que en áreas menos esenciales la cifra asciende al 45%.
Otro indicador clave es la falta de accesibilidad, es decir, personas que quieren usar tecnología pero no pueden hacerlo. En este sentido, más del 40% de la población demanda soluciones en áreas como seguridad, empleabilidad, productividad o servicios gubernamentales y no logra acceder a ellas.
Unas cifras que revelan un amplio campo de oportunidades tanto para el desarrollo de políticas públicas como para la innovación empresarial. Como advierte el propio estudio, el futuro de la innovación en América Latina dependerá de la capacidad de cerrar las brechas de acceso y de enfocar el desarrollo tecnológico en las áreas que más impactan en el bienestar social.